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Cuando por fin el padre Andrés tuvo la oportunidad de revelar los números de las estilográficas, un tropiezo dejará la historia de las plumas en veremos. Los documentos de Tomás eran más reveladores de lo que se pensaba.
Yo Confieso es una radionovela, o mejor, una audio novela realizada en el periódico El Espectador. La historia, ficcional en su totalidad, es acerca del padre Andrés Eugenio Santa Cruz, un hombre que cree ser enviado de Dios y quien descubre su simplicidad como mortal tras meterse, imprudentemente, en una serie de conspiraciones en las que arriesgará la vida y, ante todo, su condición de santo alejado del pecado.
#YoConfieso #Podcast #ElEspectador

Aquí pueden consultar la música de Montaña:
https://www.youtube.com/watch?v=8Dkt_zrSYls
https://open.spotify.com/artist/5oZKQvQiZPui8fMeeo5a2

-Música
Ave María- Haëndel
Cambalache- Enrique Santos Discépolo

-Personajes Capítulo 21

Narrador-Padre Andrés (mayor): Fernando Araújo Vélez
Lucrecia Sandoval: Manuela Cano
Padre Andrés: Andrés Osorio
Tomás: Felipe García Altamar
Vecino de Tomas: Germán Eduardo Ramírez
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03:58To be continued...
04:28Saqué mis papeles y al final, los que me había dado Tomás antes de entrar a la reunión aquella de
04:33logia con el señor Gutiérrez y con su curas y demás.
04:36Eran cuentas, solo eso.
04:38Cuentas de mercado y de pagos de luz y de teléfono y de arriendos por pagar.
04:42Una, dos, cinco, ocho, diez, once hojas de cuenta.
04:45Sonreí de pura resignación.
04:47Repitiendo en voz baja, no, no, no, no, no, Tomás, no.
04:50Y dejé las hojas sobre la mesa de luz.
04:52Entonces vi, por fin vi.
04:54Impulsado por la emoción, tomé la primera hoja y la lupa.
04:57Había huellas de letras, muchas huellas de letras escritas debajo de las dichosas cuentas.
05:03Los palimpsestos de los que había hablado el padre Benito.
05:06Tomás era un genio. Gracias, Tomás. Gracias.
05:09Casi que delirando comencé a leer y a pasar lo que leía a una hoja en blanco.
05:13Entre repasos y bobadas, ya había desperdiciado treinta minutos de las dos horas que le había solicitado a la señora
05:19Sandoval.
05:19El reloj empezaba a ser un enemigo. Tic-tac, tic-tac, tic-tac.
05:24Entregar al padre B en el seminario mayor urgente.
05:27Misión cumplida, decía la primera hoja en letras grandes, como emotivas o apresuradas.
05:32El padre B, que tenía que ser el padre Benito, deduje yo.
05:35Dejé la hoja a un lado y continué con la segunda escrita con una letra desordenada.
05:40Casi que infantil de trazos duros no muy definidos.
05:43Padre Andrés, si en algún momento logra captar mis mensajes encriptados,
05:47ten en cuenta que acá está una partecita de la historia por la que tanto lo han perseguido.
05:51La señora Sandoval, sí. Que Dios la tenga en su gloria.
05:55El padre Benito, Larramendi y otros.
05:57Usted sabe quién soy, así que por seguridad no haré mi nombre y espero que usted tampoco lo haga.
06:03Todo lo que usted diga de acá en adelante lo negaré.
06:06Yo no existo, mejor dicho y para Dios Santísimo.
06:10Y antes de que se haga preguntas, como siempre, y que dude de la verdad de eso que le envío,
06:15le adelanto que mi único propósito en Estendro es cobrar venganza de esos que me han dejado colgado de la
06:20brocha.
06:21El que la hace, la paga, como dicen en el barrio.
06:24Y a mí no me quieren pagar un montón de billete.
06:26Si logra leer esto antes de darle los números de la última pluma, invénteselos, por favor.
06:32No les diga por nada del mundo lo que son.
06:35La situación parecía grave y de algún modo era como con los libros que no quiere leer rápido o con
06:39las películas
06:40y que nos morimos para que empiecen de una, pero no.
