La ciudad de Leipzig, en el este de Alemania, se ha visto sacudida este lunes por un grave incidente que ha dejado un balance trágico de víctimas. Al menos dos personas han fallecido y otras dos se encuentran heridas de gravedad tras ser arrolladas por un vehículo en una de las zonas más concurridas del casco histórico. La policía ha confirmado la detención del conductor, un hombre de 33 años de nacionalidad alemana y residente en la región, lo que ha permitido restablecer la seguridad en la zona.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 16:45 CET en la céntrica calle Grimma, una vía peatonal llena de comercios y edificios históricos que conecta la Plaza Augustus con la zona universitaria. Según testigos presenciales, un vehículo VW Taigo enfiló la calle a una velocidad de entre "70 y 80 kilómetros por hora" hasta que su trayectoria fue frenada por un bolardo metálico.
La policía municipal informó inicialmente a través de sus redes sociales: "Un coche atropelló a varios peatones en la calle Grimmaische antes de darse a la fuga. El conductor del vehículo ha sido detenido y ya no representa ningún peligro". Además de los fallecidos y los críticos, los servicios de socorro han reportado "dos heridos graves y una veintena de heridos leves" que fueron atendidos por un amplio despliegue de bomberos y ambulancias.
Aunque se ha abierto una investigación por asesinatos e intentos de asesinato, la policía no sospecha por el momento de motivaciones políticas. Sin embargo, varios dirigentes de Sajonia han calificado el suceso como un acto voluntario, utilizando el término "Amokfahrt", que describe una carrera homicida en automóvil.
El ministro del Interior de Sajonia, Armin Schuster, profundizó en esta tesis al explicar que: "Cuando hablamos de 'Amokfahrt', en general pensamos en un acto cometido en un estado de rabia y frenesí, a menudo asociado a una inestabilidad psíquica". En esta misma línea, el primer ministro del estado, Michael Kretschmer, y medios locales como Bild han apuntado que el detenido mostró un comportamiento errático tras su arresto, lo que refuerza la hipótesis de un posible trastorno psiquiátrico.
El alcalde de Leipzig, Burkhard Jung, se declaró "conmocionado" ante la prensa y expresó su solidaridad con las familias afectadas ante un hecho que, según sus palabras, "ni ahora ni probablemente nunca podamos comprender".
Este suceso reaviva el trauma en Alemania por incidentes similares ocurridos en los últimos años en ciudades como Berlín o Múnich. Las autoridades recordaron especialmente que en diciembre de 2024 "al menos seis personas perdieron la vida y cientos de otras resultaron heridas cuando un automóvil embistió un mercado navideño de la ciudad oriental de Magdeburgo". La fiscalía y la policía trabajan ahora para determinar si la inestabilidad psíquica fue el detonante definitivo de esta nueva tragedia en suelo germano.
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