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Avance ‘Sueños de libertad’: Pasiones ocultas y anuncios por palabras en el capítulo 384 (2 de septiembre)
Gabriel golpea duramente a Andrés: tanto en lo personal como en lo profesional, mañana martes 2 de septiembre en 'Sueños de libertad'.
El amanecer del martes 2 de septiembre se cernía sobre la colonia De la Reina con una falsa promesa de tranquilidad. El aire, usualmente perfumado con los sutiles efluvios de lavanda y jazmín que escapaban de la fábrica, hoy parecía denso, cargado de una ten ...
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#🔴AvanceSueños, #Libertad, #capítulo384Pasiones, #ocultas, #anuncios, #palabras
Avance ‘Sueños de libertad’: Pasiones ocultas y anuncios por palabras en el capítulo 384 (2 de septiembre)
Gabriel golpea duramente a Andrés: tanto en lo personal como en lo profesional, mañana martes 2 de septiembre en 'Sueños de libertad'.
El amanecer del martes 2 de septiembre se cernía sobre la colonia De la Reina con una falsa promesa de tranquilidad. El aire, usualmente perfumado con los sutiles efluvios de lavanda y jazmín que escapaban de la fábrica, hoy parecía denso, cargado de una ten ...
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#🔴AvanceSueños, #Libertad, #capítulo384Pasiones, #ocultas, #anuncios, #palabras
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CortometrajesTranscripción
00:00Avance sueños de libertad. Pasiones ocultas y anuncios por palabras en el capítulo 384,
00:122 de septiembre. Gabriel golpea duramente a Andrés. Tanto
00:18en lo personal como en lo profesional. Mañana martes 2 de septiembre en Sueños de Libertad.
00:24El amanecer del martes 2 de septiembre se cernía sobre la colonia de la reina con una
00:29falsa promesa de tranquilidad. El aire, usualmente perfumado con los sutiles
00:35efluvios de lavanda y jazmín que escapaban de la fábrica, hoy parecía denso, cargado de una
00:41tensión inminente, como la quietud opresiva que precede a una tormenta de verano.
00:48Para los habitantes de aquel pequeño universo, el día no comenzaría con el aroma de los perfumes,
00:53sino con el olor agrio y penetrante de la tinta de imprenta sobre papel barato, un olor que
00:58anunciaba el desastre. El primer ejemplar del periódico local llegó a manos de Damián de
01:04la reina mientras tomaba su primer café en el imponente comedor. El titular, impreso en
01:10negritas crueles y definitivas, saltó de la página y lo golpeó con la fuerza de un puñetazo en el
01:16estómago. El escándalo de la saponificación. Perfumerías de la reina, veneno en un frasco de
01:22lujo. Damián sintió que la sangre se le helaba en las venas. La taza de porcelana tembló en su
01:29mano, produciendo un tintineo agudo contra el plato. No era una insinuación, no era un rumor,
01:37era una declaración de guerra. La fotografía que acompañaba el artículo, mostrando la fachada de
01:42su fábrica bajo una luz siniestra, parecía la esquela de la empresa que había sido el orgullo de
01:47su vida. El patriarca leyó las líneas con una furia creciente. El artículo, firmado por un
01:55periodista al que no conocía, detallaba con una precisión quirúrgica el problema de la
01:59saponificación, mencionaba las quemaduras de los trabajadores, insinuaba negligencia y,
02:05lo que era peor, ponía en duda la integridad de toda la familia de la reina. ¡Maldita sea!
02:12masculló, arrugando el periódico con una fuerza que blanqueó sus nudillos.
02:17¿Quién ha hecho esto? ¿Quién? Sus ojos buscaron instintivamente a Andrés,
02:23quien bajaba las escaleras en ese preciso instante, ajustándose el nudo de la corbata.
02:29La expresión de su hijo, usualmente serena, se ensombreció en cuanto vio el rostro de su padre.
02:37¿Padre, qué ocurre? ¿Ocurre la ruina, Andrés? ¿Ocurre la traición? Dijo Damián,
02:43extendiéndole el periódico arrugado. Alguien nos ha vendido, y lo ha hecho de la peor manera posible.
02:51Andrés tomó el diario y sus ojos recorrieron el titular. Sintió un vacío helado en el pecho. Todo
02:57su trabajo, sus esfuerzos por contener la crisis, por negociar con los trabajadores de forma justa y
03:03discreta. Todo se había hecho añicos. El problema ya no era un asunto interno. Ahora era un escándalo
03:10público. Y en el fondo de su mente, una sospecha terrible, un nombre, comenzó a formarse. Gabriel.
