Un corte en un dedo por una reparación casera.
Una caída del niño en los columpios. Una quemadura mientras cocinas.
Un catarro fuerte. Heridas y dolencias cotidianas que nos recuerdan la importancia de tener a mano un botiquín, el kit salvavidas para los pequeños incidentes del día a día.
Pero, ¿qué debe almacenar el botiquín de casa? ¿Cuándo hay que actualizarlo?
¿Contienen los mismos productos el botiquín del trabajo que el que llevamos cuando viajamos?
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