06:42Se van por las ramas y comienzan con las advertencias y con los prólogos y las explicaciones y los cortos
06:48y todo eso, en fin.
06:49Apenas empezaba a leer la tercera hoja que, por fortuna, creía yo,
06:52no llevaba ni encabezado ni nada cuando escuché los pasos de alguien
06:56que subía por la escalera y eché las hojas a la que saliera en mi retiro.
06:59Dos segundos más tarde oí la voz de la señora Sandoval.
07:02¿Padre? ¿Padre Andrés? ¿Todo bien y en orden? ¿Se le ofrece un café?
07:06Dijo a través de la puerta, pero yo no quería interrupciones.
07:08Le contesté que no, que gracias.
07:11Y oí sus pasos en retirada y retorne a la hoja.
07:13La hoja decía.
07:17Vecino, usted me estuvo preguntando la otra noche por el cura B.
07:21Ya sabe quién es y tiene toda la razón en dudar.
07:24El man es peligroso y, por lo que me contaron, juega a dos bandas, por lo menos.
07:29O hasta tres, porque está metido en cosas con el gobierno.
07:33Lo que sé es esto.
07:34Por un lado, es el jefe o uno de los duros de un clan de la costa
07:38que maneja parte de los negocios oscuros de unos políticos.
07:41Como le digo, el jefe de los que hacen el trabajo sucio para unos políticos.
07:47Investigan, interrogan, torturan si lo necesitan.
07:49Hacen transacciones de plata con otros nombres.
07:52Cobran también.
07:53Mejor dicho, lo que mi vecino quiera imaginar y mucho más.
07:57Su gran golpe, para que se haga una idea de sus artes y calidad,
08:01fue haber engañado en toda la ley a los enemigos,
08:03con un encargo o una condición que le habían puesto para arreglar unas platas.
08:08La cosa es más o menos así.
08:09El curita tenía que eliminar.
08:11Y eliminar es poco.
08:13Masacrar y quemar.
08:15Mejor dicho, a uno de sus hombres que le había robado unos cheques gordos.
08:19¿Sí me sigue?
08:20Pero no.
08:21Parece que no lo hizo.
08:22Y se ganó el cielo entre los capos de los capos y las bandas del país.
08:27La gente dura.
08:28Sí quemó a alguien, pero era un cadáver.
08:31O eso es lo que se cuenta.
08:33Y el detalle de detalles fue una pulsera de colores, pero no sé más.
08:37En fin, al tipejo que había que eliminar, el curita le consiguió otra identidad y esas jodas.
08:43Y anda por ahí, muy el chacho de la película, Bessie.
08:59No pude seguir leyendo, por supuesto.
09:02Y en menos de cinco segundos, pasé por todas las emociones por las que un hombre puede pasar.
09:06La alegría, alivio, miedo, duda, incertidumbre, euforia, tanta euforia.
09:11Que quise saltar y casi me rompo de nuevo la pierna.
09:14Y dolor y angustia y ganas de llamar a la señora Sandoval para que viera que no había un muerto.
09:19O mejor dicho, que el muerto no era su hermano.
09:22Y por lo tanto que yo no había asesinado a nadie.
09:24Y el tal, el tal, ahora sí el tal.
09:27Y que me dijera lo que quisiera.
09:28El tal Doni estaba vivo.
09:31Ganas de gritar, de subir al cielo y de quedarme allá y de bailar con los ángeles.
09:35Y los arcángeles al ritmo de Händel.
09:37Y Schubert y sus Avemarías.
09:39Parecía absurdo que toda una vida estuviera sustentada en un error, en una mentira.
09:44Y ni siquiera una vida, varias vidas.
09:46La mía, la de la señora Sandoval, la del padre Benito inclusive.
09:49Y sin embargo, así era.
09:51Un supuesto.
09:52Había marcado un punto de inflexión y los caminos que recorrimos los implicados.
09:56Los elegimos precisamente por aquella implicación.
09:59La vida era diminuta, sí.
10:01Mínima, como en el texto del padre de Lucrecia Sandoval.
10:05Mínima y basada muchas veces en mentiras.
