00:10Los coches chinos están entrando con fuerza en el mercado europeo y España se ha convertido en una
00:16de sus principales puertas de entrada. Marcas como MG, BID, Chery u Omoda han pasado en muy
00:23poco tiempo de ser prácticamente desconocidas a ganar presencia en concesionarios y carreteras
00:28de todo el país. Detrás de este crecimiento hay dos factores clave. Por un lado, una tecnología cada
00:35vez más avanzada en el vehículo eléctrico y por otro, unos precios muy competitivos que están
00:41presionando al resto de fabricantes. China concentra ya alrededor del 60% de los vehículos
00:47electrificados que se venden en el mundo, consolidando su liderazgo en esta transición. En España,
00:53este desembarco coincide con un momento delicado para la automoción. La producción en las fábricas
00:59españolas es hoy un 21% inferior a la de hace una década, con plantas que no siempre trabajan a
01:06pleno
01:06rendimiento y capacidad industrial disponible. Ahí es donde entran los fabricantes chinos. En lugar
01:13de construir nuevas instalaciones desde cero, están apostando por acuerdos con grupos ya asentados en
01:18el país, para utilizar fábricas existentes y acelerar su implantación en Europa. Es el caso
01:25de Chery, con Ebro en la zona franca de Barcelona o de los movimientos de marcas como Leap Motor dentro
01:31del ecosistema de Stellantis, en plantas como Zaragoza y Madrid, que reflejan esta nueva estrategia
01:36industrial. Una presencia que ya no se limita solo a la venta de vehículos importados, sino que empieza
01:42a trasladarse también al tejido productivo español, con un impacto directo en la industria y en su
01:48reconfiguración.
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