00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 38.
00:05La guarida de los licántropos en Bogotá. Habían pasado seis noches desde la masacre
00:11en Engativá, con la cual se había alimentado con corazones y almas humanas, los cuales
00:16había vivido de forma nómada por la sabana cundiboyesense mientras las autoridades archivaban
00:21el caso de los ladrones masacrados y hasta hoy se permitía entrar a su apartamento en
00:25la 26. Estaba irreconocible. Ya no quedaba nada de su vida anterior como Álvaro Morales,
00:32el detective amargado que dormía con un arma bajo la almohada y pesadillas incrustadas entre los
00:37dientes. La atmósfera densa de polvo, podredumbre y resentimiento había sido arrancada como una
00:43costra infecta. No más alfombras de ropa manchada en sangre y lágrimas. No más platos con moho
00:50apilados como trofeos de miseria. No más cenizas de Carolina en la sala, ese altar pagano consumido
00:57por el fracaso sin ritual ni redención. Sólo quedaba limpieza. Fría. Aséptica. Una cama nueva.
01:05Sábanas que olían a manzanilla y detergente industrial. Una cocina equipada, un armario
01:11lleno. Las paredes, antes amarillentas por la humedad, el humo y la sangre, ahora eran blancas
01:18y brillantes, como si hubiesen sido desinfectadas con cloro y olvido. María González. Su amiga.
01:26Su única conexión con algo que rozara la ternura. Lo había hecho todo. Había usado el dinero que él
01:32le dio para borrar su pasado, dejando tras de sí una huella mínima, casi maternal, más dolorosa que
01:38cualquier reproche. Junto a la mesita de noche, entre el control remoto y una caja de chicles
01:44mentolados, estaba la nota. Me debes una docena de favores por lograr que una agencia de limpieza
01:51hiciera el trabajo sin llamar a la policía, y otra docena por tenerte tanta paciencia.
01:56Tati escogió la ropa, pero se supone que es un secreto. Drex alzó una ceja, bufó con sorna y
02:03murmuró. Tatiana escogió la ropa. Caminó hacia el armario, lo abrió y se encontró con una hilera
02:10perfectamente ordenada de camisas, pantalones cómodos, sudaderas con capucha, botas reforzadas.
02:17Ropa práctica. Urbana. Ropa para sobrevivir, no para aparentar. Guardó la nota. Encendió la televisión.
02:27Se dejó caer en el sofá como un animal tratando de recordar cómo se vive entre paredes.
02:32Los servicios estaban restablecidos. El agua corría. El gas funcionaba. Tenía internet,
02:39televisión por cable, una cafetera lista. La nevera no apestaba a sueños muertos,
02:45sino a yogur, leche, manzanas y un six-pack de cerveza. Ese confort le sabía a traición.
02:52Suspiró, subió el volumen del televisor y caminó hacia el baño.
02:56Era hora de purgarse también por dentro. De eliminar los rastros físicos de lo que había
03:02hecho. Dejar de oler como un matadero mal cerrado. El baño estaba impecable. Baldosas blancas y limpias.
03:11Jabón líquido con aroma a lavanda. Shampoo. Crema para afeitar. Cada detalle lo irritó. Era como si
03:18María intentara convencerlo de que aún podía fingir ser humano. Abrió la ducha. Al principio,
03:25solo dejó que el agua tibia lo golpeara. No se movió. El líquido corrió por su cuerpo cubierto
03:31de costras, barro seco, sangre reseca, fragmentos de vísceras que aún se aferraban a la piel.
03:38El vapor mezclado con el olor a carne vieja levantó recuerdos como costras arrancadas.
03:43Cuando por fin tomó el jabón, no supo cómo usarlo. Lo apretó con fuerza, sintiendo su textura
03:50gelatinosa entre los dedos. Lo olió. Demasiado. Cada partícula de lavanda le estallaba en la nariz
03:58como una granada floral. Su olfato de licántropo estaba hiperdespierto. Cada aroma, menta, sándalo,
04:06cloro, jabón, era un ataque sensorial. Cada producto tenía un propósito. Él ya no recordaba
04:14el suyo. Se enjabonó con torpeza. Se frotó con la brutalidad de un perro herido, intentando
04:20arrancarse la piel. La mugre se desprendía en capas negras, marrones, rojizas. Su sangre. Sangre ajena.
04:29Grasa humana. Mierda seca. Escamas. Pedazos de uñas. Dientes. El desagüe tragó recuerdos que no
04:38volverían. Desde la sala, la televisión escupía noticias. En otras noticias, las autoridades hicieron
04:46un macabro hallazgo en la localidad de Engativá, cerca de la calle 80. Unos recicladores encontraron
04:52lo que parecen ser restos calcinados y en estado de putrefacción dentro de un contenedor de basura.
