00:00En una emergencia cardíaca, los primeros minutos pueden marcar la diferencia entre la vida
00:05y la muerte, pero en estos casos no siempre hay un profesional en la salud al lado. Por
00:09eso la Cámara Costarricense de la Salud impulsa jornadas de capacitación en reanimación
00:15cardiopulmonar conocidas como RCP, además de charlas educativas y entrenamiento para
00:20utilizar desfibriladores externos automáticos.
00:23Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo el principal factor de riesgo de mortalidad
00:28en Costa Rica y América Latina. Tenemos la responsabilidad de sostener una vida saludable
00:35para evitar este tipo de incidentes. La alimentación consciente, el ejercicio físico regular y los
00:41buenos hábitos como el cero tabaco y la gestión del estrés nos ayudan a evitar este tipo de
00:46incidentes a nivel epidemiológico.
00:48En Costa Rica las enfermedades cardiovasculares representan cerca de un tercio de los fallecimientos,
00:54según datos del Ministerio de Salud, de la importancia de que las personas sepan reconocer
00:58este tipo de emergencias, pedir ayuda y comenzar a actuar mientras llega un equipo de respuesta.
01:04La Cámara Costarricense de la Salud impulsa una alianza con actores del sector salud con tres acciones
01:11concretas. Primero, jornadas de RCP abiertas al público, prácticas y gratuitas para que cualquier
01:18persona aprenda a dar reanimación y usar un desfibrilador. Segundo, alianzas con empleadores para que las
01:24empresas midan el riesgo cardiovascular de sus colaboradores y tengan protocolos de prevención
01:29y respuesta. Y tercero, charlas educativas para profesionales y para el público general sobre
01:36factores de riesgo, hábitos saludables y detección temprana.
01:39La Cámara también plantea que lugares de alta circulación de personas, como centros educativos,
01:44instalaciones deportivas y centros comerciales, se conviertan en espacios cardioprotegidos,
01:49es decir, que cuenten con equipos como desfibriladores automáticos y personal capacitado para usarlo.
Comentarios