03:17El abogado había estado demasiado tranquilo, demasiado observador. Su propuesta de una
03:25solución más agresiva ahora parecía no sólo una estrategia empresarial, sino el preludio de este
03:30ataque. Mientras tanto, en la fábrica, el ambiente era un polvorín a punto de estallar. Los trabajadores
03:39se arremolinaban en pequeños grupos en el patio, pasándose de mano en mano ejemplares del periódico.
03:44Las miradas de recelo se habían transformado en rostros de abierta hostilidad. Tasio, con el
03:51periódico en la mano, sentía una mezcla de validación y furia. Él había advertido a Andrés,
03:59le había dicho que las palabras bonitas no bastaban. Ahora, con la prensa de su lado,
04:06su posición negociadora era infinitamente más fuerte.
04:09—¡Os lo dije! —exclamó Joaquín, acercándose a un grupo. —Os dije que los de la reina no eran
04:16de fiar. Nos han estado dando largas, ocultando la verdad, y ahora todo el mundo lo sabe. Quieren
04:22que nos conformemos con migajas mientras ellos salvan su reputación. —Esto cambia las cosas —afirmó un
04:30operario con el brazo vendado. —Ya no vamos a aceptar su primera oferta. Si quieren limpiar su nombre,
04:37tendrán que pagarlo. Y pagarlo bien. La noticia se extendió como la pólvora,
04:42llegando a cada rincón de la colonia. En la tienda de perfumes, el día había comenzado con
04:49una nota agridulce. Claudia, siempre intentando encontrar un resquicio de luz en la oscuridad,
04:55había traído el calendario benéfico recién impreso.
04:59—¡Mira, Carmen, a que han quedado preciosas! —dijo, extendiendo el calendario sobre el mostrador.
05:07Carmen sonrió, pasando las páginas con delicadeza. Las fotografías de Fina eran,
05:13como siempre, excepcionales. Capturaban no sólo la belleza de las modelos, sino también su esencia.
05:21Cada imagen contaba una historia. Eran retratos llenos de vida y de arte. Son espectaculares,
05:28Claudia. Fina tiene un talento increíble. Es una pena que, no terminó la frase. La ausencia de Fina
05:36era una herida abierta, especialmente para Marta. Y como si la hubieran invocado, la mayor de las de
05:45la reina entró en la tienda en ese momento. Su rostro estaba pálido, sus ojos carecían del brillo
05:52habitual. Llevaba el peso del mundo sobre sus hombros. —Buenos días —dijo, su voz apenas un
06:00susurro. Marta, justo estábamos viendo el calendario. —Las fotos de Fina —empezó Claudia,
06:08pero se detuvo al ver la expresión de su jefa. —Lo sé, son maravillosas. Marta forzó una sonrisa
06:15que no llegó a sus ojos. He venido para deciros algo. Para que lo sepáis por mí, lo de Fina y yo,
06:24se ha terminado. Definitivamente, el silencio que siguió fue denso y doloroso.
06:31Carmen y Claudia intercambiaron una mirada de impotencia. Sabían lo mucho que Marta había
06:36luchado, lo mucho que había sufrido. —Marta, lo siento tanto —murmuró Carmen, acercándose y
06:44posando una mano sobre su brazo. —No lo sientas —replicó Marta, con una entereza que le costaba
06:52un esfuerzo sobrehumano. —Fue, fue mi decisión. Es lo mejor para ella. Y para mí, por mucho que
07:00duela ahora mismo, tenemos que seguir adelante. —Todas, la vida continúa. Pero mientras lo decía,
07:07sus ojos se posaron en una de las fotos del calendario. —La imagen de Cristina.
07:13Había algo en esa foto, una mezcla de inocencia y melancolía, una delicadeza casi etérea,
07:19que le llamó poderosamente la atención. Por un instante, la belleza de la imagen la
07:25distrajo de su propio dolor. Carmen también se fijó en esa misma fotografía.
07:31Y en su mente, una chispa creativa comenzó a encenderse. Una idea que podría, quizás,
07:38traer un poco de consuelo a Marta y un nuevo impulso a la empresa en medio del caos.
07:42En el laboratorio, el aire estaba cargado de una química muy diferente a la de los
07:48perfumes. Era una mezcla de culpa, deseo y una tensión casi insoportable. Luis no podía
07:56concentrarse. Sus manos, normalmente firmes y precisas para medir esencias, hoy temblaban
08:04ligeramente. Cada vez que cerraba los ojos, veía el rostro de Cristina, sentía la suavidad
08:11de sus labios, el instante de rendición que había compartido con ella la noche anterior.
08:18Aquel beso, impulsivo y prohibido, lo había dejado a la deriva en un mar de confusión.
