00:09Te lanzo un reto literario. Voy a leer un extracto de un libro, pero sin decirte ni el título ni
00:16el
00:16nombre del autor o la autora. Tu trabajo es disfrutar, escuchar y luego dejar en la caja
00:22de comentarios el nombre del autor o de la autora y de qué libro es. Si no lo sabes no
00:28te preocupes
00:28porque te voy a estimular la imaginación y las ganas de saber de qué libro hablamos y quién lo
00:34ha firmado. Así que sin nada, sin más historias ni más publicidad. Escucha, si lo sabes me lo dejas
00:41en la caja de comentarios y si no búscalo. Vamos allá. Venía con frecuencia a mi casa a las noches
00:50en que su madre, que cuidaba enfermos y vestía muertos, tenía que alejarse. Nuestro amor duró
00:56hasta fines de verano y habría durado más, pues yo la quería, si un acontecimiento que sólo fue
01:02para mí una sorpresa en el sentido de que lo creía posible en Roma e imposible en Tomis, no hubiera
01:08enfriado mis amorosos impulsos. Lidia me engañaba. Ya lo sospechaba, pero no era más que una sospecha.
01:17Lo que me asqueó no fue la actitud de ella, sino el hombre que la estrechaba entre sus brazos.
01:23Una noche apenas hubo marchado Lidia, no podía dormirme, pues me obsesionaba su recuerdo. Me vestí
01:30y salí de casa, decidido a rondar su casa por si estaba sola y podía quedarme con ella o bien
01:35convencerla para que volviese enseguida la mía o más tarde cuando pudiera. Subí sin ruido la escalera,
01:43aparté la cortina de vasta tela que servía de puerta y vi a Lidia en brazos de Jerimón,
01:48dedicada a abrazarlo y besarlo con pasión. Ambos tenían los ojos cerrados y vi cómo chorreaba el
01:55sudor por las enormes mejillas de mi amigo. Un olor infecto invadía el miserable cuartucho que
02:01parecía hecho a la medida de estos seres inferiores. Lo que más me impresionó fue la cara de esta mujer
02:08que yo había invadido de besos unas horas antes. Me pareció fea y vulgar, con las facciones
02:15descompuestas por el calor y por un sentimiento que oscilaba entre la excitación y el asco. Era
02:21evidente que Jerimón había sabido aprovecharse de mi poema y de su dinero. Bajé sin ruido y regresé
02:28a mi casa. No los odiaba. Jerimón había entrado en el disfrute de sus derechos y Lidia había encontrado
02:35una solución a su miseria. Aquel idilio era obra de mi poesía, pero no podía sentirme orgulloso de
02:42ella. Una especie de desesperación atormentaba mi carne. Me dirigí hacia la casa de Artemis,
02:50pero también allí había un hombre.
02:55Pista. Esta obra recibió el premio Goncourt de novela. Evidentemente no os voy a decir el año
03:03porque os daría todo el trabajo hecho. ¿De qué libro es? Os leo en los comentarios.
03:12¡Gracias!
03:13¡Gracias!
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