00:00Las neuronas de la médula espinal no solo controlan nuestros movimientos,
00:06también intervienen en reflejos y respuestas automáticas.
00:10Comprender su papel es clave para avanzar en tratamientos neurológicos y lesiones medulares.
00:19Las neuronas de la médula espinal pueden verse afectadas por algún traumatismo,
00:24ocasionando parálisis de piernas o brazos, ya que es a través de estas que las extremidades están conectadas con el cerebro.
00:34Hasta hoy, esta pérdida del movimiento voluntario es irreversible.
00:40Según los científicos, la única manera de reparar el daño es realizando un trasplante de nuevas neuronas que restablezcan la comunicación.
00:48Se han realizado experimentos con animales a los que se les seccionó la médula espinal.
00:55En la zona lesionada les fueron trasplantadas células olfatorias de la glía.
01:00Estas se encuentran en el bulbo olfatorio, que es una de las pocas zonas del cerebro
01:05en donde se están produciendo neuronas nuevas en forma continua durante toda la vida.
01:11Estas células recuperaron un tejido dañado y devolvieron a los animales la movilidad que habían perdido.
01:20Sin embargo, el procedimiento para tomar células olfatorias de la glía en el ser humano
01:26es un procedimiento difícil y peligroso.
01:30Otros científicos encontraron que en la etapa embrionaria,
01:33estas células olfatorias de la glía, se originan en la misma zona del embrión
01:38donde también provienen las células de la glía.
01:42Ellos piensan que, por tanto, estas últimas tienen el potencial de convertirse en células olfatorias de la glía.
01:51Si se logra desarrollar esta potencialidad en el laboratorio y obtener su reproducción,
01:57el trasplante de estas obtenido a partir de la piel del mismo paciente
02:02podría revertir la parálisis y restablecer la conexión neuronal.
02:08Aunque es posible, esto aún se encuentra en etapa experimental.
02:13Hasta aquí una pequeña dosis de ciencia.