08:25Amaba a luz, o al menos creía hacerlo, pero lo que sentía por Cristina era una atracción
08:30visceral, una fuerza de la naturaleza que no sabía cómo controlar. La puerta del laboratorio
08:37se abrió y entró luz. Su rostro reflejaba la determinación de quien viene a hacer las
08:42paces. La crisis de la fábrica los había distanciado. Sus diferentes puntos de vista
08:48sobre cómo manejar el problema habían creado una brecha entre ellos. Ella quería cerrarla.
08:55Luis, hola. Dijo con una sonrisa conciliadora. ¿Podemos hablar un momento?
09:02Luz, claro. Respondió él, sin poder mirarla directamente a los ojos. Se afanó en ordenar
09:08unos frascos, un gesto torpe para ocultar su nerviosismo.
09:13He estado pensando. Comenzó ella, acortando la distancia entre ambos. Sé que hemos chocado
09:20mucho últimamente por el tema de la fábrica. Tú con tu lealtad a tu familia, yo con mi
09:26deber hacia los pacientes. Pero no quiero que eso nos separe, Luis. Te quiero, y creo
09:33que podemos superar esto juntos. Sus palabras eran un bálsamo, pero para Luis, en ese momento,
09:39quemaban como ácido. Cada sílaba de amor que ella pronunciaba era un eco de su propia
09:45traición. Yo. Yo también lo quiero, Luz. Logró decir, su voz sonando hueca incluso
09:51para sus propios oídos.
09:55Tienes razón. Ha sido una época muy tensa para todos. Entonces, ¿estamos bien? Preguntó
10:01ella, buscando su mirada, anhelando una conexión que sentía que se estaba desvaneciendo.
10:08Luis finalmente levantó la vista. Vio en los ojos de Luz la sinceridad, el amor, la confianza
10:14que él acababa de profanar. La culpa lo ahogaba, quería confesar, quería gritarlo todo, pero
10:21el miedo lo paralizaba. ¿Cómo podía destruir a la mujer que tenía delante con una verdad
10:27tan sórdida? Sí, Luz. Estamos bien. Mintió. Pero la mentira flotó entre ellos, pesada y
10:37visible. La distancia, lejos de encogerse, pareció ensancharse hasta convertirse en un
10:42abismo. Y justo en ese instante, como si el destino se deleitara en su cruel ironía,
10:50la puerta se abrió de nuevo y apareció Cristina.
10:54Luis, ¿tienes un momento? Quería, se detuvo en seco al ver a Luz. Una rojez incómoda
11:00tiñó sus mejillas.
11:00Oh, perdón, no quería interrumpir. No interrumpes nada, Cristina. Yo ya me iba, dijo Luz, forzando
11:09una sonrisa que no ocultaba la extraña atmósfera que percibía.
11:15Lanzó una última mirada a Luis, una mirada cargada de preguntas sin respuesta, y salió
11:20del laboratorio.
11:21Cristina y Luis se quedaron solos. El silencio era ensordecedor, cargado con todo lo que había
11:28sucedido la noche anterior.
11:32Luis, sobre lo de anoche, empezó Cristina, su voz temblorosa. No pasó nada. La cortó
11:39él bruscamente, dándole la espalda para refugiarse de nuevo en su trabajo.
11:42Fue un error, un momento de debilidad. Olvídalo, olvidarlo, la voz de Cristina se quebró.
11:52¿Cómo puedes pedirme que lo olvide? Para mí no fue un error. Pues debería haberlo sido.
11:57Replicó él, su tono más duro de lo que pretendía, un mecanismo de defensa contra sus propios
12:02sentimientos.
12:05Estoy con Luz, y tú, tú eres la sobrina de Digna. Esto no puede ser, no debe ser.
12:10Por favor, Cristina, déjalo estar. Cada palabra era una puñalada para ella, pero también para
12:18él. La estaba alejando para proteger a Luz, para protegerse a sí mismo de un sentimiento
12:24que amenazaba con descontrolarlo todo.
12:29Cristina, con los ojos llenos de lágrimas, asintió en silencio y se marchó, dejando a
12:34Luis solo con el eco de su crueldad y el perfume persistente de un beso que se negaba
12:38a desaparecer.
12:40La sala de juntas de perfumerías de la reina era un hervidero de acusaciones. El artículo
12:46del periódico estaba extendido sobre la gran mesa de caoba, como un cadáver en una autopsia.
12:53Damián presidía la reunión con un semblante de granito. A su lado, Andrés intentaba mantener
12:58la compostura, aunque sentía todas las miradas clavadas en él.
13:02Joaquín y Tassio estaban en el lado opuesto, sus rostros una máscara de indignación.
