00:00¡Gracias!
00:30¡Gracias!
01:00Es el mundo quien mira a Sevilla macarenamente, el verde egipto, el verde casel, el verde flamenco, el verde trevoltiziano, porque ese verde inexpresable, imposible, es la macarena.
01:30¡Gracias!
02:00¡Gracias!
02:30¡Gracias!
03:00¡Gracias!
03:30¡Gracias!
04:00Saetas pido, arqueros de Sevilla, flechas de plata y lágrimas fluviales, palma de luz que prenda los cireales, llegue ante el paso y doble la rodilla.
04:26Vengo del río allá, de la otra orilla, para verte llorando en tus varales, quien te clava dulcísimos puñales y te quema la luz en la mejilla.
04:38Tuvieras de mi amor los ojos llenos, y ni llantos, ni sirios nazarenos gotearían sobre mis despojos.
04:45Y los tendrás, ay ojos soberanos, virgen de la amargura, entre tus manos, si es que soy llanto y caigo de tus ojos.
04:58¡Gracias!
04:59¡Gracias!
05:00¡Gracias!
05:01¡Gracias!
05:02¡Gracias!
05:03¡Gracias!
05:33¡Gracias!
05:34Mantillas negras de aquel jueves santo,
05:58Carmen, salud, Rocío, el que yo era,
06:04Inmóviles los cuatro en el encanto de los palcos sobre la primavera.
06:10Primavera de montes de claveles, muerte y resurrección de los sentidos,
06:16Ser en el mundo y en la carne fieles, ver pasar el dolor sobrecogidos.
06:24Letanías latinas del Rosario, ora pro nobis, santa mater dei,
06:31Un eclipse de sol cada sagrario entre las filigranas del Carey.
06:38El azahar, las túnicas moradas, el olor y el color de cada día,
06:44Y en cada día lunas consagradas para la hora de la Eucaristía.
06:49Junto al profano amor, pasión divina.
06:54Saca la luna, cangilón de noria, un agua cada vez más cristalina,
06:59Según se hace más honda la memoria.
07:02Cireales, capirotes, espadañas, rompimiento de gloria en aureas cumbres,
07:09Libros de reglas, cetros que son cañas, ríos de lava de las muchedumbres.
07:18Ciudad por la que no pasan los días, donde todo es igual y siempre fue,
07:24Y una noria sin fin de cofradía se riega los surcos secos de la fe.
07:29Jueves santo otra vez en un teatro a lo divino en todo su esplendor,
07:36Y en aquel palco aún nosotros cuatro, tres virtudes y un solo pecador.
07:59Ni azares ni luna te pondría, pondría tu belleza a cal y canto,
08:11Porque fuera más trágico tu llanto, y fuera más barroca tu alegría.
08:17La cruz del sur será tu cruz de guía, las nebulosas tejerán tu manto,
08:23Vendrás a mí, gala del viernes santo, giralda en vilo, gloria, platería,
08:28Lágrimas no, alegría que tu pena, aires bajo la luna macarena,
08:35Río que se te va de entre las manos, dejadme pegadito a la muralla,
08:41No le quitéis mi llanto, sevillanos, dejad que entre las manos se le vaya.
08:58Arriba la esperanza
09:28Danza trianera, viva la plata y viva la alegría, que palio arbola tu marinería,
09:35Doce remos de plata olivarera, cruza un arco de lágrimas arquera y a punta de saetas abre el día,
09:44Abre de par en par a Andalucía y enséñale a llorar a tu manera.
09:49Mira que es muy temprano y hace frío, deja la mar y mira en la mañana como crece la ola del gentío,
09:56Anda niña bonita de Santana, mira saltar el corazón del río por encima del puente de Triana.
10:04Por entonces andaba yo queriendo escribir una novela y en ella metí no sólo algo de lo aprendido en Oriente,
10:27sino su aplicación práctica en Sevilla, pues ahora veía de otro modo y con otros ojos muchas cosas.
10:35Por ejemplo, la entrada en San Román de la cofradía de los gitanos.
