00:00David, hemos hablado de la Plaza de Concordia desde el principio del programa, era mi saludo, porque, claro, es una plaza que durante años estaba teñida de sangre durante la Revolución Francesa,
00:13ahí se decapitaba a uno tras otro ante el júbilo general, ¿no? Y anteriormente la plaza se llamaba la Plaza de Luis XV. Entonces, cuéntame un poco la historia, o sea, de lo que quieras contarnos de la Plaza de la Concordia.
00:26Bueno, básicamente que, como tú decías, que fue el escenario principal de las grandes ejecuciones con la guillotina, ¿no?
00:33Ahí es donde se montó la primera guillotina de París y donde luego se ejecutó a los hombres más importantes, a los personajes más importantes de la Revolución, ¿no?
00:42He dicho hombres, pero hubo muchas mujeres también, sí. Curiosamente, no se llamaba guillotina, o sea, se llamaba guillotina por el doctor Guillotín, que todo el mundo asume que es el que la inventó.
00:52Pero realmente, no, este señor era un parlamentario, era un diputado, que un buen día se le ocurrió, pues que siendo el contrario a la pena de muerte,
01:02que ya que había que ejecutar a la gente, pues que se la ejecutas utilizando sistemas mucho más humanitarios, digamos, ¿no?
01:10Porque, perdona, ¿cómo se ejecutaba antes? Bueno, pero yo lo he visto, ¿eh? Hay un Museo de la Tortura en Santillana del Mar, donde están todas las...
01:19Sí, en Santillana, creo, en Santander.
01:21En Santander, sí.
01:22En Santander, donde están todas las máquinas de torturar, y claro, la guillotina igual hace menos daño.
01:28Claro, bueno, pues antes tenemos, yo qué sé, así que yo recuerdo, pues se podía quemar en la hoguera, por ejemplo, o quemarle antes, o sea, o asfixiarle con madera verde,
01:38se le podía ejecutar cortándole la cabeza con un hacha, que era bastante sanguinario.
01:45Yo recuerdo una máquina que te estiraba los huesos, te estiraba las piernas y los brazos, hasta que te rompía todos los huesos y te mataba.
01:54Sí, efectivamente. Había métodos de tortura que eran maravillosos. Sobre todo para no conocerlos personalmente, ¿no?
02:03O sea, que este doctor guillotín dice, es más limpio cortarle esa cabeza.
02:08Eso es, cortarle la cabeza de forma limpia, con una máquina, ¿no? Porque ya estamos hablando de una época en la que ya la ciencia y la ilustración, pues estaba ahí también dando muchas ideas científicas para todos los procesos de la vida, ¿no?
02:21Y uno de ellos era la muerte, ¿no? Entonces, como, venga, pues para matar a una persona de la mejor manera, pues hagamos una máquina que le corte la cabeza limpiamente, ¿no?
02:30Y nada, encima era, pues bastante igualitaria, porque era una máquina que servía lo mismo para nobles que para plebeyos, ¿no?
02:36Entonces, con todo esto, pues a la asamblea le gustó mucho, la asamblea de París, pues le gustó mucho y dijo, venga, pues vamos a ponerlo en marcha.
02:43Y ahí así que lo encargaron, y se lo encargaron, pues a un cirujano, que parece ser que era como más experto en decapitaciones, digo yo, y a un constructor que se llamaba Tobias Smith.
02:54Entonces, entre los dos, pues ya montaron este aparato que todos conocemos.
02:58El pobre hombre ha dado nombre a esta máquina cuando ya te digo que lo único que tuvo fue la idea.
03:03Todo lo demás lo hicieron los demás. Él ni siquiera se acercaba, dicen, a las ejecuciones porque le ponía los pelos de punta.
03:08Yo ponía al principio, David, una escena de una película de Ridley Scott, Napoleón, que es del año pasado, del 2023, y bueno, voy a recordar la escena en la que, es que es justo como empieza la peli, que es la decapitación de María Antonieta.
03:24Y entonces, para que escuchemos el ambiente, porque claro, es ante el júbilo general.
03:28Sí, claro, en un espectáculo.
03:37Ahí está.
03:39Entonces aparece, ¿no?, con la cabeza cogida por los pelos de María Antonieta y enseñando la cabeza.
03:45Y tú decías que era un espectáculo.
03:46Era un espectáculo público, claro, porque servía de escarmiento también.
03:50En el caso de María Antonieta, encima la pobre, que había tenido una campaña de propaganda contra ella, que había durado muchos años, pues la acusaban de todo tipo de barbaridades y tropelías.