13:11Y Gabriel, sentado ligeramente apartado, observaba la escena con una calma depredadora, el arquitecto
13:17del caos disfrutando de su obra.
13:19Esto es tu culpa, Andrés. Espetó Joaquín, golpeando la mesa con el puño. Tu gestión
13:27blanda y secreta nos ha llevado a esto. Si nos hubieras escuchado, si hubiéramos actuado
13:32con más contundencia desde el principio, la prensa no tendría nada que publicar.
13:36Actuar a espaldas de la junta, a espaldas de los trabajadores. ¿Qué esperabais? Secundó
13:43Tassio, su voz resonando con la autoridad que le daba ser uno de los afectados.
13:50Nos tratasteis como a niños, Damián. Nos ofrecisteis un acuerdo que ahora parece un insulto.
13:57¿Creísteis que el silencio se podía comprar tan barato? Basta ya. Tronó Damián.
14:02Andrés actuó siguiendo mis órdenes. Intentamos resolver esto de la forma más limpia posible,
14:09sin crear una alarma innecesaria. ¿Alarma innecesaria? Se burló Joaquín. La alarma
14:16está en la portada de todos los periódicos del país. Tu hijo ha puesto el nombre de esta
14:20empresa por los suelos. Andrés aguantó el chaparrón, su mandíbula apretada. Sabía
14:28que defenderse era inútil. La crisis de relaciones públicas era un hecho y él estaba al mando.
14:35Asumo mi responsabilidad. Dijo con voz firme. Pero ahora no es momento de buscar culpables,
14:42sino soluciones. Los trabajadores, con razón, van a exigir una compensación mayor.
14:50Tenemos que preparar una nueva oferta y un comunicado de prensa para controlar los daños.
14:54¿Controlar los daños? Intervino Gabriel por primera vez. Su voz era suave, casi sedosa,
15:03pero cortaba como el cristal. Me temo, Andrés, que ya hemos pasado esa fase. Ahora estamos en
15:10la fase de supervivencia. Todos se giraron hacia él. Gabriel se levantó lentamente, rodeó la mesa y
15:17se detuvo detrás de Joaquín y Tasio, colocando una mano en el hombro de cada uno. Un gesto de falsa
15:23solidaridad. Lo que nuestros compañeros Joaquín y Tasio expresan no es solo ira. Es una profunda
15:31sensación de traición. Continuó, su tono volviéndose grave y comprensivo. Andrés y Damián,
15:39con la mejor de las intenciones, estoy seguro, han actuado con un paternalismo que ya no tiene cabida.
15:45Han manejado esto como un secreto familiar, cuando es un problema que afecta a toda nuestra familia
15:52empresarial. La prensa no es el enemigo, es el síntoma de una enfermedad más profunda,
15:59la falta de transparencia. El discurso era magistral, se estaba posicionando como el defensor
16:07de los agraviados, el hombre que entendía el sentir popular. Y ahora, concluyó, mirando a todos a los
16:15ojos. Necesitamos a alguien que pueda hablar con la prensa, con los trabajadores, no desde la atalaya
16:21de la dirección, sino desde la trinchera. Alguien que pueda restaurar la confianza perdida. La estrategia
16:28de Andrés ha fracasado. Permitidme que yo intente reconducir esta situación. El silencio en la sala
16:35fue su respuesta. Joaquín y Tassio asintieron, seducidos por su retórica. Damián miró a Andrés,
16:43cuyo rostro reflejaba la amarga comprensión de la derrota. Gabriel no sólo había filtrado la noticia,
16:50había preparado el terreno para presentarse a sí mismo como el único salvador posible.
16:54La jugada era perfecta. Acababa de dar un jaque mate a Andrés en el tablero de la empresa.
17:04Lejos de las luchas de poder de la fábrica, otras batallas, más íntimas y silenciosas,
17:09se libraban en los hogares de la colonia. Irene no podía soportar la hipocresía de la situación.
17:16Su cuñada, digna, la repudiaba a ella por los pecados del pasado. Pero seguía viviendo bajo el
17:22mismo techo que su hermano, don Pedro, un hombre déspota y cruel. Movida por una mezcla de desesperación
17:30y necesidad de comprensión, fue a buscarla a la casa de los Merino. La encontró en la cocina,
17:37pelando patatas con una resignación que le partió el corazón a Irene.
17:41Digna, por favor, tenemos que hablar, suplicó Irene, su voz cargada de una emoción contenida.
17:51No entiendo, no entiendo por qué me das la espalda a mí, pero sigues al lado de ese hombre.
17:58Después de todo lo que te ha hecho, después de todo lo que sabes de él, no hay nada que entender,
18:03Irene, respondió Digna sin levantar la vista del cuchillo.
