Han pasado diez años desde que la familia Castillo Rey tuvo que separarse para sobrevivir. Lo que parecía un final definitivo fue solo una pausa necesaria, pero el destino —y una amenaza que jamás terminó de desaparecer— está a punto de volver a reunirlos.
La tranquilidad que los Castillo habían construido en sus nuevas vidas se desmorona cuando una vieja conocida vuelve a entrar en juego, obligándolos a reencontrarse. No son los mismos de antes: el tiempo ha pasado, las cicatrices han sanado de forma distinta y cada uno ha lidiado con sus poderes de maneras impredecibles. Sin embargo, al estar juntos de nuevo, la conexión mágica que los define como una familia elegida vuelve a encenderse con la misma intensidad.