#LaPromesaCurroRecupera #Nobleza #RómuloRegresa
Curro Recupera su Nobleza y Rómulo Regresa con un Secreto Mortal
La tensión en La Promesa alcanza un punto de no retorno.
Curro, decidido a abandonar el palacio para siempre, recibe una noticia que lo cambia todo: la Casa Real lo reconoce oficialmente como hijo del marqués. Su primera exigencia como noble es tan sorprendente como peligrosa: justicia contra Leocadia.
Pero mientras las verdades salen a la luz, el palacio tiembla ante un regreso inesperado. Rómulo vuelve más fuerte que nunca y rev ...
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#LaPromesaCurroRecupera, #Nobleza, #RómuloRegresa, #SecretoMortal
Curro Recupera su Nobleza y Rómulo Regresa con un Secreto Mortal
La tensión en La Promesa alcanza un punto de no retorno.
Curro, decidido a abandonar el palacio para siempre, recibe una noticia que lo cambia todo: la Casa Real lo reconoce oficialmente como hijo del marqués. Su primera exigencia como noble es tan sorprendente como peligrosa: justicia contra Leocadia.
Pero mientras las verdades salen a la luz, el palacio tiembla ante un regreso inesperado. Rómulo vuelve más fuerte que nunca y rev ...
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#LaPromesaCurroRecupera, #Nobleza, #RómuloRegresa, #SecretoMortal
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CortometrajesTranscripción
00:00Curro recupera su nobleza y Rómulo regresa con un secreto mortal. La tensión en la promesa
00:15alcanza un punto de no retorno. Curro, decidido a abandonar el palacio para siempre, recibe una
00:24noticia que lo cambia todo. La Casa Real lo reconoce oficialmente como hijo del Marqués. Su primera
00:31exigencia como noble es tan sorprendente como peligrosa, justicia contra Leocadia.
00:38Pero mientras las verdades salen a la luz, el palacio tiembla ante un regreso inesperado.
00:46Rómulo vuelve más fuerte que nunca y revela un secreto devastador. Cristóbal no es quien dice
00:51ser, y su verdadera identidad podría destruir a Ángela para siempre. Traiciones, revelaciones
00:59familiares y arrestos sacuden los muros de la promesa. ¿Será este el inicio de la caída
01:04definitiva de los impostores o apenas el comienzo de un drama aún mayor? La noche caía lentamente
01:12sobre la promesa, un manto de terciopelo azul índigo salpicado por el titilar lejano de las
01:17primeras estrellas. El jardín del palacio estaba envuelto en un silencio confortable,
01:25una paz casi sagrada que sólo era interrumpida por el canto distante y melancólico de algunos
01:29brillos. Las suaves luces que emanaban del interior del palacio iluminaban parcialmente
01:36las alamedas de piedra, dibujando en el suelo las sombras alargadas y fantasmales de los árboles
01:41que, como centinelas silenciosos, custodiaban el lugar. La brisa fresca de agosto traía consigo
01:49el perfume de los jazmines y las rosas, un aroma dulce que, sin embargo, no lograba disipar la tensión
01:56que flotaba en el ambiente. Curro, exhausto tras otra jornada interminable de trabajo como la callo,
02:03estaba sentado en uno de los bancos de madera más apartados. Su espalda, dolorida por las
02:11horas de pie y las reverencias forzadas, se apoyaba contra el frío respaldo. Intentaba
02:17recuperar el aliento, dejando que el aire fresco de la noche aliviara no sólo el cansancio de su
02:23cuerpo, sino también el pesado fardo que oprimía su alma. Cada día era una nueva prueba, una humillación
02:30constante que erosionaba su espíritu. Servir a aquellos que, por derecho de sangre, eran sus
02:38iguales, era una tortura silenciosa que lo consumía por dentro. Poco después, la silueta de Ángela
02:47surgió en lo alto de la escalinata que daba acceso al jardín. Descendía a los peldaños con una gracia
02:55natural, vestida con un traje claro que parecía reflejar la pálida luz de la luna, convirtiéndola
03:01en una aparición casi etérea. Se acercó con pasos suaves pero decididos, y en su rostro se leía la
03:09expresión de quien lleva consigo un asunto de vital importancia, una urgencia que no admitía demora.
03:14Has trabajado demasiado hoy, comentó Ángela, su voz un susurro que, sin embargo, cortó el silencio
03:24como un cuchillo. Se detuvo frente a él, su presencia imponente a pesar de su delicada figura.
03:32Pero aún así, necesitaba hablar contigo. Curro levantó la mirada, sus ojos, habitualmente llenos
03:39de una chispa de rebeldía, ahora reflejaban un cansancio profundo, casi una rendición.
03:46Sin embargo, la presencia de Ángela siempre lograba despertar en él un vestigio de interés.
03:54¿Sobre qué? preguntó, su voz ronca por el desuso. Ella se sentó a su lado en el banco,
04:00el movimiento fluido y elegante. Se arregló la falda con cuidado, un gesto automático para no
04:07arrugar el fino tejido, y respiró hondo antes de comenzar, como si buscara el coraje necesario
04:13para pronunciar las palabras que había estado ensayando en su mente.
04:19Sobre ti, Curro, sobre lo que eres y lo que deberías ser, dijo, su tono cargado de una
04:25seriedad que lo sorprendió.
04:29Eres hijo del marqués, dudó un instante, eligiendo sus siguientes palabras con sumo cuidado.
