Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 2 días
La crisis de Irán y la subida del petróleo, la mejora de la tecnología de los automóviles eléctricos y la política española -nacional y autonómica- de acercamiento a China han confluido para convertir a España en el mejor laboratorio en el que converge la industria europea del automóvil con la del gigante asiático. Hoy, la inmensa mayoría de los vehículos electrificados -el 60%- que se venden en el mundo son chinos. La descarbonización de las carreteras avanza a gran ritmo en Occidente y la demanda empieza a dispararse tras romper los recelos hacia los modelos chinos. Su gran atractivo: tecnología a bajo precio.
En España, la irrupción de marcas chinas se ha convertido en oxígeno para un sector que arrastraba un debilitamiento constante en los últimos años. Las 17 plantas que fabrican o ensamblan vehículos en nuestro país producen hoy un 21% menos que hace una década. Los algo más de 2,27 millones de vehículos que salieron de las factorías radicadas en España el año pasado son 600.000 menos que diez años atrás.
No es un problema menor. La industria automovilística es uno de los pilares fundamentales de la economía española: el sector representa aproximadamente el 10-11% del PIB nacionales y es el segundo mayor productor de vehículos de Europa, solo por detrás de Alemania, y se sitúa entre los 10 primeros a nivel mundial. Es altamente exportador, con el 18% de todas las exportaciones españolas siendo vehículos y componentes, generando un superávit comercial de casi 16.000 millones de euros al año.

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:10Los coches chinos están entrando con fuerza en el mercado europeo y España se ha convertido en una
00:16de sus principales puertas de entrada. Marcas como MG, BID, Chery u Omoda han pasado en muy
00:23poco tiempo de ser prácticamente desconocidas a ganar presencia en concesionarios y carreteras
00:28de todo el país. Detrás de este crecimiento hay dos factores clave. Por un lado, una tecnología cada
00:35vez más avanzada en el vehículo eléctrico y por otro, unos precios muy competitivos que están
00:41presionando al resto de fabricantes. China concentra ya alrededor del 60% de los vehículos
00:47electrificados que se venden en el mundo, consolidando su liderazgo en esta transición. En España,
00:53este desembarco coincide con un momento delicado para la automoción. La producción en las fábricas
00:59españolas es hoy un 21% inferior a la de hace una década, con plantas que no siempre trabajan a
01:06pleno
01:06rendimiento y capacidad industrial disponible. Ahí es donde entran los fabricantes chinos. En lugar
01:13de construir nuevas instalaciones desde cero, están apostando por acuerdos con grupos ya asentados en
01:18el país, para utilizar fábricas existentes y acelerar su implantación en Europa. Es el caso
01:25de Chery, con Ebro en la zona franca de Barcelona o de los movimientos de marcas como Leap Motor dentro
01:31del ecosistema de Stellantis, en plantas como Zaragoza y Madrid, que reflejan esta nueva estrategia
01:36industrial. Una presencia que ya no se limita solo a la venta de vehículos importados, sino que empieza
01:42a trasladarse también al tejido productivo español, con un impacto directo en la industria y en su
01:48reconfiguración.
Comentarios

Recomendada