Estamos ante uno de los aperitivos o entrantes que más abundan en las cartas de los bares de nuestro país. Es sencillo de preparar pero conviene tener en cuenta 3 cosas: usar unas gambas frescas de calidad, no quemar los ajos en exceso para que no amarguen y no sobrepasar el tiempo de cocción para no resecar en exceso el marisco.
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