10:41Más de una vez estuve entre el gentío de la plaza en la mañana del Viernes Santo
10:48y muy lejos de Sevilla estaba cuando quise poner por escrito uno de esos milagros del arte
10:55que duran lo que dura el que los goza.
11:00Ahí va lo que escribí en una novela extraña que titulé La Rueda de Fuego.
11:11La Rueda de Fuego
11:41Por la misma calle del Sol, por donde había entrado en la plaza de San Román el Fuego Celeste
11:47con su carro de oro y sus siete caballos de colores,
11:52asomaba ya nuestro Padre Jesús de la Salud, el pobre Manuel,
11:57rendido y vacilante de cargar con la cruz toda la noche,
12:01mareado de la oscilación de los ramos de guardabrisas,
12:05campanillas de cristal con rojos pistilos de cera,
12:08entre dos sallones de la Guardia Civil el Infeliz como un ladrón de caballerías,
12:14pobrecito él, conducido por los tricornios de la escolta.
12:19La gitanería, suelta por entre el público,
12:23ovacionó a Manuel como a un preso que sale de la audiencia.
12:26Alguien dio un viva y levantó una oleada de oles.
12:33Zigzagueó un siseo por lo ancho de la plaza
12:36y Antonio Mairena se echó al balcón y adelantó la mano derecha.
12:42Daba el cantador con la mano en la baranda al compás de la frase,
12:45levantando el índice tieso como San Juan,
12:50cada vez que decía algo definitivo,
12:53y el fillo, y el nitri, y el loco Mateo,
12:57y el planeta, y Juan Talega, y tío Manuel Cagancho,
13:01se echaban sobre él, los ojos puestos en el Cristo,
13:06agarrándose desesperadamente a la chaqueta del cantador,
13:09cuya orla negra iba a curarlos de todas las enfermedades,
13:15y el sentimiento del arte, y la fe más honda,
13:19y la pena más grande,
13:20nos crispaban sobre la baranda como una mano de seis dedos,
13:24que el cante del Mairena ya no era cosa de él tan solo,
13:29sino de los que lo estrujaban y sostenían,
13:32de los que en siglo y medio le traían la palabra
13:35como a Sevilla el agua los caños de Carmona,
13:39y era ya también de toda la plaza pendiente,
13:42el alma en vilo en el naufragio del tiempo,
13:46de la recogida del Señor tras la noche de juerga
13:48por una angostura de esquinas y gargantas.
13:53Mira tú qué grandes duquelas te han hecho pasar.
13:56Se arrancaba la cigrilla larga,
13:59arrastrándose primero para abrir las alas hechas a Eta
14:02y clavarse vibrando en el nazareno vacilante.
14:05En la plaza Insomne,
14:08por la que empezaba a diluirse la cofradía fatigada
14:11de los domadas y los herreros,
14:14rendía a la saeta por Sigirilla su vuelo de ave migratoria.
14:18De los que estaban en el balcón,
14:22¿conocería alguno su origen divino?
14:25Lo habrían olvidado a fuerza de mantenerlo secreto,
14:30quien lo encerró bajo candados dobles
14:32y tiró luego al mar las llaves,
14:35que al dislocarse el monte Meru,
14:39escala entre la tierra y el seno de Brahma,
14:42espinazo del cosmos,
14:44una vértebra suya había ido a parar a Ceilán,
14:48un peñón, el monte Sigirilla,
14:52sobre el que seguramente predicó su primer sermón sobre la pena
14:55que en Pali se dice Duca,
14:59el hijo menor del emperador Ashoka,
15:02que vino a extender por la isla
15:04la buena nueva del príncipe Siddhartha.
15:08Y cuando las tribus cingalesas, cincalíes,
15:13se pusieron en marcha hacia Occidente,
15:17forjando espadas y bailando zambras
15:19para los soldados de Tamerlán,
15:22al final de cada etapa
15:23encenderían candelas entre las tiendas de campaña
15:27y cantarían las ducas que venían pasando
15:31desde que salieron de Sigirilla.