04:34Aunque seas hijo suyo con una criada, eso no cambia el hecho de que por tus venas corre
04:40el ADN de un noble.
04:43La misma sangre de los Luján. Curro soltó una breve risa, un sonido seco y amargo que
04:49no contenía ni una pizca de alegría.
04:54Era el eco de su frustración, de su desesperanza.
04:57No es así como funciona, Ángela, y lo sabes perfectamente, replicó, su voz teñida de cinismo.
05:07Sabes que no basta con haber nacido hijo de alguien importante en la alcoba equivocada.
05:11La casa real no me reconoce. Ni siquiera mi propio padre me defiende como debería.
05:19Para todos, para el mundo, solo soy un lacayo. Y cuanto más tiempo pasa, más me convenzo
05:25de que quizás eso es todo lo que seré hasta el final de mis días.
05:29Un sirviente con un secreto inútil.
05:32No digas eso, respondió ella de inmediato, su voz firme, casi una orden.
05:37Le apretó el brazo con una fuerza sorprendente, intentando transmitirle parte de su propia
05:45determinación.
05:48Tienes que luchar, Curro. No puedes aceptar esa condición como si fuera una sentencia
05:52definitiva. No puedes permitir que te definan por el uniforme que llevas puesto. Él apartó
05:59la mirada, sus ojos fijos en el horizonte oscuro, en un punto distante donde el cielo y la tierra
06:05se fundían en una misma negrura. Se sentía atrapado, un pájaro con las alas rotas en
06:12una jaula de oro. Ya estoy cansado, Ángela.
06:18Cansado de servir, de aguantar las humillaciones de Cristóbal, que me mira como si fuera un
06:23insecto.
06:23Cansado de fingir que estoy aquí solo para trabajar, cuando en realidad cada paso que
06:30doy, cada conversación que escucho a escondidas, es para intentar descubrir quién atentó contra
06:36mi hermana.
06:38Y cada día que pasa siento que estoy más lejos de la verdad, no más cerca. Estoy pensando
06:44seriamente en irme de aquí.
06:45En desaparecer, los ojos de Ángela se abrieron de par en par, la sorpresa y el pánico reflejados
06:53en ellos.
06:55La idea de que él se marchara era un golpe que no esperaba. ¿Irte? ¿Irte y abandonar
07:01todo? Preguntó la muchacha, su voz temblando ligeramente.
07:07¿Abandonar a Yana? ¿Abandonarme a mí? Quizás abandonar sea la única forma de empezar de
07:12nuevo. Dijo él, su tono ahora más suave, casi confesional, como si le estuviera revelando
07:18el secreto más profundo de su corazón.
07:23Lejos de estas paredes que me asfixian, lejos de las miradas de desprecio y de la compasión
07:28que es casi peor.
07:31Entonces, tras un breve silencio cargado de electricidad, se volvió hacia ella. Sus ojos
07:37buscaron los suyos con una intensidad abrumadora, una súplica desesperada.
07:42¿Y si te vinieras conmigo? Insistió el joven, su voz apenas un murmullo. ¿Yo? Preguntó
07:49ella, la confusión y el asombro luchando en su interior.
07:55Sí, confirmó él, tomando las manos de ella entre las suyas con una firmeza que contrastaba
08:01con la vulnerabilidad de su mirada.
08:02Podríamos comprar una casita en el campo, lejos de todo este lujo y esta miseria.
08:11Un lugar solo nuestro, donde nadie nos juzgue, donde no existan títulos ni uniformes.
08:17Y podríamos casarnos, Ángela. Formar una familia, ser felices. Ella se quedó inmóvil
08:25por un instante, su mente tratando de procesar la inesperada propuesta.
08:29La imagen que él pintaba era idílica, tentadora, pero a la vez, terriblemente irreal.
08:36Luego, movió la cabeza lentamente, una negativa suave pero inequívoca.
08:43Curro, ¿sabes que mi madre jamás permitiría algo así? Susurró, aunque ambos sabían que
08:50esa era solo una excusa, la punta del iceberg de sus verdaderas razones.
08:54Él se apartó un poco, la decepción cayendo sobre él como un manto helado.
09:00Soltó sus manos y el calor se desvaneció.
09:03¿Desde cuándo la voluntad de tu madre tiene que decidir tu vida? ¿No eres dueña de tu propio destino?
09:10No es solo eso. Intentó explicar ella, su voz cargada de una frustración que rivalizaba con la de él.
09:19Yo quiero lo mejor para ti, y lo mejor para ti no es huir como un cobarde.
09:24Lo mejor para ti es que luches por tu lugar aquí, por tu puesto como noble.
09:29No puedes tirarlo todo por la borda por un impulso, por un momento de debilidad.
09:34En ese momento, la tensión que había estado latente entre ellos comenzó a crecer, a enrarecer el aire.
09:42Curro se levantó bruscamente, el movimiento brusco y lleno de rabia.
09:47Dio unos pasos hacia atrás, como si necesitara poner distancia física entre ellos para poder respirar.
09:53¿Entonces, es eso? Preguntó él, su voz temblando de dolor y acusación.
10:00¿Sólo te casarías conmigo si fuera un noble? ¿Si tuviera un título que colgar en la pared de esa casita de campo que sueñas?
10:07No es eso, respondió ella rápidamente, levantándose también, sus manos extendidas en un gesto de súplica.