04:58Las autoridades aún no confirman si se trata de una sola víctima. El estado de los cuerpos y las
05:05lluvias recientes dificultan la labor forense. Drex río bajo, con el agua escurriéndole por el
05:11rostro. Tres días de lluvia. Contenedor metálico. Vísceras mezcladas con basura orgánica. Todo había
05:19hervido y estallado. No quedaban huellas. Nadie denunciaría. Eran traficantes, escoria sin familia ni
05:27nombre. Para el sistema, eran nadie. Víctima sin identificar. Caso archivado. Faltan pruebas. Así lo
05:36habría escrito el mismo años atrás. Terminó de bañarse sin apuro. No se secó. Había olvidado
05:43la toalla. Caminó desnudo por el apartamento, aún humeando, y abrió el armario. Tomó un pantalón de
05:51traje y una camisa. Las olió. Limpias. Nuevas. Eran de Drex Holcrux, no de Álvaro Morales. ¿Cuándo fue
06:00la última vez que me vestí así? Se preguntó, con una sonrisa triste, irónica. Supongo que podría
06:07empezar a vestirme un poco mejor, aunque siga siendo Drex Holcrux. Se miró al espejo. El rostro
06:14demacrado, pero vivo. Barba crecida, ojos dorados y hundidos, el cabello largo y salvaje como el de
06:22un león olvidado. Pero ya no estaba cubierto de sangre. Ya no olía a muerte. Ya no era el cadáver
06:29de un detective sin fe. Podría mandarme a arreglar. Murmuró, mientras se calzaba las botas nuevas con
06:36manos que ya no temblaban. Pero no hoy. Apagó la televisión. Guardó la nota de María en el bolsillo.
06:43No la ocultó. Abrió la puerta del apartamento y salió. La brisa nocturna lo golpeó con la
06:50aspereza de una ciudad que nunca duerme. Su camioneta seguía allí, vieja, sucia,
06:57oliendo a lobo mojado y gasolina barata. Subió. Encendió el motor. La ciudad lo esperaba. Decidió
07:05conducir al centro. Al oxidado corazón de Bogotá, donde el concreto respira con dificultad entre hollín,
07:11mugre y siglos de sangre oculta bajo la modernidad. Cerca del edificio Colpatria,
07:17tras un conjunto de apartamentos antiguos, se ocultaba la guarida del lobo. Un santuario
07:23clandestino que funcionaba como nodo de comunicación, tribunal y refugio para los licántropos del país.
07:29Apenas estacionó su camioneta, sintió que algo había cambiado. Las miradas que antes lo
07:35atravesaban con desconfianza o rivalidad ahora eran distintas. Lo veían con un nuevo peso. Respeto.
07:43Miedo. Quizás ambas. Caminó en silencio, arrastrando el perfume ajeno del jabón floral y
07:50la limpieza artificial que, entre los suyos, olía casi a traición. Lo primero que vio al cruzar uno de
07:57los pasillos principales fue a Diana la desquiciada y a Tyrannus, apoyados contra una pared, esperándolo.
08:04Drex, gruñó Diana con su sonrisa de alma olfateada. Te ves horrible, y hueles como un
08:10carnaval de huesos hervidos con perfume. Sí, bueno, para mezclarse entre humanos hay que
08:16oler como ellos, respondió, incómodo. Sabía que ambos podían percibir cada rastro de su baño,
08:23la lavanda en los poros, el detergente en la ropa. Debe ser una tortura cargar ese olor en la piel,
08:30como andar con mierda perfumada todo el día, bufó Diana. Pero hey, tu leyenda aquí ya huele más
08:36fuerte que tu perfume. Así que ese olor raro eras tú, soltó Tyrannus, entre burla y amenaza.
08:44Si no fueras tú, te arrancaría un pedazo por instinto. Tranquilos. Solo vine a ver al regente,
08:50gruñó Drex, aún desconcertado por tanta camaradería. ¿A Ramírez? ¿Vienes por más
08:57sangre? Suena el Drex Hall Crux que recordamos, se burló Diana con una carcajada aguda. Pero esta
09:04vez no podemos acompañarte. Ramírez nos mandó de recolectores, como perros buscadores. Tranquila,
09:12desquiciada, respondió Drex con media sonrisa. Solo busco algo pequeño. Algo para pasar el rato.
09:19Tyrannus rió con una mueca que parecía más una herida que una expresión alegre.
09:25Después de lo de Pisac, tu nombre se convirtió en leyenda.
09:28Hay cachorros que ya imitan al cazador con armas que ni saben usar.
09:33¿Seguro que no es por las historias que tú cuentas? Dijo Drex mientras avanzaba por el pasillo.
09:39Yo solo conté la verdad, respondió Diana con descaro. Pero ya sabes cómo son los cachorros.
