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01:00Es el mundo quien mira a Sevilla macarenamente, el verde egipto, el verde casel, el verde flamenco, el verde trevoltiziano, porque ese verde inexpresable, imposible, es la macarena.
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04:20Cuando la procesión termina y la virgen vuelve a su capilla, es de ritual que los cofrades, antes
04:29de quitarse la túnica que ya no vestirán de nuevo hasta el año siguiente, se reúnan
04:35en torno a la imagen y rodilla en tierra recen una salve a la Virgen. Después de la salve,
04:46el mayordomo ordena que se retiren del paso los ramos de flores y los reparte entre los
04:52hermanos. Los mejores ramos son para los hermanos muertos.
04:59Al día siguiente de la procesión, el mismo hermano mayor anda por los senderillos floridos
05:09de aquel alegre cementerio de Sevilla, buscando las tumbas olvidadas de los cofrades para
05:16dejar sobre ellas los mejores claveles de la Virgen. Estas flores frescas son toda la gloria
05:27que aguarda a los cofrades. Esos hombres humildes de las barreduelas sevillanas, sencillos menestrales
05:36o ingeniosos artífices que se pasaron la vida trabajando silenciosamente en su tallercito
05:44y se murieron sin más ambición que la de añadir unos hilillos de oro o unas libras de cera
05:54o plata al tesoro de su hermandad.
06:24La Virgen sale a gusto de la camarista. Ella es quien la viste para la procesión con el esmero
06:47y la pulcritud con que se viste a una novia. Ella arregla la salla de fiesta que ha de ponerse.
06:53Le coloca, disponiéndolo en graciosos pliegues, el paño de lágrimas que encuadra su frente.
06:59Elige los finísimos encajes de las bocamangas, que realzan las expresivas manos y prende en ellas
07:05el pañuelito sutil de las dolorosas.
07:07La camarista de la Virgen suele ser joven. A las viejas, por muy devotas que sean, se les agria el gusto y no sirven.
07:17Esta es por lo menos la opinión de los cofrades. Se es camarista de la Virgen por unos méritos de devoción y tradición.
07:25El cargo de camarista suele heredarse, a los que ha de unirse un reconocido prestigio en mundanas y frívolas preocupaciones.
07:33Es más, las beatas, que no son nada más que beatas, no suelen servir para camaristas, por mucho que sea su fervor por la imagen.
07:42Hay que tener gusto, elegancia natural y un sentido jovial de la vida.
07:47Se da el caso de que en algunas cofradías las funciones de camarista de la Virgen no las desempeña una mujer, sino un hombre.
07:55Claro es que se trata de un hombre de gustos afeminados, capaz de pasarse las horas muertas adornando y componiendo a su Virgen con un esmero y un primor que no sabría tener ningún modisto con su más genial creación.
08:10A la Virgen del Refugio, de la parroquia de San Bernardo, la viste un hombre que vale por 15 mujeres.
08:16Tiene fama en Sevilla el gusto con que sale puesta esta Virgen del Refugio.
08:25En Sevilla no hay más que dos o tres floreros que sean capaces de poner como es debido la canastilla de un paso.
08:52Uno de ellos es el jardinero del Hospital de la Caridad.
09:01Estos artistas de la flor se hacen cargo del paso la madrugada anterior a la salida de la cofradía.
09:10La Virgen está ya bajo su palio, con el pecho convertido en una montaña de luz.
09:18Las finas manos, comidas de brillantes.
09:23Y el gigantesco manto, extendido como la cola abierta de un maravilloso pavo real.
09:30El florero llega de madrugada, con su cargamento de flor viva y media docena de mujeres y chiquillos que se aplican afanosos a la tarea de labrar los ramos con arreglo a una complicada arquitectura.
09:49Hacen ramos de uno, dos y tres pisos que son verdaderas obras de ingeniería.
09:58Para esto de adornar un paso con flores, como para todo lo que se relaciona con la Semana Santa, existen unos principios estéticos inmutables.
10:13Con el ramo de flores en la mano y a veces con un minúsculo capullito de azahar entre el pulgar y el índice,
10:23El artista de la flor, frente al paso, mira y remira, se acerca, se retira, ladea la cabeza, guiña los ojos, sube, baja y se abstrae como un iluminado,
10:39antes de decidirse a poner la breve pincelada de una flor.