10:17Nunca he dicho eso, solo quiero que seas respetado, que tengas lo que mereces por derecho de nacimiento.
10:27Pero para ti, lo que merezco solo viene si tengo un título, ¿no es así?
10:32Insistió él, cada palabra un dardo envenenado.
10:35No te basta con el hombre, necesitas el apellido, el estatus. Necesitas la seguridad de la promesa.
10:45No, curro, exclamó ella, dando un paso hacia él, desesperada por hacerle entender.
10:51Te amo por lo que eres, por tu fuerza, por tu corazón. Pero no quiero verte rendirte.
11:00No quiero verte convertirte en un hombre amargado que siempre se preguntará qué habría pasado si hubiera luchado un poco más.
11:08Él, sin embargo, ya no escuchaba. O no quería escuchar.
11:12El orgullo herido y la frustración acumulada durante meses habían construido un muro a su alrededor.
11:17No lo entiendes, Ángela. Y creo que nunca lo vas a entender. Dijo él, su voz fría como el acero.
11:27Le dio la espalda y comenzó a alejarse por el jardín, sus pasos rápidos y decididos.
11:34La dejó sola, de pie junto al banco, con los ojos llenos de lágrimas que empezaban a rodar por sus mejillas, creando surcos brillantes a la luz de la luna.
11:44Ángela se quedó quieta durante unos largos segundos, observando cómo la sombra de Curro se perdía entre los árboles, sintiendo un nudo apretado en el pecho, un dolor agudo que le robaba el aire.
11:58Y en ese instante, ambos supieron, con una certeza desoladora, que aunque el sentimiento que los unía aún existiera, la distancia que acababa de abrirse entre ellos era más profunda y más vasta que nunca.
12:11El sueño de un futuro juntos se había hecho añicos contra la dura realidad de sus mundos opuestos.
12:20Curro atravesó el pasillo de la zona de los criados con pasos rápidos y pesados, cada pisada un eco de la furia que lo consumía.
12:27Su expresión, cerrada y sombría, delataba el torbellino de emociones que lo dominaba, rabia, dolor, decepción y una profunda sensación de soledad.
12:39Al llegar a sus modestos aposentos, empujó la puerta con tal fuerza que ésta golpeó contra la pared con un estruendo seco, sobresaltando a Lope, que pasaba por el pasillo en ese momento.
12:53La curiosidad y la preocupación se apoderaron del cocinero, que se asomó discretamente por el umbral entreabierto.
13:03La escena que presenció lo alarmó. Curro revolvía cajones con violencia, sacando camisas, pantalones y enseres personales de forma desordenada, arrojándolos sobre la cama sin cuidado alguno.
13:16No estaba haciendo la maleta. Estaba desmantelando su vida en la promesa. El amigo, sin dudarlo, entró en la habitación.
13:27¿Qué ha pasado, Curro? Preguntó Lope, su voz teñida de una genuina inquietud. Pareces como si acabaras de enfrentarte a una tormenta.
13:38Curro se detuvo un instante, apoyando las manos en el borde del cajón abierto. Soltó un suspiro cargado de frustración,
13:45un sonido gutural que parecía venir de lo más profundo de su ser.
13:50No aguanto más, Lope. Simplemente, no aguanto más. Dijo, sin volverse a mirarlo.
13:59Este palacio me está asfixiando. Cada pared, cada pasillo, me recuerda lo que no soy.
14:05Estoy exhausto de vivir una mentira, cansado de sentirme un intruso en mi propia casa y de ser humillado día tras día por Cristóbal como si fuera basura.
14:19Cerró el cajón con un golpe seco, el sonido resonando en la pequeña habitación como un disparo.
14:24Ya lo he decidido. Voy a hacer mi maleta. Dentro de dos días, cuando reciba mi paga, estaré lejos de aquí.
14:35Muy lejos. Lope abrió los ojos, sorprendido por la determinación irrevocable en la voz de su amigo.
14:42Esto no era un arrebato pasajero. Era una decisión meditada, nacida de la desesperación.
14:52¿Cómo que irte, así, sin más? ¿Vas a dejarlo todo atrás? ¿Y la investigación sobre lo que le pasó a Yana? ¿Vas a abandonar a tu hermana?
15:00Curro negó con la cabeza, una amargura profunda retorciendo sus facciones. Ya no importa.
15:09¿De qué ha servido? A cada paso que doy, alguien me pone una zancadilla. Cada vez que creo encontrar una pista, resulta ser un callejón sin salida.
15:21Aquí solo soy el hijo bastardo del marqués a sus ojos. Un estorbo. Y nada de lo que haga va a cambiar eso.
15:26Quizás sea mejor desaparecer para siempre. Para ellos, y para mí. El cocinero dio un paso más cerca, su rostro lleno de compasión.
15:39Intentó encontrar las palabras adecuadas para convencerlo, para anclarlo de nuevo a la esperanza.
15:46Curro, no puedes rendirte así. No después de todo lo que has luchado. Hay gente aquí que se preocupa por ti, que cree en ti.
15:53Yana te necesita. Yo te necesito. Sé que es difícil, terriblemente difícil, pero no puedes dejar que ellos ganen.
16:05Irte es darles la victoria. Pero el joven se mantuvo firme, inmune a sus súplicas.
16:13Continuó doblando una camisa con una precisión casi mecánica, sus movimientos rígidos y controlados.
