Una movilización popular sin precedentes, impulsada por la juventud y la comunidad latina, asestó un histórico golpe electoral al Partido Republicano. La masiva participación popular desmanteló las maniobras de redistribución territorial impulsadas por Donald Trump, permitiendo que fuerzas demócratas y progresistas conquistaran la totalidad de los cargos estatales y congresionales en el histórico bastión conservador de Texas. teleSUR