10:44Cada pétalo está sometido a una disciplina inflexible.
10:53No he visto tan meticulosa ordenación del aparente desorden más que en los escenarios del ballet ruso.
11:03El sentido de la decoración de ambas creaciones deben de tener acaso el mismo arranque.
11:09Mientras el artista de la flor trabaja, que nadie ose hacerle una advertencia.
11:21Alguna vez, un mayordomo entremetido o una beatona caprichosa, se empeña en que el artista obedezca a sus indicaciones.
11:32Maestro, póngalo usted allí este manojito de alelíes.
11:36El maestro florero mira al importuno, como si quisiera fulminarle.
11:47He visto en cierta ocasión que el entremetido insistía, haciendo valer sus títulos.
11:54Y entonces, el artista de la flor, grave y consciente, se volvía a sus acólitos y les decía,
12:04«Niños, vámonos, si no se me respeta, aquí no tenemos nada que hacer».
12:10«Pero hombre», terciaba el hermano mayor, «no hay que ponerse así».
12:15«He dicho que me voy. El responsable de la flor soy yo. Adorno el paso como es debido.
12:24Después ustedes me pagan o no me pagan, pero no porque paguen, tienen derecho a que yo coloque la flor como a ustedes les dé la gana».
12:33«Y se iba, digno y orgulloso, como un artista del renacimiento».
12:43Antonio el Cerero tiene su tiendecita en los soportales del Salvador.
13:00Es una celería vieja que heredó de su padre y éste de su abuelo.
13:04En el escaparate hay unas velas rizadas y pintadas unas manos y unas piernas de cera
13:09que le dan a la tiendecita cierto aspecto de casquería superrealista.
13:15Los clientes son pocos.
13:17Una vieja que busca el doble en cera de su pierna reumática.
13:21Un niño asustadizo que compra por diez céntimos una cajita de mariposas de esas
13:25que, nadando en un vaso lleno, mitad de aceite y mitad de agua, le ayudan a pasar los terrores de la madrugada.
13:31Por las tardes, en cambio, vienen a la celería muchos cofrades para hacer tertulia.
13:39Antonio el Cerero es hermano de casi todas las cofradías de Sevilla
13:42y en su tienda se juntan los capillitas más famosos.
13:47Allí en la celería del Salvador se sigue al dedillo la vida interna de cada hermandad,
13:52sus apuros económicos y sus derroches, el alza y la baja de sus protectores,
13:58sus hermanucos y capigorrones.
14:00Cuando se va acercando la Semana Santa, los que mangonean las hermandades pobres ponen cerco al cerero.
14:08Pero ¿cómo le voy a fiar cincuenta libras de cera a la hermandad de San Roque?
14:13gime Antonio el Cerero, ante la presión amistosa de los cofrades.
14:17¡Si San Roque no paga nunca! ¡Si debe más que el gobierno!
14:20Esto se discute una tarde y muchas tardes ante el mostrador de la celería.
14:28Antonio se resiste a dar la cera al fiado.
14:31En Sevilla hay otros cereros y los hermanucos recurren a ellos.
14:36El más importante es Carrasquilla, que labra la cera de muchas hermandades
14:40y tiene fama en toda España por sus velas rizadas.
14:44Pero todos los cereros son huesos más duros de roer que Antonio el del Salvador.
14:51Están muy dolidos de los mordiscos que les han dado las hermandades.
14:54Y los cirios no salen de sus tiendas si un hermanuco adinerado
14:58no se hace responsable particularmente de la deuda.
15:02A San Roque, dice un cerero, yo no le puedo fiar ni una lágrima de cera.
15:09Pero si viene a verme Paco el Entrador, que es conciliario de la hermandad,
15:13se lleva de mi tienda lo que quiera.
15:17Paco el Entrador sabe que si va por la cera tendrá que pagarla de su bolsillo.
15:21Y se resiste a ir.
15:23En este forcejeo se echa encima la Semana Santa, pero a pesar de los pesares,
15:27la hermandad de San Roque, cuando llega su día, sale a la calle quemando cera
15:32por las cien bocas de sus luceros, como si el paso fuese un asco de oro.