16:19No, Lope, mi decisión está tomada. Agradezco tus palabras, de verdad. Pero ya no me quedan fuerzas para seguir luchando una batalla que perdí el día que nací.
16:32Viendo que no lograría cambiar su opinión en ese momento, que la herida era demasiado reciente y profunda, Lope suspiró, derrotado.
16:40Se pasó una mano por el pelo en un gesto de nerviosismo y frustración. Está bien.
16:48No te diré nada más esta noche. Concedió. Pero esto no se queda así. Y, sin añadir ni una palabra más, salió de la habitación, dejando a Curro solo con sus fantasmas y su maleta a medio hacer.
17:01Pero Lope no se iba a rendir. Si Curro no quería luchar por sí mismo, sus amigos lo harían por él.
17:11Minutos después, Lope entró en la cocina, donde el calor de los fogones y el aroma a guiso competían con la tensión del ambiente.
17:18Encontró a Ángela ayudando a Petra con algunos utensilios de cobre, aunque sus movimientos eran mecánicos y su mirada estaba perdida en la distancia.
17:29Al notar el semblante serio y preocupado de Lope, frunció el ceño.
17:35Lope, ¿qué pasa? Tienes una cara que asusta.
17:39El cocinero se acercó a ella, mirando a su alrededor para asegurarse de que Petra no pudiera escucharlos.
17:45Bajó el tono de voz hasta convertirlo en un murmullo urgente.
17:52Es sobre Curro. Acabo de estar con él.
17:57Dijo que se va del palacio. En dos días, está preparando sus cosas ahora mismo.
18:02Los ojos de Ángela se abrieron de par en par, y cualquier rastro de melancolía fue reemplazado por una preocupación inmediata y punzante.
18:10El corazón le dio un vuelco doloroso en el pecho. Su discusión, sus palabras, habían sido la gota que colmaba el vaso.
18:21¿Irse? No, eso no puede pasar. No puede ser. Dejó caer el paño que tenía en la mano sobre la mesa de trabajo, sin importarle el ruido.
18:29Su decisión fue instantánea, forjada en el fuego del pánico y el amor.
18:37Voy a hacer algo. Dijo, su voz ahora firme, sus ojos brillando con una nueva determinación.
18:43No voy a dejar que se marche así. No lo permitiré. La mañana siguiente surgió clara y prometedora sobre la promesa.
18:53El palacio estaba envuelto en el discreto murmullo de los primeros pájaros y el trajín incipiente del servicio.
19:01Pero Ángela no tenía tiempo para la calma matutina. Decidida, caminó a paso rápido por los pasillos, su corazón latiendo con una mezcla de nerviosismo y resolución.
19:13Subió las escaleras principales con pasos firmes, ignorando las miradas curiosas de algunas doncellas, hasta llegar al despacho del marqués Alonso.
19:24Llamó a la puerta con los nudillos, un toque seco y autoritario, y sin esperar respuesta, la abrió y entró, manteniendo una expresión inquebrantable.
19:37Alonso, necesito hablar contigo. Dijo, su voz resonando en el silencioso estudio.
19:43Se acercó al imponente escritorio de Caoba del Marqués, su postura desafiante. Es sobre Curro.
19:53Pretende irse, hoy, o mañana a más tardar. No aguanta más ser tratado como un lacayo.
19:58Alonso, sorprendido por la abrupta interrupción y la urgencia en el tono de Ángela, levantó los ojos de los papeles que estaba revisando.
20:10Suspiró profundamente, un sonido cargado de pesar y de una impotencia que lo carcomía.
20:15Irse, repitió, la palabra amarga en su boca. No quería verlo marchar así, no de esta manera.
20:25Se levantó de su silla, un hombre imponente cuya postura revelaba el peso del mundo sobre sus hombros.
20:30Caminó hacia la gran ventana que daba a los jardines, los mismos jardines donde, sin él saberlo, el destino de su hijo se había torcido la noche anterior.
20:44Curro es mi hijo y lo amo. Aunque las circunstancias me hayan obligado a mantenerlo en la sombra, cada desplante que sufre es una espina en mi propio corazón.
20:52No puedo permitir que se aleje de este palacio sintiéndose un paria, sin luchar por lo que legítimamente le corresponde.
21:02Ángela se acercó, su presencia un contrapunto de energía y pragmatismo a la melancolía del marqués.
21:10Entonces, necesitamos actuar, Alonso, y actuar ahora, tienes que hacer algo para que recupere su puesto como noble.
21:17No puede marcharse de aquí siendo solo un lacayo, cuando su verdadera posición es otra.
21:26Sería una injusticia que clama al cielo. El marqués se volvió, frunciendo el ceño, el rostro surcado por la duda y la frustración.
21:37¿Cómo, Ángela? Dime, ¿cómo puedo hacer eso? La Casa Real no reconoce a Curro. Las leyes son inflexibles.
21:44Y él mismo ya ha perdido toda esperanza. No basta con mi sentimiento de padre. Se necesitan pruebas, méritos, una razón de peso que obligue a la corona a reconsiderar.
21:58Ángela esbozó una rápida sonrisa, una chispa de astucia brillando en sus ojos. Había pasado la noche en vela, trazando un plan audaz.
22:07Tengo una idea, dijo, sacando del bolsillo de su delantal una hoja de papel doblada y una pluma que había tomado prestada.