10:08Lo mínimo, en fin, fue una mujer que me miró mínimamente en un café.
10:12Y lo mínimo fue haber estado en ese café.
10:15Haberme quedado.
10:16Para que al salir, ella me dijera que los poemas, las novelas y los ensayos
10:20también comienzan con una primera palabra.
10:22Como las vidas.
10:23Lo mínimo también era el error.
10:25Y partir de un error.
10:27Y el pasado, el pasado, lo pasado.
10:30Jamás se quedaba donde lo habíamos dejado.
10:32Mira el reloj.
10:33Faltaban 45 minutos para que se acabara el plazo que me había dado la señora Sandoval.
10:37Tic-tac.
10:38Tic-tac.
10:39Tic-tac.
10:40Tenía 45 minutos para terminar de leer los palimpsestos.
10:44Para decidir algo.
10:45Para comprender todo.
10:47Y para darles la cifra de la pluma a ella y a don Roberto.
10:50Ahora era, ni más ni menos.
10:52La vida en 45 minutos.
10:54Tic-tac.
10:55Tic-tac.
10:55Volví a las hojas.
10:57Tic-tac.
11:00Tic-tac.
11:01Tic-tac.
11:11Tic-tac.
11:15Tic-tac.
11:16Tic-tac.
11:17Tic-tac.
11:20Tic-tac.
11:21Tic-tac.
11:22Tic-tac.
11:24Tic-tac.
11:25Tic-tac.
11:26Tic-tac.
11:26Tic-tac.
11:31It's incredible how Zucurita managed to buy the journalists,
11:34the investigators and, for them, the opinion of the city,
11:39and it was like a great truth that the man incinerated was a typewriter called...
11:44...Donald Sandoval, and that his murder had been a work of ajustes of cuentas.
11:49Our country, Bessie, our world, in fin.
11:53Y nosotros de idiotas, que nos la pasamos creyendo todo.
11:57¿Cómo puede uno creer que por una pulsera de colores en la escena de un crimen se resuelve semejante vaina?
12:04Sigo pues.
12:06El muerto que no fue muerto, o sea, Donnie, siguió en las suyas.
12:10¿Cuál es?
12:11Desviar platica de su supuesto clan a otro clan, al del padre B, que repito, usted ya sabe cuál es.
12:18¿Para qué?
12:19Lo que me contaron fue que era para unas armas que llegaban por Buenaventura y punto.
12:25El resto, mi Bessie, se lo tendrá que imaginar.
12:28Pero acá le suelto una perla, una pistica.
12:32Las armas son como las que usa parte de nuestro glorioso ejército nacional.
12:37Un saludo, vea pues.
12:46Pese a lo absurdo o a lo sorpresivo de la situación, cada cosa encajaba en el mapa general que yo
12:51había dibujado en mi cabeza.
12:52Los curas trabajaban para alguien en algo oscuro y colaboraban con algún grupo fuera de la ley.
12:58Los detalles, los detalles eran otro asunto.
13:01Donnie, por ejemplo.
13:02El bienaventurado llamado Donnie, que aún vivía, era uno de esos detalles.
13:07Lo imaginé medio visco, algo gordito y un hablar de costeño y recreé en mi mente la escena de su
13:13no asesinato.
13:14Y de pronto, ¡zas!
13:16La pulsera de colores.
13:18Maldita fuera la vida.
13:19La pulsera de colores.
13:21En mis delirios de persecución, concluí que aquella era mi pulsera de colores, la que había votado cuando bajé a
13:27la sacristía a buscar documentos.
13:28La que vi después en el piso del Renault 4 de Tomás.
13:31Che hacia atrás la película.
13:33Era una pulsera que me había regalado una compañera en el colegio poco después de lo del papelito que tuve
13:37que descifrar.
13:38La verdad, jamás pregunté de dónde había salido.
13:40Nada de nada.
13:41Solo me la puse y le dije a Andrea Romero, la niña que me la había dado, que gracias, muchas
13:46gracias.
13:47Ella me la amarró en la muñeca y por unos días me sentí importante por aquella simple pulsera.