04:00Realmente la ejecutan por alta traición, pero detrás, o sea, sus espaldas tenía un montón de cargos, pues desde esta frase famosa que no es suya.
04:09O sea, no sé por qué piden pan si pueden comer bollos, estas cosas que se le atribuyen, cuando en realidad la pobre mujer era una aristócrata más, casada con el rey de Francia.
04:23Y esa fue su maldición al final.
04:25Decías, David, que la guillotina no hacía distinciones ni entre nobles, ni plebeyos, ni hombres, ni mujeres.
04:32Y de hecho, además de María Antonieta, también pasó por la guillotina la mujer que escribió la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, que fue eso lo que la llevó a la guillotina, de hecho.
04:42Olimpia de Guguet, no sé si se dice así, yo siempre he pronunciado mal este nombre, pero vamos, sí, Olimpia es famosa precisamente por eso, porque fue una de las primeras grandes feministas de la historia,
04:52una mujer que puso encima de la mesa los derechos de las mujeres, y lo que hizo cuando los hombres publicaron los derechos universales del hombre y del ciudadano, pues ella simplemente tachó hombre y ciudadano y puso mujer y ciudadana.
05:06Y esto fue tan escandaloso que ya empezó a tener muchos problemas y acabaron, pues también efectivamente, guillotinándola en la Plaza de la Concordia, delante de esta multitud, pues la misma más o menos, que ejecutó, que celebró la ejecución de María Antonieta.
05:23¿Cómo cuántas personas ejecutaron en la plaza hoy llamada de la Concordia?
05:29Hoy de la Concordia, sí, entonces se llamaba Plaza de la Revolución ya, cuando empezaron las ejecuciones.
05:33Entonces, pues no hay una cifra clara, ¿no? Pues hay quien estima que son unos mil, mil personas, un poco más, y los más generosos dicen que más de mil trescientos.
05:41O sea, pues puedo decir, yo siempre hago media, ¿no? Pues mil doscientos cincuenta, mil doscientos, ya está, ¿no?
05:46Sí, claro, pero más de mil personas decía yo, que es una barbaridad.
05:48Más de mil personas, sí, sí, sí, sí.
05:50Es una barbaridad, sí. Es verdad que era una plaza teñida de sangre, y por eso entendieron que cuando acabó la Revolución, pues que había que cambiarle el nombre, porque ni Luis XV ni Revolución, ¿no?
05:59Había que dar como una imagen de reconciliación también, ¿no? Y de Concordia, y pues le llamaron así, Plaza de la Concordia, y ahí se ha quedado desde entonces.
06:08Sí, a la que todos los que vamos a París, ¡vamos!
06:11Sí, sí, sí.
06:12Es una de las plazas más visitadas del mundo, claro. Y además, sí, continúa, David, dime.
06:18No, iba a decir eso, que efectivamente yo creo que nos llama la atención esta cara y esta cruz de la Revolución francesa, ¿no?
06:25Que por un lado trajo muchas libertades y muchos derechos, pero por otro lado fue un momento muy sanguinario en la historia de Francia.
06:32Es que no quedó un noble vivo, vamos, se cargaron a todos, y muchos, precisamente ahí, en la Plaza de la Concordia.
06:38Bueno, David, muchas gracias por haber estado este ratito con nosotros aquí en el Faro Concordia.
06:45Nada, muchas gracias a vosotras, y ya sabéis, cuando necesitéis alguna aclaración, podéis contar conmigo.
06:50Muy bien, te lo agradecemos mucho. Un beso.
06:52Adiós.
06:53Buenas noches, un abrazo.
06:54Hasta luego.
06:54En el año 89, con las celebraciones del Bicentenario de la Revolución Francesa, que ya decía David Botello, ¿no?
07:14Que tuvo la cara y la cruz, que trajo muchas cosas, muchas libertades, pero que murió mucha gente, fue un periodo muy sanguinario, pues en el Bicentenario de la Revolución Francesa, un millón de personas asistió al desfile de la Marsellesa en la Plaza de la Concordia.
07:31Se hizo ahí un fiestón, lo retransmitieron cadenas de televisión a todo el mundo, seis mil figurantes recorrieron los campos elís, o sea, fue verdaderamente un show, un espectáculo, haciendo ese recorrido del calabacarme en París, que hemos hecho muchos, desde el Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Concordia.
07:49¡Gracias!
07:50¡Gracias!
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