09:45Los cachorros hacen de cualquier anécdota un mito sagrado. Cuando Drex cruzó las puertas de la sala
09:51del regente Ramírez, el ambiente se sintió más denso que nunca. Tapices con escenas de guerras
09:57antiguas adornaban las paredes. Bestias ancestrales. Chamanes de pelaje cenizo. Colmillos hundidos en
10:04carne real. El regente lo esperaba en su trono improvisado, un sillón marcado por garras. Al verlo,
10:12arqueó una ceja. Drex, el cazador incansable. ¿Te aburriste del descanso o ya te gastaste la
10:19plata del chupasangre? Ambas cosas, dijo Drex, dejándose caer en el sillón frente a él.
10:26Me estoy oxidando. Pensé que podrías tener algo sucio para mí. El regente sonrió como quien por fin
10:33recibe respuesta a una pregunta que lo carcomía desde hacía semanas. Me alegra verte. Hay algo
10:40en Villavicencio. Un eco de la muerte plata. Finanzas turbias. Propiedades en barrios donde
10:47no deberían tener interés. Y una de esas casas coincide con los datos que me diste después de
10:52Fontibón. Villavicencio suena más a culebreros y fiestas patronales que a cazadores. Por eso es
10:59sospechoso. Lo último que quiero es ver al cadáver de la muerte plata moverse otra vez.
11:04Si aún respira, aplástalo. ¿Cuándo parto? En cuanto dejes de oler a jabón. Pero antes de eso,
11:13Ramírez lo miró con un gesto serio. Una sola pregunta. Los cuerpos en Engativá. ¿Fuiste tú?
11:20Necesito estar seguro. Drex sonrió con sequedad, sin orgullo. No dejé cabos sueltos. Nadie va a
11:28denunciar a esas ratas. Ramírez se recostó, soltando el aire que llevaba semanas atrapado.
11:34Bien. Me mataba la idea de tener un devorado suelto en Bogotá. Un paso en falso y activamos
11:40a oricalco. Por eso quiero salir unos días. Estar lejos cuando archiven el caso. Por cierto. ¿Alguien
11:48aquí vende balas? El regente asintió. Cuatro pisos arriba. El olor a pólvora y mercurio te llevará.
11:55Drex se levantó. Diana y Tiranus salieron tras él en silencio. ¿Así que sí fuiste tú? Ahora
12:03entiendo ese baño y esa peste, soltó Diana con risa ronca. Interesante cómo esquivas a los
12:09oricalcos sin dejar huella, murmuró Tiranus. ¿Y ustedes en qué andan? Ramírez nos mandó a
12:16recolectar artefactos atlantes por todo el país. Tiene una bóveda que da más miedo que cualquier
12:22vampiro, bufó Diana. Ya en la tienda, un licántropo de rostro curtido por los años lo
12:28recibió con recelo. ¿Quién es usted? Drex Holcrux. ¿El Drex Holcrux? No, soy su puta madre.
12:37Espetó Drex con frialdad. Vengo por munición. ¿Qué busca? Mercurio, plata pura y mixtas. ¿Balas de
12:46plata? El vendedor se congeló. ¿Qué clase de lobo compra eso? Uno como yo, dijo Drex,
12:53avanzando hasta el mostrador. ¿Tienes o no? Sí. Sí. Es raro. Nadie me pide eso desde hace años.
13:01Tragó saliva. ¿Cuántas? Tres cargadores. Y si tienes cajas, también me interesan. Pero esa caja
13:09la llevas tú mismo a esta dirección. Le lanzó un papel y un fajo húmedo de billetes. Sin preguntas.
13:16¿Cuántos lobos vas a matar? No lo sé. Hace poco me topé con cien devorados en el Amazonas. No tengo
13:23tiempo para moralismos. Solo quiero balas. El silencio fue brutal. Diana y Tyrannus no dijeron
13:30nada. ¿Cien devorados? Preguntó Tyrannus, con gravedad. Sí. Estaban sincronizados. Una wicca los
13:39controlaba con magia. Patrullaban mientras esa perra sacaba el disco lunar de Pantiacoya con los
13:45dos idiotas de Pisac. Vaya, parece que llevas tiempo cazando a la muerte plata. Si necesitas
13:52una manada, dijo Tyrannus, por primera vez con solemnidad. Llámanos. Como dicen en tu aldea,
13:59que la luna te juzgue y te acompañe, se despidió Diana con su sonrisa demente. Y tú, desquiciada,
14:06que la luna te juzgue y te acompañe, respondió Drex. Ya veo que el encanto de Auxplex también te
14:12atrapó. Sigo creyendo que eso es más licántropo que humano. Que la luna te juzgue y te acompañe,
14:19Drex Holcrux. Que la luna te juzgue y te acompañe, Tyrannus.
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