22:16Escribiremos a la Casa Real, juntos, explicándolo todo. Diremos que Curro fue una pieza fundamental en el arresto de su tío, el capitán Lorenzo de la Mata.
22:28Que ayudó de forma decisiva en las investigaciones, arriesgando su propia seguridad para desenmascarar a un traidor.
22:39Argumentaremos que, por su dedicación, su lealtad a la familia y su valentía, merece que su puesto sea reconocido oficialmente.
22:47Será una solicitud formal, pero con una justificación irrefutable. Apelaremos a su honor.
22:56Alonso la observó atentamente, sopesando cada una de sus palabras. La idea era arriesgada, casi insolente, pero tenía una lógica impecable.
23:06Era un golpe de genio. ¿Crees que esto funcionará? ¿Que la Casa Real aceptará reconocer a Curro y devolverle su estatus de noble por eso?
23:14¿Podrían considerarlo un asunto familiar?
23:18Si somos claros, precisos y firmes. Dijo Ángela, extendiéndole la carta que ya había redactado para que Alonso la firmara. No habrá forma de que lo nieguen.
23:31Arriesgó todo, investigó, consiguió testigos. Hizo lo que la propia Guardia Civil no pudo hacer durante mucho tiempo.
23:38Es el momento de que su mérito sea reconocido. No puede marcharse de aquí sin que eso suceda.
23:47Es una cuestión de justicia. El marqués suspiró nuevamente, pero esta vez fue un suspiro de renovada determinación.
23:56Tomó la pluma que Ángela le ofrecía y, con un trazo firme y decidido, estampó su firma al final de la carta.
24:02Muy bien, tienes razón. Enviaré esto de inmediato con el mensajero más rápido.
24:10Que la Casa Real sepa quién es Curro de Luján y que se le restituya lo que siempre ha sido suyo.
24:17Llamó a un lacayo y le dio instrucciones precisas y urgentes para que la carta saliera hacia Madrid sin un minuto de demora.
24:23Las horas que siguieron se arrastraron con una lentitud exasperante. Ángela y Alonso esperaban, cada uno en sus quehaceres, pero con la mente puesta en el mismo lugar.
24:36Para sorpresa de ambos, la burocracia real se movió con una celeridad inusitada. Una respuesta llegó ese mismo día, al atardecer.
24:44Un sobre con el imponente sello real fue entregado en manos del marqués. Las palabras contenidas en el interior eran concisas y claras.
24:54En reconocimiento a los méritos extraordinarios demostrados durante la investigación y captura de un oficial traidor,
25:01y considerando las circunstancias excepcionales de su linaje, se permitía oficialmente que Curro fuera restituido en su puesto de noble.
25:08Alonso leyó la carta una y otra vez, su rostro iluminándose con una alegría pura y abrumadora.
25:18—Es esto, Ángela, lo conseguimos —exclamó, buscando a la joven, que había esperado cerca del despacho.
25:26Curro tendrá de vuelta su puesto. Tendrá la justicia que tanto merece. Sin perder un segundo más, el marqués salió corriendo de su despacho
25:36y bajó por los pasillos del palacio, su dignidad olvidada en la urgencia del momento.
25:43Estaba ansioso, desesperado por alcanzar a Curro antes de que lograra partir. Pero al llegar a la entrada principal,
25:49a través de los grandes ventanales, vio el peor de los escenarios posibles. Curro estaba justo en la puerta del palacio,
25:57las maletas ya listas en sus manos, la mirada decidida y distante, a punto de cruzar el umbral que lo separaría para siempre de la promesa.
26:07Alonso se detuvo un instante, el corazón encogido, intentando procesar la devastadora imagen.
26:13Curro, espera, gritó, su voz resonando con una fuerza inusitada por todo el vestíbulo y llegando hasta el jardín.
26:23El joven se detuvo, pero no se movió, sus pasos vacilantes, atrapado entre la determinación de huir
26:30y la sorpresa de escuchar el grito desesperado de su padre.
26:33Fue entonces cuando Ángela apareció corriendo tras el marqués, sus ojos abiertos de par en par y llenos de una urgencia febril.
26:45Sin aliento, gritó con todas sus fuerzas, su voz rompiendo el silencio de la tarde.
26:52Curro, espera solo un minuto. Curro giró la cabeza lentamente, aturdido al oír la voz de ella.
26:58Su corazón, que creía ya endurecido, latió con fuerza.
27:05Ángela no se detuvo hasta que llegó a su lado, sujetándole el brazo con una firmeza que lo ancló al suelo.
27:13Por favor, solo un minuto. Necesito que me escuches. Por favor.
27:18Curro la miró, desconfiado, las maletas aún firmes en sus manos, un recordatorio tangible de su decisión.
27:25Pero la curiosidad, una pequeña y traicionera llama de esperanza, comenzó a aparecer en su mirada.
27:35¿Yo? ¿Qué quieres ahora, Ángela? Preguntó él, su voz cargada de un cansancio infinito y una rabia contenida.
27:44¿Vienes a darme más consejos sobre cómo debo vivir mi vida?
27:48Ángela tragó saliva, conteniendo la respiración antes de hablar, sus ojos fijos en los de él.
27:53No tienes que irte, Curro. No hoy, Alonso, nosotros, enviamos una carta a la casa real.
28:03Te han reconocido. Quieren que vuelvas a tu puesto de noble.
28:06Todo por lo que luchaste, todo tu valor para desenmascarar a Lorenzo.
28:12Ha sido recompensado.
