Ceuta se ha despertado nuevamente con una imagen poco alentadora: militares agredidos, piedras esparcidas y una frontera que mantiene un ambiente de tensión.
Al menos 12 inmigrantes fueron arrestados tras un ataque sorpresivo a un grupo de militares en la zona de Benzú, con el saldo de cuatro heridos y una persecución posterior que concluyó con la intervención de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
La escena, ocurrida en plena madrugada y con el reloj marcando aún las 5:30, ilustra el clima actual en la ciudad autónoma: presión migratoria, un amplio dispositivo policial y un entorno donde cada incidente se interpreta en clave política. Además, el suceso cuenta con un matiz especialmente delicado, ya que involucra a miembros del Ejército, cuya presencia en Ceuta es observada con especial atención, como si cada patrulla representara un argumento dentro del debate nacional.