15:38¿Qué? ¿Le fiaste por fin a la Virgen de San Roque?
15:42Pregunta el sábado de gloria un hermanuco zumbón a Antonio el Cerero.
15:47¿Qué remedio? Responde melancólico Antonio.
15:50Estaba viendo que la pobrecilla se quedaba sin salir.
15:53Le di la cera de muy mal talante, esa es la verdad.
15:56Después la vi en la calle.
15:58Me gustó al verla pasar.
16:00¡Iba tan bonita!
16:03Y añade etabiloso.
16:05Mi padre me dejó la acelería y un rimero de trampas de las hermandades.
16:10Yo les voy a dejar a mis hijos solo el rimero de las trampas.
16:30¿Alguna hermandad?
17:00Explota la inocente vanidad de los nazarenos, que por hacerse la ilusión de mandar más, quieren llevar las insignias en la procesión.
17:12Estas insignias son la vara alta, el sinelave concepta, la bandera y el libro de regla.
17:23Pero, este comercio está mal visto. No es serio.
17:28En las buenas hermandades, el penitente da su limosna y recibe su papeleta de sitio en la fila, sin saber si va a ir con un cirio o va a ser el portaestandarte de la cofradía.
17:43Por lo que pelean todos, es por ir acompañando el paso de la Virgen.
17:51Pocos se resignan a ser nazarenos del Cristo, y hay cofrade, que se lleva años y años saliendo a disgusto delante del Crucificado,
18:04con la esperanza de que haciendo méritos, algún año le llegará el turno de ir dando escolta a la Virgen.
18:11En la hermandad de San Lorenzo, en cambio, todos los nazarenos quieren ir acompañando el paso del gran poder,
18:23que llega a reunir más de un millar de penitentes.
18:27Ser uno de esos mil penitentes de altísimo capirote, túnica negra de tela barata y grosero cinturón de esparto,
18:40es el mayor honor que puede alcanzarse.
18:43Cuando va en la fila interminable, rígido y silencioso, sin nada que pueda distinguirle de los demás,
18:56y la gente le mira a los ojos que brillan detrás del antifaz, preguntándose, ¿Quién será éste?
19:04El nazareno del gran poder, siente crecer maravillosamente su personalidad.
19:11Un orgullo sobrehumano le toma, y se hace la ilusión de ser él, él solo, toda la hermandad.
19:22Él es entonces el rico comerciante, y el poderoso banquero, y el fino aristócrata,
19:31y el torero famoso, y el señorito juerguista, y el temido cacique, y el odiado usurero,
19:38y el guapo, y al terrateniente.
19:44Todos los poderosos de la hermandad, al cubrirse la cara con el antifaz,
19:51y disimular el cuerpo bajo los pliegues de la túnica,
19:55prestan los atributos de su poderío al nazareno desconocido.
20:00Al pobre hombre, a quien le relucen los ojos de un satánico orgullo,
20:08cuando oye decir a sus espaldas,
20:11¿Será ese marañón?
20:12¿Será Sánchez Tal?
20:15¿Será el gallo?
20:30¿Será el gallo?
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25:31Todos los años, cuando se plantea el problema de salir en procesión,
25:52los tres claveros de la hermandad de los gitanos se reúnen solemnemente
25:58y con sus tres llaves distintas abren las tres cerraduras del arca
26:04donde se guarda el tesoro de la hermandad.
26:10El tesoro.
26:12Los tres gitanos claveros revuelven cabeceando el fondo de aquel arcón
26:19en el que tan aparatosamente se guardan la humilde salla de la Virgen,
26:25el apolillado faldón de la parigüela y las cuatro alajillas de Nuestra Señora.
26:32Un tesoro que no llega a las mil pesetas.
26:39¿Cómo va a salir decentemente la Virgen?
26:44Si no tiene que ponerse la pobre.
26:47Si es una vergüenza.
26:49Se reúne el cabildo y los tres gitanos claveros exponen a sus cofrades la angustiosa situación.
27:02Y nos vamos a quedar sin salir.
27:05Y no vamos a ser capaces de encontrar todo lo que se merece la Virgen de los gitanitos.
27:12Esta tragedia se plantea todos los años a los pobres gitanos imprevisores.