18:06Las cosas son como son. Soy su esposa. En esta época, una mujer no tiene otra alternativa.
18:15¿A dónde iría? ¿De qué viviría? Eso son excusas y lo sabes, replicó Irene, alzando la voz.
18:24Hay algo más, lo veo en tus ojos. Le tienes miedo, un miedo que va más allá de las convenciones sociales.
18:29¿Qué te ha hecho? ¿Qué sabe? Digna dejó caer el cuchillo, que resonó contra la tabla de cortar.
18:38Sus manos temblaban. Vete, Irene. Por favor, vete, no sabes nada. Entonces explícamelo. Déjame ayudarte. Somos familia.
18:48Tú y yo dejamos de ser familia hace mucho tiempo. Sentenció Digna, su voz helada como el mármol.
18:58Ahora, sal de mi casa. Rechazada y confundida, Irene se marchó. Pero la semilla de la sospecha ya estaba plantada.
19:08Digna no solo estaba atrapada, estaba aterrorizada. Y su terror tenía un origen que Irene estaba decidida a descubrir.
19:15Mientras tanto, en la casa grande de los de la reina, Pelayo sentía que las paredes se cerraban a su alrededor.
19:24El escándalo de la fábrica era una amenaza directa a su futuro político. Hizo una llamada urgente a Buenos Aires, a su contacto, un hombre de pocos escrúpulos.
19:34Escúchame bien, Osorio. Dijo en voz baja y apremiante, mirando constantemente hacia la puerta.
19:45Necesito que te asegures de que la señorita fina está. Cómoda, muy cómoda, tan cómoda que no se le pase por la cabeza volver a España.
19:52Descuide, don Pelayo. La chica está bien atendida. Respondió una voz rasposa al otro lado de la línea.
20:04No es suficiente. Ha estado enviando cartas. No quiero más cartas. Ni una más. Intercéptalas.
20:10Quémalas. Haz lo que tengas que hacer. Pero su comunicación con España se ha terminado.
20:14¿Entendido? Entendido. Pero esto requerirá fondos adicionales. Tendrás lo que pidas.
20:25Pero si falla, si ella vuelve o si una sola carta llega a su destino, considéralo tu último trabajo.
20:33Colgó el teléfono justo cuando un coche se detenía frente a la casa. Era Miguel Ángel Baca, el hombre que movía los hilos de su nombramiento.
20:40Su rostro, al bajar del vehículo, era un poema de furia contenida. Pelayo, bramó Baca en cuanto entró en el despacho.
20:51¿Se puede saber en qué estabas pensando? Miguel Ángel, Calmeid. Puedo explicarlo.
20:59Explicar que, que la empresa de tu futura familia política está en la portada de todos los periódicos por envenenar a sus trabajadores.
21:05Gritó, arrojando un ejemplar sobre el escritorio de Pelayo.
21:11Me aseguraste que era un asunto menor, un pequeño conflicto laboral. Me ocultaste la gravedad de esto.
21:18No creí que fuera a trascender, pues ha trascendido, y ha salpicado mi nombre y el del partido.
21:26Mi apoyo para tu nombramiento como gobernador civil está ahora mismo en el aire, Pelayo.
21:34Más te vale apagar este fuego, y apagarlo ya. O te juro que tu carrera política habrá terminado antes de empezar.
21:40Pelayo se derrumbó en su silla, el sudor perlando su frente. El sueño por el que tanto había luchado se estaba convirtiendo en una pesadilla.
21:52El escándalo de la fábrica y el secreto de Fina eran dos frentes de una guerra que sentía que estaba a punto de perder.
22:00En la cantina, el ambiente era más melancólico que de costumbre.
22:04Gaspar pulía vasos detrás de la barra con un movimiento metódico, casi ritual.
22:10Su decisión de marcharse de Toledo era firme, una necesidad vital de cambiar de aires, de dejar atrás los fantasmas del pasado.
22:21Raúl, instigado por Claudia, que no quería ver partir al viejo cantinero, hacía un último intento por disuadirlo.
22:30Gaspar, piénsalo bien, decía Raúl, apoyado en la barra. Esta cantina es tu vida.
22:36Es el corazón de la colonia. ¿De verdad vas a dejarlo todo? A veces, para empezar a vivir de nuevo, hay que dejar atrás la vida que uno tenía, muchacho.
22:47Respondió Gaspar con una sonrisa triste.
22:49Ya no soy el mismo. Necesito, no sé, un horizonte diferente. El mar, quizás. ¿Pero ya tienes un plan? ¿Un lugar a dónde ir?
