00:00Los intocables. La democracia dominicana es un dechado de bondades, un verdadero paraíso de libertades.
00:11Tan generosa es que ha sabido prescindir de los rígidos contrapesos institucionales para dar paso a un libertinaje floreciente,
00:24un nuevo y audaz modelo de convivencia. Bajo este manto de progreso, el desparpajo institucional ha creado un ecosistema ideal
00:37donde las leyes pueden descansar en paz como letras muertas y donde los más diversos desenfrenos prohijados en este clima de libertad,
00:50entre comillas, no solo se expanden, sino que se coronan como los nuevos paradigmas de la vida moderna.
00:59No hace falta enumerarlos. Basta con observar el caso más exitoso, que es la creación de una nueva élite de ciudadanos privilegiados,
01:10los motoristas. Adquirir una motocicleta hoy no es una compra, es una ascensión social.
01:18Es el pasaporte inmediato a un estado de libre albedrío absoluto, sin las molestas cadenas de la consecuencia.
01:29La democracia bondadosa, en su infinita sabiduría, los ha ungido como intocables.
01:36Así, pueden transitar inmunes, sin licencia, sin casco, sin placas, sin luces.
01:46Las aceras son sus carriles exclusivos y las vías contrarias, su atajo preferencial.
01:52Para ellos, los semáforos son una figura decorativa y las intersecciones, su mejor puerta giratoria,
02:00donde el giro a la izquierda es siempre una coreografía permitida.
02:05Su libertad es tan amplia que incluye el uso alternativo del vehículo para atracos express
02:11o para desafiar a peatones en duelo desigual.
02:16El sistema los protege.
02:18Las multas son papel mojado.
02:21Y para coronar este edén de privilegios, gozan del favor de políticos y autoridades que los cortejan.
02:30Son un ejército de votos sobre ruedas, indispensables para caravanas y campañas.
02:37En resumen, bajo este libertinaje, la ley premia la transgresión y castiga el cumplimiento.