Satanás o Satán es el término con que las religiones abrahámicas designan a una entidad suprasensible que representa la encarnación suprema del mal, personificada en el ángel caído que desobedeció y se rebeló contra los mandatos de Dios. El nombre Satanás -o Satán- deriva del latín Satāna, y éste a su vez del arameo הַשָּׂטָן, ha-shatán, «adversario, enemigo, acusador». Aunque luego se le menciona como un espía errante de Dios sobre la Tierra, el sentido primario, de la raíz שטן (štn, «impedir, hostigar, oponerse»), sería simplemente el de «enemigo».