Si no te dejan llevarte el examen, alguien lo va a reconstruir igual.
Se lo decía el otro día a una persona que forma parte de un tribunal: dejad que los opositores se lleven el examen.
Hay oposiciones en las que algunas academias meten a cinco o seis personas a memorizar diez preguntas cada una, y al salir lo reconstruyen entero. Y cuando una academia lo tiene corregido a las pocas horas, la gente sospecha.
Que cada opositor salga con su copia del examen y de sus respuestas. Se acaban las sospechas, y es lo mínimo que se le puede pedir a un tribunal.