La tradición de la Rosca de Reyes en México enfrenta un cambio silencioso pero significativo: la ausencia del acitrón. Este dulce emblemático, hecho del cactus biznaga, ha desaparecido de las mesas debido a la protección de una especie que estuvo al borde de la extinción por la sobreexplotación.
Frente a este reto, la ciencia ha respondido con ingenio. En la UNAM, la investigadora María del Rocío Azcárraga, de la FES Cuautitlán, ha puesto en marcha un proyecto de rescate que parece sacado de un laboratorio de alta tecnología: la supergerminación. Mediante una técnica llamada hidroacondicionamiento, se logra acelerar y multiplicar la germinación de las semillas de la biznaga barril, la planta que da origen al acitrón.
El resultado es esperanzador: más de 1,500 nuevos ejemplares de esta cactácea han sido desarrollados, demostrando que es posible revertir el daño. Este método no solo es una luz para la biznaga, sino un modelo accesible y económico que podría replicarse para salvar a otras especies mexicanas en peligro. Así, la UNAM no solo protege una planta, sino que defiende un pedazo de la biodiversidad y la cultura de México.
Sé la primera persona en añadir un comentario