Luego de tres días consecutivos de cacerolazos, ciudadanos de distintos sectores del país encabezaron este jueves una protesta pacífica contra el Gobierno.
Los manifestantes, apostados frente a la Plaza de la Bandera, expresaron su inconformidad por el alto costo de la canasta familiar, el incremento de los impuestos, las actuaciones de agentes policiales, el elevado precio de los combustibles y otras problemáticas.
Con carteles en mano, los protestantes exigen una respuesta del Gobierno.
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