28:14La respiración de Curro se detuvo en sus pulmones.
28:16Abrió la boca para hablar, pero no salió palabra alguna.
28:22Era como si el mundo se hubiera detenido, como si las palabras de Ángela fueran de un idioma que no podía comprender.
28:28Alonso, que había llegado junto a ellos, intervino, su voz temblorosa de emoción.
28:37Curro, hijo mío, es verdad. Tendrás lo que siempre mereciste.
28:41No puedo dejar que te vayas sin que sepas que tu honor y tu nombre han sido restituidos.
28:48Curro dejó caer la maleta al suelo con un ruido sordo.
28:51Su mirada seguía fija en el suelo de piedra, confundido por la intensidad de lo que acababa de oír.
28:58Se sentó en un banco cercano, el mismo donde todo se había roto la noche anterior,
29:03y respiró hondo, intentando absorber cada palabra, temiendo que fuera una broma cruel.
29:10Ángela se acercó, sentándose a su lado y tocando su mano con una delicadeza infinita.
29:17¿Lo has oído, Curro? Te han reconocido.
29:20Ahora es el momento de mostrarles a todos quién eres realmente.
29:23El joven levantó la mirada, encontrando por fin los ojos de ella.
29:29Una mezcla de sorpresa, incredulidad y un atisbo incipiente de esperanza brillaba en su rostro.
29:35Entonces, ¿todo esto ha pasado de verdad? Preguntó él, con voz baja, casi temiendo que al decirlo en voz alta, el sueño se desvaneciera.
29:48Ángela sonrió, una sonrisa firme y decidida que disipó todas sus dudas.
29:53Sí, Curro.
29:54Ya no tienes que esconderte. No eres solo un lacayo. Eres el hijo del marqués, y ahora todos tendrán que verlo y aceptarlo.
30:05Pero ahora la decisión es tuya. Depende de que aceptes lo que siempre fue tuyo por derecho.
30:12Curro permaneció en silencio unos instantes más, su mirada recorriendo el imponente palacio, el cuidado jardín y, finalmente, deteniéndose en los ojos de Ángela.
30:22Sintió el peso del pasado, de las humillaciones sufridas, pero también sintió la responsabilidad y la oportunidad que recaerían sobre sus hombros.
30:33Y por primera vez en mucho, mucho tiempo, un brillo de pura y férrea determinación reemplazó la desesperanza en su mirada.
30:43Entonces, vuelvo. Dijo él, su voz firme y clara, mientras se levantaba del banco.
30:49Vuelvo. Ya no era el lacayo derrotado, era un noble reclamando su lugar. Vuelvo, pero esta vez, nadie, absolutamente nadie, va a subestimarme.
31:03Ángela sonrió, aliviada y emocionada, apretando su mano con fuerza. Y yo estaré a tu lado, Curro.
31:10Siempre. Alonso observaba la escena, una sonrisa de inmenso orgullo dibujada en su rostro.
31:20Así es como debes ser, hijo mío. Fuerte, decidido y justo. Ahora, vamos adentro. Vamos a asegurarnos de que todos en este palacio vean quién eres realmente.
31:31Le dio unas palmadas en la espalda a Curro, un gesto de padre a hijo, un reconocimiento que valía más que cualquier decreto real.
31:43Curro asintió, su mente ya trabajando, maquinando. La justicia que había obtenido para sí mismo era sólo el principio.
31:50Ahora, iba a impartir justicia para otros. Y tenía muy claro por quién empezaría.
32:00Se giró hacia su padre, su voz resonando con una nueva autoridad.
32:04Padre. Mi primera exigencia como su hijo reconocido es que se haga justicia completa en esta casa.
32:12Leocadia fue cómplice de Lorenzo en sus crímenes y en sus mentiras.
32:16Exijo que la Guardia Civil sea llamada de inmediato y que sea arrestada.
32:20Igual que Lorenzo, el marqués y Ángela se quedaron atónitos ante la impactante y veloz exigencia.
32:30Curro ya no era un muchacho. Era un hombre y un noble dispuesto a todo por la verdad.
32:37Mientras Curro experimentaba la vertiginosa transformación de su destino,
32:41en las entrañas de la promesa, en el mundo del servicio, una tiranía diferente, más mezquina y opresiva, se había instalado.
32:50Tras reprender a todo el servicio por seguir recordando con cariño al ausente Rómulo, el nuevo mayordomo, Cristóbal, se enfureció.
32:59Su autoridad, sentía, era constantemente socavada por el fantasma de su predecesor.
33:09Decidió entonces castigarlos a todos de la peor forma posible, atacando su sustento.
33:14Ya que tanto añoran al viejo Rómulo y tampoco respetan a quien les da de comer ahora, anunció con voz gélida durante la cena del servicio.
33:24Ese mismo día escribiré una carta al marqués solicitando que se reduzca el salario de todos como castigo por su insubordinación y falta de gratitud.
33:32La declaración cayó como una bomba en el comedor.
33:37Esto indignó a todos los empleados, que ya sufrían bajo su régimen de vigilancia y desprecio.
33:44Lope, siempre impulsivo y con un fuerte sentido de la justicia, llegó a considerar en voz alta que se unieran y organizaran una huelga para exigir que Cristóbal fuera despedido.
33:54Sin embargo, el nuevo mayordomo era mucho peor de lo que todos imaginaban.