23:03El plan es no tener plan. Improvisar, dejar que el viento me lleve. Lo que sí sé es que necesito encontrar a alguien que cuide bien de este lugar.
23:11Justo en ese momento, Gemma entró en la cantina. Su situación económica era precaria y buscaba desesperadamente una oportunidad.
23:22Al oír las últimas palabras de Gaspar, sus ojos se iluminaron.
23:26Gaspar, he oído que traspasas el negocio. Dijo con una mezcla de audacia y nerviosismo.
23:33Sé que puede sonar atrevido, pero, oh, creo que yo podría ser esa persona. Me encantaría quedarme con la cantina.
23:41Gaspar la miró, sorprendido al principio, pero luego una sonrisa genuina se dibujó en su rostro.
23:50Vio en Gemma la misma chispa de determinación que él había tenido años atrás. Quizás, solo quizás, había encontrado a su sucesora.
24:00La idea que había surgido en la mente de Carmen en la tienda había ido creciendo hasta convertirse en un plan audaz y brillante.
24:06Buscó a Marta, que se había refugiado en su despacho, intentando poner en orden sus pensamientos y su corazón roto.
24:14Marta, sé que no es el mejor momento, pero tengo una idea. Dijo Carmen, su entusiasmo contagiando un poco de luz a la sombría habitación.
24:27Para el lanzamiento del primer perfume del aniversario de la banda de la reina. Ahora mismo no estoy para pensar en lanzamientos.
24:34Carmen, respondió Marta, exhausta.
24:36Solo escúchame. He estado pensando en lo que representa la empresa, en lo que queremos transmitir.
24:45Y he estado mirando las fotos de Fina. En concreto, la de Cristina.
24:50Carmen colocó la fotografía sobre el escritorio de Marta.
24:54La imagen era, en efecto, cautivadora.
24:58Cristina miraba a un lado, su perfil iluminado por una luz suave, su expresión cargada de una vulnerabilidad y una fuerza ocultas.
25:06Era delicada, pero no frágil. Quiero que esta sea la imagen promocional. Continuó Carmen.
25:16Es perfecta. Transmite elegancia, misterio, una emoción contenida. Y he pensado un nombre para la fragancia.
25:25Un nombre que lo engloba todo, que habla de secretos, de deseos, de lo que se esconde a simple vista.
25:30Hizo una pausa dramática antes de revelar su propuesta. Quiero llamarlo.
25:38Pasión oculta.
25:40Marta levantó la vista de la foto, y por primera vez en todo el día, una chispa de interés brilló en sus ojos.
25:48Pasión oculta. El nombre resonó en ella de una forma profundamente personal.
25:52Hablaba de su historia con Fina, de todo lo que habían tenido que callar.
25:58La idea de Carmen no era solo una estrategia de marketing. Era un homenaje, un mensaje cifrado.
26:06Y, de alguna manera, era una forma de mantener vivo el arte de Fina, de comunicarse con ella a través de la belleza.
26:13Carmen, es una idea brillante. Dijo Marta, una sonrisa genuina finalmente iluminando su rostro.
26:24Absolutamente brillante. La energía creativa había vuelto a fluir. Pero una pregunta quedó flotando en el aire.
26:31¿Qué pensaría Luis, el creador del perfume, cuando viera el rostro de Cristina, la mujer que ocupaba sus pensamientos más prohibidos,
26:38como imagen de una campaña con un título tan sugerente? El drama estaba lejos de terminar.
26:45En la casa de los Merino, la tarde transcurría en un silencio tenso.
26:49Irene, incapaz de sacarse de la cabeza la angustia de Digna, le dio vueltas a su conversación.
26:57La excusa de las convenciones sociales era demasiado débil. Tenía que haber algo más, un poder que Pedro ejerciera sobre ella.
27:04Más tarde, mientras conversaba con su hija Cristina en el pequeño salón, una vieja memoria le trajo la clave que necesitaba.
27:13¿Sabes, hija? Dijo Irene, con la mirada perdida en el recuerdo.
27:20Cuando tu padre y yo éramos jóvenes y nuestros padres no aprobaban nuestra relación.
27:24Teníamos una forma secreta de comunicarnos.
27:29Nos dejábamos mensajes ocultos en los anuncios por palabras del periódico.
27:33Pequeñas frases que sólo nosotros entendíamos.
27:35Era nuestro código. Cristina la escuchaba fascinada.
27:40Pero de repente, una idea la golpeó.
27:45Mamá, y si, y si hacemos eso para encontrar a papá.
27:49¿Qué dices, Cristina?
27:50José está.
27:52No sabemos dónde está, pero si viera un anuncio, uno con nuestras viejas claves, ¿no crees que intentaría responder?
