La Costa Brava vivió un espectáculo natural poco habitual el pasado martes con la aparición de dos ballenas de gran tamaño en la bahía del Port de la Selva, un avistamiento que también se extendió frente a la zona de Tossa de Mar y que ha dejado imágenes espectaculares grabadas por vecinos y pescadores.
Los cetáceos permanecieron en la zona durante más de una hora, nadando tranquilamente cerca de la costa ante la sorpresa de marineros y residentes, que no dudaron en grabar el momento con sus teléfonos móviles. Los vídeos, difundidos en redes sociales, se han vuelto rápidamente virales por la rareza del avistamiento y la proximidad de los animales a la orilla.
Muchos testigos han comparado esta escena con lo ocurrido durante los meses de la pandemia de la COVID-19, cuando la reducción de la actividad humana en el mar permitió la aparición de delfines, ballenas y otras especies en zonas habitualmente más transitadas del litoral mediterráneo.
El último registro similar en la costa catalana se produjo en julio de 2023, frente a la localidad de Pals, cerca de las Islas Medes, cuando también se observó la presencia de cetáceos de grandes dimensiones. Aquel episodio reabrió el debate sobre la protección del ecosistema marino y la ampliación del corredor de cetáceos del Mediterráneo.
Diversas organizaciones medioambientales han reclamado en los últimos años reforzar la Área Marina Protegida, con el objetivo de garantizar la seguridad de estas especies en tránsito por la costa catalana.
Según apuntan algunos expertos, el aumento de la temperatura del mar Mediterráneo podría estar modificando los patrones de comportamiento de los cetáceos, haciendo más frecuente su acercamiento a zonas costeras, puertos y playas.
Las impactantes imágenes grabadas por los vecinos del Port de la Selva y Tossa de Mar ofrecen ahora una oportunidad única para observar de cerca a estos gigantes del mar en libertad.
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