00:02Miravet, año del señor de 1268, encontré las memorias de Arnaud de Castelnau en el invierno
00:13de 1265 en la biblioteca del castillo de Miravet, las encontré por accidente, que es la forma
00:23en que se encuentran las cosas que cambian algo. Yo buscaba un registro de arriendos del
00:30año 1240 y en su lugar. Mis manos dieron con un fajo de pergaminos atados con cuero
00:37marrón sin título en la cubierta, con una caligrafía que no era la de ningún escribano
00:44de la orden. Tardé dos días en entender que estaba leyendo la vida de un hombre. Tardé
00:52dos semanas en terminar de leerla. Y cuando terminé, me quedé sentado durante un rato
01:00largo con los pergaminos sobre las rodillas y el ebro sonando afuera, pensando en lo que
01:06había leído y en lo que significaba que yo lo hubiera encontrado. Arnaud de Castelnau
01:13fue caballero del temple durante 20 años en Tierra Santa. Vio la caída de Jerusalén,
01:22estuvo en Hattin. Combatió en la tercera cruzada bajo el mando de Ricardo de Inglaterra.
01:30Sus memorias son las de un hombre que estuvo en el centro del mundo y lo vivió con los
01:34ojos abiertos. Son también la escritura de alguien que sabe escribir, que ha leído lo
01:41suficiente como para saber que las palabras tienen peso propio y que hay que elegirlas
01:46con cuidado. Yo no soy ese hombre. Soy el hijo de un herrero de Montclar en las tierras
01:55del Berguedá catalán que entró en la orden a los 16 años con las manos callosas y el
02:00catalán de las montañas y sin más lectura que lo imprescindible. Nunca crucé el mar hacia
02:07la tierra santa. Nunca vi Jerusalén ni el lago Kineret ni el desierto de Judea que Arnaud
02:13de Castelnau describe con el amor del que añora algo que ya sabe que no va a volver.
02:20Mi tierra santa fue esta. La frontera del sur la que se fue moviendo palmo a palmo durante
02:2750 años mientras yo empujaba del lado de acá. Mi hatín fue las navas de Tolosa el 16 de
02:38julio de 1212 cuando tenía 18 años y aún creía que el valor era una cosa que se tenía
02:44o no se tenía y no una cosa que se construye todos los días con los mismos materiales con
02:50que se construye cualquier otra cosa. Trabajo, repetición y la voluntad de no detenerse.
02:59Mi Jerusalén fue Valencia. La vi caer el 28 de septiembre de 1238 con 44 años y el pelo
03:07ya gris en las sienes desde una posición en el flanco sur del asedio. La vi caer y pensé
03:14en el hermano Ramamón de Cervera que murió nueve años antes en el desembarco de Mallorca
03:19y que nunca llegó a ver esto y que habría querido verlo más que ninguna otra cosa.
03:27Escribo esto porque las memorias de Arnaud de Castelnau me enseñaron algo que yo sabía
03:32pero no había articulado. Que la historia la hacen los cronistas con los hechos que les
03:37conviene recordar y que los hechos que no les conviene recordar los hace el silencio.
03:45Y el silencio es muy grande. Cubre mucho territorio. Cubre por ejemplo 50 años de frontera ibérica
03:54donde hombres a los que nadie va a nombrar en ninguna crónica episcopal ni en ningún poema
04:00de gesta fueron haciendo el trabajo que los poemas de gesta describen como glorioso y que
04:06en la práctica era menudo sucio, agotador, moralmente complicado y absolutamente necesario.
04:14Escribo esto porque el hermano Bernat de Rocafort que murió a mi lado en la sierra de Segura
04:20en el año 1265 y que llevaba 55 años siendo mi mejor compañero y el hombre más honesto
04:29que ha conocido se merece que alguien lo nombre. Porque Yusuf Alcurtubi el médico Mossarabe que me
04:36enseñó más sobre la frontera que ningún caballero se merece que alguien lo nombre. Porque Catalina de
04:42Bajes que administró las tierras de la encomienda con más inteligencia que cualquier preceptor que yo
04:47haya conocido se merece que alguien lo nombre. Y porque la frontera no la línea en el mapa sino la
04:57frontera
04:57como lugar donde los hombres descubren quienes son de verdad. Cuando el mundo les pone a prueba se merece
05:04que alguien la describa tal como era. No la frontera de los poemas épicos sino la frontera real con su
05:13polvo y su calor y su violencia y su extraña belleza del lugar donde dos mundos se tocan y ninguno
05:18de los dos
05:19puede ignorar al otro. Tengo 74 años. El cuerpo me avisa de que no me quedan
05:26muchos inviernos. El ebro suena afuera con su ruido de agua que no pregunte ni espera
05:33respuesta. Y yo tengo esta vela y estos pregaminos y 58 años de vida en la orden que contar.
05:47Empiezo.
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