28:00Podríamos usar ese método de nuevo.
28:02La sugerencia de Cristina, nacida de la inocencia y la esperanza, encendió una luz en la mente de Irene.
28:12Pero no pensaba en José. Pensaba en Digna.
28:15Mensajes ocultos, secretos, chantaje.
28:18Y entonces, todo encajó con una claridad aterradora.
28:23El poder que Pedro tenía sobre Digna, el miedo en sus ojos, la muerte de Jesús, el hermano de Digna y el marido de Irene, nunca del todo esclarecida.
28:32Pedro había estado allí, ¿y si él sabía algo? ¿Y si Digna estuvo involucrada de alguna manera, o creía estarlo?
28:40La única explicación posible es que la esté chantajeando con lo de la muerte de Jesús, pensó Irene, un escalofrío recorriendo su espalda.
28:52Ya no podía quedarse de brazos cruzados. Tenía que volver, tenía que ofrecerle a Digna no sólo su ayuda, sino su comprensión.
28:59Con el corazón en un puño, se dirigió de nuevo a la casa de los Merino. Encontró a Digna en el mismo estado de abatimiento.
29:10Digna, escúchame, dijo Irene, su voz firme pero llena de compasión. Ya sé lo que pasa.
29:18Es por la muerte de Jesús, ¿verdad? Pedro te está chantajeando con eso.
29:22La reacción de Digna fue inmediata y visceral.
29:27Su rostro se descompuso por el pánico.
29:29Cállate, no sabes lo que dices.
29:32Siseó, mirando a su alrededor como si las paredes tuvieran oídos.
29:36Lo sé, y no voy a juzgarte. Lo que sea que pasara aquel día, no estás sola. Déjame ayudarte a enfrentarlo.
29:46Juntas podemos ser más fuertes que él. Nadie puede ayudarme.
29:50Soy Ozodigna, derrumbándose.
29:54No entiendes el poder que tiene. Vete, Irene, si te ve aquí, si sospecha que has hablado conmigo, será peor para las dos.
30:01Vete, por tu vida. Digna no se dejaba ayudar. El miedo la tenía completamente paralizada.
30:12Pero Irene ahora tenía una certeza. Y no iba a abandonar a su cuñada a merced de aquel monstruo.
30:19En otro frente, Damián de la Reina intentaba reparar una relación rota.
30:24El descubrimiento de que Tasio era su hijo bastardo había sido un terremoto en su vida.
30:28Y su manejo inicial de la situación, lleno de torpeza y orgullo, había abierto una herida profunda en el joven.
30:37Aconsejado por Ángela, que le instaba a actuar como un padre, Damián decidió dar un paso.
30:44Fue a buscar a Tasio al final de su turno en la fábrica.
30:47Tasio, lo llamó, su voz inusualmente vacilante.
30:50Me gustaría que vinieras a cenar a casa esta noche, con la familia, para que hablemos, para que, nos conozcamos.
31:01Tasio se detuvo y lo miró. Sus ojos no reflejaban sorpresa, sino un profundo y amargo resentimiento.
31:06—¿Una cena familiar? —dijo con un deje de sarcasmo.
31:12—¿Ahora se le ocurre, don Damián? ¿Después de toda una vida ignorando mi existencia? ¿Después de intentar comprar mi silencio?
31:21—Cometí un error, hijo. Muchos errores. Estoy viejo y estoy cansado. Solo quiero intentar arreglar las cosas antes de que sea demasiado tarde.
31:29—Pues me temo que ya es demasiado tarde. —replicó Tasio, su voz dura como el acero.
31:39—He perdido toda la confianza que alguna vez pude tener en usted. No me interesan sus cenas familiares ni su repentino interés paternal.
31:48—Mi familia son los trabajadores a los que usted ha estado engañando. Buenas noches, Damián.
31:53—Tasio se dio la vuelta y se marchó, dejando a Damián solo en el patio de la fábrica, con el peso de sus fracasos como padre cayéndole encima.
32:05Comprendió que no bastarían las palabras ni las invitaciones. Recuperar a su hijo requeriría mucho más que eso.
32:13Y mientras todos estos dramas se desarrollaban, se acercaba la hora de la comida,
32:18el momento que Andrés había estado esperando con una ilusión casi infantil.
32:23Con la ayuda y el apoyo de su padre, que veía en este gesto una oportunidad para que su hijo encontrara un poco de felicidad,
32:31había organizado una comida sorpresa por el cumpleaños de Begoña.
32:37La jornada había sido un infierno en la fábrica, pero la perspectiva de ver la sonrisa de Begoña era el único faro que lo guiaba.