27:22Y todos los años se hace el milagro
27:26de que en la madrugada del Viernes Santo la Virgen de las Angustias,
27:32a costa de las que han pasado sus cofrades,
27:38salga triunfalmente sin que le falte un detalle.
27:43Pidiendo la limosna de unas flores de azahar a los señoritos naranjeros,
27:49dejándole a deber la cera al cedero carrasquilla,
27:53zurciendo y remendando las túnicas,
27:56colgándole al cuello a la Virgen
27:58toda la bisutería de las gitanillas de botas,
28:02la cofradía recorre esplendorosa las calles de Sevilla
28:07para orgullo de la gitanería.
28:12El mismo problema económico que se le plantea a la cofradía de los gitanos
28:18se le plantea en mayores o menores proporciones a otras muchas hermandades.
28:24¿Cómo va a salir este año la Virgen de San Julián
28:29a la que se le quemó o le quemaron la iglesia,
28:34dejándola sin un mal trapo que ponerse?
28:38¿Tendrá que pedir un manto prestado aquí y una corona allá?
28:44Pues, ¿y la Virgen de la Estrella?
28:48Todas tienen sus apuros.
28:53Porque la verdad es que, aparte vanidades,
28:58el sacrificio y la negación de los cofrades,
29:03sus apuros económicos
29:04y su capacidad para contraer deudas que no pueden pagar,
29:10son la única razón de ser
29:12de esta magnífica conmemoración de la Semana Santa
29:17que se hace en Sevilla.
29:42La Virgen de San Julián
30:12va cayendo la tarde.
30:15En los aledaños de la iglesia
30:16hay unas casitas pobres, viejísimas,
30:19con sus caras lavadas y sus zaguanes aljofifados.
30:22De ellas salen, a medida que las sombras se acercan,
30:31unas temblorosas viejecitas.
30:33Van pegadas a las paredes,
30:35fundiéndose en la sombra,
30:36hasta trasponer el atrio de la iglesia
30:38y arrellanarse en un rinconcito de la capilla
30:41donde se venera a nuestro Padre Jesús del Gran Poder
30:44para permanecer allí amodorradas,
30:47usitando sus preces eternas.
30:49Capuchinas, Eslava, Martínez Montañés,
30:54Caldereros, Teodosio, Santa Clara,
30:57Panecitos,
30:58calles recatadas y silenciosas
31:00del barrio de San Lorenzo
31:02sobre las que Jesús del Gran Poder
31:04hace pesar su poderío.
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32:34Todos los viernes del año
32:49hay un incesante desfilar de devotos
32:52hacia la iglesia de San Lorenzo.
32:54¿Cómo siente Sevilla
32:55la devoción hacia nuestro Padre Jesús
32:58del Gran Poder?
32:59Es indefinible.
33:01Para el observador extraño
33:02será siempre un misterio
33:04este movimiento impulsivo
33:06de nuestro pueblo
33:06hacia el Nazareno de Juan de Mesa.
33:09Adoran estas almas
33:10tanto al Dios como al hombre
33:12extraordinariamente poderoso
33:14símbolo de la fortaleza y el dolor.
33:17La ciudad entera
33:18viene una vez por semana
33:20a cobijarse en esta iglesia
33:21bajo ese gran poder indefinido
33:24esa suma total de potencias divinas y humanas.
33:30La capilla donde se venera esta imagen
33:32es la sensación más fuerte
33:35más definitiva
33:36que hemos recibido
33:37de la devoción de un pueblo.
33:39La iglesia fría
33:41ensombrecida
33:42hace resaltar la luz
33:43la vida
33:44de esta pequeña capilla
33:46refulgente
33:47cálida
33:48calor suave
33:49de oraciones ininterrumpidas
33:51que unos labios comienzan
33:53otros continúan
33:54y ningunos cierran
33:56como una sola y compleja
33:58manifestación de piedad.
33:59En la soledad del templo
34:02la capilla del gran poder
34:04creada por la hermandad
34:05vivificada por el sentimiento popular
34:08más cercano a sus hermandades
34:10que a sus parroquias
34:11promueve la sensación
34:13de una sola llama
34:14encendida por la piedad
34:16y el temor
34:17llama
34:18en la que van consumiéndose
34:20los corazones
34:21como la cera de las candelerías.
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