El Congreso de los Diputados ha acogido este martes una de las citas más significativas del calendario institucional bajo el título "Nuestra Constitución más longeva". En un acto marcado por la reivindicación de la estabilidad democrática, el Rey Felipe VI ha defendido con firmeza la vigencia de la Carta Magna, que alcanza ya los 47 años de historia, calificándola como una obra "brillante". Más allá de la solemnidad del discurso real, el foco mediático se ha centrado en las dinámicas internas del bloque socialista. Se ha producido un "el breve saludo entre Pedro Sánchez y Felipe González en el acto institucional sobre la Constitución en el Congreso". Este gesto ha sido analizado con lupa por los asistentes, dado que "este encuentro se produce tras las últimas críticas entre el actual Gobierno y el ex presidente". González, situado en la zona de los constituyentes, compartió espacio con otras figuras históricas como José María Aznar o Carmen Calvo. Durante su intervención en el hemiciclo, Don Felipe ha incidido en que la Constitución es "nuestra referencia y la que esperamos legar a nuestros hijos". El monarca ha resaltado la "legitimidad de origen" del texto, subrayando que surgió de la "voluntad del pueblo español libremente expresada en las urnas" y que su éxito radica en que "no fue la voluntad de una parte de la sociedad contra otra". Con una advertencia clara sobre la situación actual, el Rey ha sentenciado: "La mejor manera de conmemorar la Constitución es cumplirla". Según el jefe del Estado, aunque "vivimos tiempos difíciles e inciertos que hacen aún más visibles las imperfecciones que tiene nuestro marco institucional y normativo", esto no responde a "una menor vigencia del ordenamiento constitucional". Al contrario, ha defendido que el "espíritu crítico" debe servir para lograr "una realización más plena de esos principios y valores". Como es habitual en estas citas presididas por el jefe del Estado, se han repetido las "ausencias ya tradicionales" de los portavoces de ERC, PNV, Junts y Bildu. No obstante, el consenso mayoritario de la cámara se hizo notar cuando el Rey interrumpió su discurso para condenar el terrorismo de ETA y recordar "a todos los que se dejaron la vida en el camino hacia la consolidación de nuestro régimen de libertades" frente al "afán asesino y destructor" de los terroristas. El monarca ha concluido su intervención pidiendo "visión y perspectiva" para el futuro del país, recordando que el camino recorrido "ha sido brillante", pero que el éxito venidero depende de que los españoles sigan trabajando unidos: "Siempre y cuando sigamos escribiendo juntos". Para Felipe VI, la longevidad de la norma fundamental obliga hoy más que nunca "a su respeto, defensa, desarrollo y fortalecimiento".
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