32:46La mesa en el comedor de la casa grande estaba puesta con el mejor mantel, la vajilla de las ocasiones especiales.
32:53Había un ramo de las flores favoritas de Begoña. Andrés caminaba de un lado a otro, nervioso y emocionado.
33:02En el bolsillo de su chaqueta guardaba su regalo. No era una joya cara, sino algo mucho más personal.
33:10Un pequeño dibujo que había hecho él mismo, un retrato de Begoña y la pequeña Julia en uno de sus momentos felices en el jardín.
33:17Era un trozo de su corazón en un papel, estaba exultante. Creía que por fin tenía una oportunidad real.
33:27Gabriel, su sombra, su rival, le había dicho a Damián que tenía una reunión de trabajo inaplazable y que no podría asistir a la comida.
33:35El campo estaba libre. Sería una tarde en familia, una tarde para reconectar con Begoña, para demostrarle que, a pesar de todo, su amor seguía intacto.
33:48Parecen más unidos que nunca. Le había comentado María a Gabriel esa misma mañana, refiriéndose a Andrés y Damián.
33:55Y ten cuidado. Andrés está planeando algo grande para el cumpleaños de Begoña.
34:02Quiere volver a acercarse a ella, y si lo consigue, su matrimonio podría fortalecerse.
34:08Aquellas palabras de María, pronunciadas con una mezcla de advertencia y despecho, habían sido la sentencia de muerte para los planes de Andrés.
34:18Gabriel, el maestro de la manipulación, no podía permitirlo.
34:22Si Andrés recuperaba a Begoña, todos sus planes para controlar la empresa y a la familia se tambalearían.
34:30Tenía que actuar. Y lo hizo con una crueldad calculada. Andrés miró el reloj de la pared.
34:37Ya pasaba la hora. Begoña y Julia deberían haber llegado. Quizás se han entretenido en el parque.
34:43Dijo Damián, notando la creciente ansiedad de su hijo.
34:46Sí, puede ser eso. Respondió Andrés, aunque una extraña inquietud comenzaba a instalarse en su pecho.
34:56Salió al porche, escrutando el camino. El sol de la tarde bañaba la colonia en una luz dorada y apacible.
35:02Una calma que contrastaba violentamente con la tormenta que se gestaba en su interior.
35:06Esperó cinco minutos más. Diez, quince, la esperanza comenzó a deshilacharse, reemplazada por un temor helado.
35:18Fue entonces cuando vio a uno de los sirvientes acercarse a él con una expresión de lástima.
35:23Señor Andrés, ¿qué pasa, Ramón? ¿Has visto a la señora Begoña?
35:30Sí, señor. La vi hace un rato.
35:34¿Y bien? ¿Dónde está? ¿Viene hacia aquí? Preguntó Andrés, el corazón latiéndole con fuerza.
35:41No, señor. Dijo el sirviente, bajando la mirada. Se ha ido. El señor Gabriel vino a buscarla.
35:48Se llevó a la señora y a la niña Julia. Dijo que se iban de pícnic al río, para celebrar el cumpleaños los tres juntos.
35:58El mundo de Andrés se detuvo. Las palabras del sirviente resonaron en su cabeza, vacías de sentido al principio, y luego, con una claridad brutal y devastadora.
36:10Se iban de pícnic, los tres juntos. Gabriel no tenía ninguna reunión de trabajo. Era una mentira.
36:18Una mentira para alejarlo, para dejarle el camino libre y robarle lo único que le importaba.
36:25Se había llevado a su mujer. Se había llevado a su hija. Había saboteado su sorpresa, su esperanza, su corazón.
36:34Andrés se quedó allí, inmóvil, en el porche de la casa. El pequeño dibujo en su bolsillo de repente pesaba como una losa de plomo.
36:42Miró el comedor vacío, la mesa perfectamente puesta para una celebración que nunca ocurriría.
36:51El ramo de flores parecía ahora una corona fúnebre. No sintió ira. No sintió tristeza.
36:57Sintió un vacío absoluto, un dolor sordo y profundo que le robó el aire de los pulmones.
37:06Gabriel no solo lo había humillado en la empresa, no solo lo había dejado en evidencia delante de toda la junta directiva.
37:14Había ido mucho más lejos. Había atacado el núcleo de su ser, su amor por Begoña, dejándolo plantado, solo, completamente destrozado.
37:22La guerra entre ellos acababa de alcanzar un nuevo nivel de crueldad.
37:29Y en la batalla de aquel día, Andrés de la Reina había perdido de la forma más dolorosa imaginable.
37:36El sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y violetas.
37:41Pero para Andrés, solo había oscuridad.
37:43Andrés de La Reina
37:49Y así
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