00:00¿Ya vieron cómo las mujeres están interviniendo artísticamente monumentos en algunas partes del
00:04mundo? ¿Se han preguntado por qué lo hacen? Vengan, les cuento. En Alemania intervinieron
00:08estatuas de hombres y los pusieron a cargar muñecos de bebés, para hablar de las labores
00:13de cuidado y de cómo muchos hombres se desentienden de estas tareas. Y en Dinamarca, como casi
00:17no hay estatuas de mujeres, decidieron ponerles ropa a las pocas que existen. La idea era
00:22que la gente simplemente las mirara dos veces y se diera cuenta de que casi no hay representaciones
00:27de ellas. Estos casos, que de hecho están ocurriendo ahora, no son nuevos. Ya hemos visto varios
00:32alrededor del mundo. La estatua Anne Queen Mary, que conmemoraba a la reina Mary Thomas, una
00:36mujer negra que lideró una de las revueltas más importantes del pasado colonial danés.
00:40La niña sin miedo a Nueva York, que invita a reflexionar sobre el avance de las mujeres
00:44en puestos de liderazgo. La antimonumenta en México, que exige justicia para las víctimas
00:48de feminicidio y sus familias. O en 2020, cuando le pusieron pañuelos verde a las estatuas
00:52de Bogotá para exigir la despenalización del aborto.
00:55Todas esas acciones, algunas resignificando monumentos y otras creando contramonumentos,
01:00plantean una pregunta muy importante. ¿Quién merece ser recordado en el espacio público?
01:04¿Y qué historias están quedando por fuera de esa memoria que termina convertida en piedra
01:09y en bronce?
01:09¿Para qué meterse con las estatuas en la historia de nuestra patria? Además, no molestan
01:14a nadie, parecen invisibles.
01:16Al final lo que buscan esas intervenciones artísticas es romper justamente esa invisibilidad,
01:21porque actualizan esa presencia con un significado más social y más conectado con el presente.
01:26Y también porque los monumentos no son neutrales, cargan mucha memoria política. De hecho,
01:31la escritora Judith Butler decía que el espacio público también es performativo, porque el hecho
01:35de que ahí se escenifiquen quién puede aparecer y quién no, comunica qué cuerpos la sociedad
01:39considera dignos de ser recordados o de representar la historia. Una historia que se ha construido
01:45literalmente en bronce y que en su mayoría cuenta el relato de los hombres. Por ejemplo, solo en Bogotá,
01:50de los 712 monumentos que hay, apenas 46 representan a mujeres. Y si miramos otras partes del mundo,
01:57la cosa no cambia mucho. En las ciudades capitales de España, Estados Unidos o Reino Unido, la cifra
02:02no supera el 15%. De hecho, hace unos años Londres tenía más estatuas de animales que de mujeres con
02:08nombre propio. En fin, estas cifras demuestran que solo un pequeño porcentaje de mujeres en el mundo
02:13ha sido considerado digno de reconocimiento público. Y con esto no queremos decir que no tengamos que
02:18reconocer la historia que nos conforma como sociedad, sino que también debemos ver la otra
02:22cara de la moneda que no se cuenta, la participación de las mujeres en los hechos históricos, porque
02:26durante mucho tiempo estuvieron subordinadas y tampoco fueron reconocidas en su propia época.
02:31Por eso, estas iniciativas artísticas en los monumentos que los rodean de nuevos significados
02:35buscan justamente desestabilizar ese régimen visual. Tal como nos explicó Lucía Mariño Puentes,
02:41busca cuestionarlos, ver si la estructura de la historia deja de ser tan rígida y empieza a
02:46dialogar con exigencias de esta época. Exigencias que se preguntan por qué estas estatuas siguen
02:50contando la historia desde un relato blanco, heteronormativo y patriarcal. Si se fijan en
02:55cualquier estatua, casi siempre aparecen figuras masculinas en poses heroicas, intelectuales, sagradas,
03:01incluso desnudos con una simbología que muchas veces se remite al poder fálico. Mientras tanto,
03:06las poquitas mujeres que están representadas casi siempre están asociadas a la religión, la maternidad,
03:12la belleza, la fertilidad o como figuras mitológicas y personajes ficticios. O sea,
03:17aparecen más como parte del paisaje monumental que como autoras de algún momento de la historia.
03:22Y antes de llegar a las conclusiones apresuradas a las que suele llegar la gente cuando no está de
03:26acuerdo con algo, queremos dejar claro que no estamos hablando de la iconoclasia. Acá estamos
03:31hablando de esa larga tradición de intervenciones artísticas que han aparecido en momentos de
03:36cambios políticos, revoluciones, procesos de descolonización, cambios de régimen, luchas
03:41por derechos civiles. Por ejemplo, en el siglo XX aparecieron las primerísimas estrategias conocidas
03:47como contramonumentos. Uno muy famoso es el monumento contra el fascismo en Alemania,
03:51que invitaba a la gente a escribir declaraciones públicas contra el fascismo. Y aún más cerca de
03:56nuestro contexto, en Colombia está el contramonumento de Doris Salcedo, hecho con armas fundidas,
04:01entregadas por las FARC y trabajado por mujeres víctimas del conflicto armado.
04:05Estas tensiones alrededor de las estatuas suelen aparecer en momentos de transformación social,
04:10cuando nuevas voces empiezan a reclamar su lugar en la memoria. Y por supuesto que los
04:15movimientos feministas también se están haciendo esas preguntas. Y no, no solo se trata de poner
04:19más estatuas que las representen a ellas, sino de revisar algo más profundo, las estructuras con
04:24las que se ha decidido por décadas que historias merecen ser contadas. Estructuras patriarcales que
04:29ojalá se quedaran solo en el debate sobre monumentos. Igualadas, ¿qué opinan de todo esto? Las leemos en
04:35los comentarios.