00:00La libertad de expresión se ha convertido en una bandera de la ultraderecha contemporánea
00:04y de los llamados neoreaccionarios, que frente a lo que llaman corrección política, suelen
00:08repetir que hoy ya no se puede decir nada, que todo está censurado, que su libertad está
00:12en peligro. Sin embargo, hace unos días el programa de Jimmy Kimmel, uno de los presentadores
00:16de talk shows más importantes, fue suspendido luego de que éste realizara un comentario
00:20político sobre la muerte de Charlie Kirk. Su despido no solo puede entenderse como un
00:24acto de censura, sino como parte de un régimen que busca controlar activamente lo que se
00:28dice sobre su gobierno. Una lógica más cercana al totalitarismo que a la democracia.
00:32Luego del despido, el mismo Trump advirtió que los medios de radiodifusión que lo critiquen
00:36podrían perder sus licencias. El mensaje político con tufos de totalitarismo es claro, y de paso
00:41confirma el por qué se decidió cancelar también el programa de Colbert. A manera de defensa
00:45y celebración, personas con afinidad a los neoreaccionarios han querido equiparar esto
00:50con la cultura de la cancelación usualmente atribuida a sectores progresistas. Pero aquí
00:54no hablamos de presión social o redes indignadas. Hablamos del Estado interviniendo directamente
00:59para callar voces y moldear discursos. Y eso tiene otro nombre. Censura oficialista. Una
01:04práctica común del fascismo. Y lo vemos incluso en cómo el gobierno de Estados Unidos ha buscado
01:09implantar un sesgo y censurar no solo los medios de comunicación, sino también museos. La cultura
01:14de la cancelación me parece que no es defendible, y mucho menos la censura a la libertad de expresión.
01:19Sin embargo, es tiempo de que los neoreaccionarios acepten que el lenguaje también puede herir,
01:23y que con toda libertad viene de por medio de una responsabilidad ética comunitaria. No
01:28es que ya no se pueda decir nada. Es solo que se busca estar a la altura del presente
01:32y no seguir violentando, excluyendo y siendo racistas desde el lenguaje. Lo que muchos de
01:37estos reaccionarios reclaman no es libertad de expresión. Es libertad para violentar sin
01:41ser señalados. Y eso no es libertad. Es impunidad disfrazada de opinión.
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