34:01Contaba con el apoyo incondicional y la complicidad de Leocadia, quien, sintiéndose poderosa, lo animaba a asumir todo el control, quedando libre para hacer lo que le placiera.
34:12Lo que Cristóbal no podía imaginar es que su reinado de terror estaba a punto de llegar a un abrupto final.
34:18No sabía que Rómulo, lejos de estar derrotado, regresaría de forma triunfal y completamente transformado, sorprendiendo a todos y preparado para desenmascarar a su usurpador.
34:33Además, Rómulo no solo retomaría su cargo, sino que revelaría un secreto impactante que lo cambiaría todo para siempre.
34:40En aquella tarde bochornosa, mientras Cristóbal inspeccionaba con arrogancia los pasillos del piso noble, ajustándose los guantes con aire de superioridad, algo fuera de lo común llamó la atención de los empleados.
34:55Un murmullo comenzó en la entrada de servicio del palacio, un sonido bajo que creció como un susurro transportado por el viento, convirtiéndose rápidamente en un clamor contenido.
35:06Los sirvientes, uno a uno, abandonaron discretamente sus tareas, sus rostros una mezcla de incredulidad, temor y una chispa de esperanza salvaje.
35:19Incluso la siempre-estoyca Petra, que estaba puliendo una bandeja de plata, la dejó caer al suelo con un estrépito metálico al ver con sus propios ojos lo que hasta ese momento parecía imposible.
35:32Rómulo estaba de vuelta. No era el mismo hombre que se había marchado.
35:37Vestía un abrigo oscuro y de buen corte, su postura era aún más firme y erguida que antes, y en su mirada serena se leía la calma de quien sabe exactamente lo que está a punto de hacer.
35:49Entró en el vestíbulo principal como si jamás se hubiese ido. Sin anuncio, sin previo aviso, solo el sonido de sus propias botas de cuero resonando con autoridad sobre el suelo de mármol y los ojos de los criados llenándose de una emoción incontenible.
36:03Es él, dijo Simona, llevándose una mano a la boca para ahogar un sollozo. Ha vuelto. Murmuró Lope, atónito pero con una sonrisa dibujándose lentamente en su rostro.
36:17Cristóbal, al oír el alboroto y el inconfundible sonido de la bandeja de plata cayendo, bajó inmediatamente las escaleras, su rostro una máscara de furia.
36:28Al encontrarse cara a cara con el antiguo mayordomo, sintió que la sangre se le helaba en las venas.
36:38Intentó mantener la compostura, hinchar el pecho como si aún tuviera el control absoluto de la situación, pero el leve temblor en sus manos lo delató.
36:46Ya no tienes lugar aquí. Espetó Cristóbal con voz áspera, tratando de sonar intimidante.
36:56Fuiste reemplazado. Esta es mi casa ahora. Los reemplazos solo son válidos cuando son legítimos.
37:03Respondió Rómulo con una calma glacial que resultó ser mucho más aterradora que cualquier grito.
37:07Y tú, Cristóbal, nunca debiste haber pisado este lugar. Tu presencia aquí es una farsa.
37:17Los criados se miraron entre ellos, conteniendo a duras penas sonrisas de júbilo.
37:22María Fernández, la más sensible de todos, comenzó a llorar discretamente de pura alegría y alivio.
37:29Tengo la autorización expresa del marqués. Intentó interrumpir Cristóbal, su voz perdiendo fuelle.
37:37Estoy aquí bajo órdenes directas de él. No puedes hacer nada.
37:42Rómulo entonces, con un movimiento lento y deliberado, alzó una carpeta de cuero que llevaba bajo el brazo.
37:51La sostuvo en el aire por un instante, un símbolo de la verdad que estaba a punto de desatar.
37:58Y es exactamente con el marqués con quien voy a hablar ahora.
38:01Porque el señor Alonso Luján necesita saber quién eres en realidad.
38:05Y no solo él. Todos en esta casa merecen saber a qué clase de víbora han acogido bajo su techo.
38:14Sin dirigirle una segunda mirada a Cristóbal, Rómulo comenzó a subir la gran escalinata,
38:21escalón por escalón, con la dignidad intacta, dejando a su rival abajo,
38:26humillado y temblando de una rabia impotente.
38:28En el piso de arriba, Alonso estaba en su biblioteca personal,
38:34precisamente revisando las quejas y la petición de reducción de salario que Cristóbal le había enviado.
38:39Al ver entrar a Rómulo sin ser anunciado, abrió los ojos, completamente sorprendido.
38:49Se puso de pie de un salto.
38:51Rómulo, con su permiso, señor Marqués, dijo aquel, inclinando la cabeza en una respetuosa reverencia.
38:58Espero no estar interrumpiendo nada importante, pero creo que esto ya no puede esperar ni un segundo más.
39:09Alonso, atónito, caminó hacia el mayordomo, rodeando su escritorio.
39:14¿Dónde has estado? ¿Qué ha ocurrido?
39:16Fui a investigar, señor. Algo en la forma en que Cristóbal llegó, en su comportamiento, me decía que la promesa estaba en peligro.
39:27Y tenía razón, dijo Rómulo, colocando la carpeta de cuero sobre la pulida madera de la mesa.
39:36Pasé estas últimas semanas investigando el pasado de Cristóbal, y lo que descubrí es demasiado grave para ser ignorado.
39:42Alonso abrió la carpeta con manos temblorosas.