15:33Y al volver grupas Tamerlán ante Vallaceto
15:37y abandonarlos a ellos en Hungría,
15:40según iban asentando su vida errante
15:43por los caminos de Occidente,
15:45según forjaban el hierro
15:47y robaban el ganado
15:49en busca de un nuevo Sacromonte,
15:53fue el monte sacro antiguo,
15:56la Sigirilla materna,
15:58convirtiéndose en tradición oral,
16:00en alma colectiva,
16:03en morada interior,
16:05en casa de la pena,
16:07a la que se replegaban todos los gitanos
16:09a plañir sus ducas y las de los demás,
16:13como en su casa alta sobre el río,
16:16las viudas de Benarés.
16:19Por fin entró Manuel en el templo
16:21y al final de su doble hilera de nazarenos
16:24apareció su Divina Madre,
16:28Nuestra Señora de las Angustias,
16:31en su tintineo de varales y candelabros
16:35entre el redoble de los tambores
16:37y el sordo arrastre de alpargatas de los costaleros
16:40atenazados por la cruz de la Trabajadera.
16:43Llenó la Señora Angustias la plaza de luz
16:48al cruzarla entre la platería de las saetas,
16:52lo mismo que Manuel la había llenado de silencio,
16:55y embocaba la ojiva de la entrada
16:57cuando el saetero del balcón de la esquina
17:00le disparó todavía una última voz desesperada.
17:05La palabra gitanos levantó otra oleada
17:13de voces enronquecidas.
17:16La raza antigua y oscura
17:18se reconocía distinguida por la madre
17:20incorporada por derecho propio a la liturgia.
17:24Y la Señora Angustias,
17:26transida de dolor y de gozo,
17:28medianera entre muerte y redención,
17:31iba entrando ya en el templo
17:33con la saeta clavada en la cintura
17:35y arrastrando la gran cola
17:37y levantando los ojos al cielo
17:40como la leona del Museo Británico,
17:43herida de muerte por los arqueros del rey Asirio.
18:03Esta noche, Manuel,
18:17tú sobre el puente,
18:19tú sobre el río,
18:21prometiendo abrazos
18:23que nunca habrás de dar
18:24porque no puedes,
18:27porque un madero y unos clavos
18:29dicen que nadie es libre
18:30de morir su muerte.
18:33Esta noche, Manuel,
18:35tú sobre el río,
18:37¿quién te puso corona de saetas,
18:40cachorro de Sevilla?
18:42¿Quién pudo hacerte
18:43interminable el tránsito?
18:47Hoy no se pasa.
18:49Aquí muere Sevilla
18:50mientras tu silueta va en el río
18:53caminando otra vez sobre las aguas.
18:55Y ya tu pelo,
18:57nebulosa trágica,
18:59río de miel lentísimo,
19:02va velando la muerte que te vela.
19:06Tronco moreno de Judea,
19:09pasa,
19:10pasa, Manuel,
19:12tuyo es el Viernes Santo,
19:14tuyos son
19:15estos ojos que te lloran,
19:18esta voz que te canta,
19:21esta espuma de estrellas andaluzas.
19:23Sigue pasando,
19:27alzado y ofrecido,
19:30esta noche, Manuel,
19:32tú sobre el puente.
19:35¿Quién te trajo hasta mí?
19:37¿Quién levantaba tu belleza,
19:39tu cuerpo como un río,
19:40lanza de luz nocturna en el costado?
19:44¿Quién pudo hacer
19:45que el último suspiro de tus labios
19:47se dé a cada momento,
19:48desde no sé qué siglos hasta ahora,
19:53hasta ahora,
19:54para ir diciendo al mundo,
19:57para ir diciendo al tiempo,
19:59así se muere,
20:01así mueren los hombres?
20:02¡Gracias!
20:03¡Gracias!
20:04¡Gracias!
20:05¡Gracias!
20:06¡Gracias!
20:07¡Gracias!
20:37¡Gracias!
21:07¡Gracias!
21:08¡Gracias!
21:09¡Gracias!
21:10¡Gracias!
21:11¡Gracias!