39:47Sus ojos recorrieron rápidamente los documentos que contenía.
39:51Recortes de periódicos antiguos, informes policiales, cartas amarillentas, registros de dudosa procedencia.
39:59Su rostro fue cambiando de color, pasando de la sorpresa a la incredulidad, y finalmente, a una furia helada.
40:06Esto no puede ser verdad, murmuró el marqués, su voz un hilo, pero lo es, señor.
40:17Cristóbal no es un simple mayordomo. Es un sicario, un matón a sueldo.
40:22Durante años trabajó como ejecutor para nobles sin escrúpulos que querían deshacerse de sus enemigos discretamente.
40:27Su verdadero nombre ni siquiera es Cristóbal. Y hay más. El marqués lo miró, sin aliento, preparándose para lo peor.
40:40Mas, es el padre de Ángela. El silencio que siguió fue inmediato, total, como si el mundo hubiera dejado de girar.
40:47El aire en la biblioteca se volvió pesado, irrespirable, hija de Leocadia. Preguntó Alonso, aturdido, tratando de conectar las piezas del rompecabezas.
40:59Sí, señor. Y ese secreto fue guardado bajo siete llaves para proteger intereses personales y ocultar crímenes pasados.
41:11Pero los ojos de Ángela son los suyos, el parecido es innegable, y estos documentos lo confirman sin lugar a dudas.
41:21Alonso se alejó de la mesa, conmocionado, pasándose una mano por el rostro.
41:25Pero, ¿por qué? ¿Por qué alguien así vendría a mi palacio?
41:31Porque alguien lo llamó, respondió Rómulo, su voz grave y solemne.
41:36Y por eso le pido, con todo el respeto que le profeso, que tome medidas drásticas.
41:42Por la seguridad de su familia, por los empleados que han sido aterrorizados, por el honor de esta casa.
41:48Minutos después, Alonso bajó personalmente las escaleras, acompañado por Rómulo, que caminaba un paso detrás de él, como siempre había hecho.
42:01La tensión en el vestíbulo era abrumadora, casi se podía cortar con un cuchillo.
42:07Todos los criados ya estaban reunidos, atraídos por la certeza de que algo trascendental estaba a punto de suceder.
42:13Leocadia, al verlos descender juntos, sintió que el rostro se le descomponía, la sangre abandonando sus mejillas.
42:25Leocadia, dijo Alonso, su voz desprovista de toda emoción, lo que la hacía aún más temible.
42:33¿Puedes explicarme esto?
42:35Ella intentó esbozar una sonrisa nerviosa, un gesto patético que no engañó a nadie.
42:40Esto, señor, el que, no comprendo, este fraude, este hombre, dijo Alonso, señalando a un Cristóbal que se había quedado inmóvil como una estatua.
42:54Este asesino que has metido en mi casa, a tu lado.
42:57Cristóbal se quedó petrificado, la palabra asesino resonando en sus oídos.
43:02Leocadia, asustada, presa del pánico, intentó intervenir, balbuceando.
43:10Señor, no es lo que parece. Hay una explicación.
43:14Entonces, dime qué es. Exigió Alonso, su voz elevándose por primera vez, llena de una ira contenida.
43:26Explícamelo, explícame por qué has traído a un criminal a mi hogar.
43:30Fue entonces cuando Rómulo dio un paso al frente, su rostro solemne.
43:34Señor Marqués, si me permite, hay una última cosa que debes saber.
43:40En estos documentos se prueba que Leocadia no solo trajo a este hombre aquí para hacerse con el control del servicio.
43:49Fue ella quien facilitó la entrada a Lorenzo la noche que atentaron contra la señora Dolores hace tantos años.
43:54Ella es cómplice de asesinato desde entonces. Lorenzo la chantajeaba con ese secreto.
44:02Y ahora ella trajo a este hombre aquí para protegerse y, quizás, para silenciar a quienes pudieran saber demasiado.
44:10Como Curro, la revelación final cayó como un rayo, conectando todas las piezas del oscuro pasado de la promesa.
44:18Curro, que acababa de entrar en el vestíbulo para presenciar la escena, sintió una oleada de furia justiciera.
44:28Su exigencia de arrestar a Leocadia no era solo por su complicidad con Lorenzo, sino por el asesinato de su propia madre.
44:38Alonso, lleno de una furia raíteos, señaló a Cristóbal y a una Leocadia que había caído de rodillas, sollozando.
44:48Dos guardias, gritó con toda la fuerza de sus pulmones, arresten a estos dos criminales, saquenlos de mi casa y de mi vista para siempre.
44:58Dos guardias que habían sido prevenidos por Rómulo entraron y se llevaron a la pareja, que ya no ofrecía resistencia.
45:06El vestíbulo quedó en silencio, un silencio de conmoción, de alivio y de justicia.
45:12Rómulo se mantuvo erguido, su deber cumplido.
45:17Curro observaba la escena, su primer acto como noble se había cumplido de una forma que nunca habría imaginado.
45:23Y Ángela, que lo había visto todo desde lo alto de la escalera, se llevó las manos a la boca, horrorizada,
45:33viendo cómo su madre y el hombre que acababa de descubrir que era su padre eran arrastrados hacia un oscuro destino,
45:39dejándola a ella sola en medio de las ruinas de sus vidas.
45:42La promesa de un nuevo comienzo para Curro significaba el final de todo para ella.
45:50El drama en la promesa no había hecho más que la promesa.
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