13:51Como si fuera la prueba de que yo valía para alguien.
13:55Algo así.
13:56Y era importante.
13:57Parece que mucho más importante de lo que yo jamás pude vislumbrar.
14:01Porque esa pulsera de colores que me regaló aquella tal niña Romero, quizá porque le sobraba, vaya uno a saber.
14:07Posiblemente era la prueba que los investigadores habían encontrado para determinar que el muerto al que habían incinerado era Donaldo
14:14Sandoval.
14:14Pues Donaldo Sandoval supe después y sonreí por lo débil que eran los argumentos.
14:19Había usado una pulsera de colores tejida a mano.
14:22Así se resolvían los crímenes en nuestro país.
14:25Cualquiera era culpable y podía ser sentenciado a prisión por cualquier prueba.
14:29Como rezaba el tango de Santos Dicépolo.
14:32Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón.
14:34La desgraciada pulsera esa.
14:36La mía, sí.
14:37La que yo había votado y con la que me había apaboneado tanto tiempo.
14:40Había sido clave en las investigaciones del homicidio de Donnie.
14:43Y yo, obviamente y sin saberlo, había terminado siendo sospechoso.
14:47Y cuando se desencadenaron todos los hechos que me trajeron a esta especie de mazmorra,
14:52desde donde estoy grabando esta historia, la pulsera me incriminó, como tantas otras cosas.
14:57Se sumó a las decenas de detalles que me incriminaban.
15:01Sin embargo, ese capítulo, el de las incriminaciones, llegó luego.
15:04En aquel momento y mientras el reloj seguía con su fatídica cuenta regresiva.
15:09Tic-tac, tic-tac, tic-tac.
15:11Y perturbado por lo que decía la carta del amigo de Tomás, busqué en el maletín la pulsera.
15:16¿Qué?
15:17¿Recordé?
15:17Tomás me había dado antes de la reunión con los solemnes, pero no la hallé.
15:22No estaba.
15:22La señora Sandoval me había mentido de nuevo.
15:25No, no estaba todo en el maletín como yo lo había dejado.
15:28No estaba todo como ella me había dicho.
15:31Entremedroso, feliz por lo de la vuelta a la vida de Donnie.
15:33Intrigado, apurado y nervioso, pasé a la tercera hoja de panincestos.
15:37En la parte de arriba, con un tipo de letra diminuto, decía,
15:41del diario de Lucrecia Sandoval.
15:43Y abajo, en la caligrafía clara y prolija de la señora Sandoval,
15:47estaba anotada una fecha,
15:49junio 27 o 17 de 1985.
15:53No logré ver bien.
15:54Tampoco tenía mayor importancia.
15:56Luego de un espacio en blanco, decía.
16:02Tener a un hombre desnudo encima mío, con sus sudores y jadeos,
16:06y sentirlo dentro de mí, y recibir su fuerza, y al mismo tiempo su debilidad,
16:11era la mejor forma que había experimentado olvidar los pecados.
16:14Pero hoy, esos pecados no solo pasaron al olvido,
16:18sino que se trastocaron una especie de resurrección.
16:20Porque el hombre que estuvo desnudo conmigo, encima y debajo de mi cuerpo,
16:25era un sacerdote.
16:27Liberar mis demonios sexuales con un enviado de Dios,
16:30y ser partícipe de su lucha interna por desatarse y caer en la tentación,
16:34mientras le implora el Señor que no le permita pecar,
16:37fue sencillamente sublime.
16:39Fue multiplicar por decenas el placer sexual que uno puede sentir con un hombre normal.
16:44Hoy, sentí la fuerza sobrenatural del pecado,
16:47en toda la extensión de la palabra, y de su significado.
16:50Porque haber pecado con un designado de Dios,
16:53fue entrar en el paraíso, aunque suene una terrible herejía.
16:57Hablé de esos celestiales, de caricias divinas, de sexo místico,
17:01y yo me siento condenada al infierno.
17:03Pero si algo he sabido y concluido después de mi encuentro con el Padre Benito,
17:07es que, como decía Baudelaire,
17:09es preferible la infinitud del goce en un instante,
17:12a la interna condena del hastío.
17:15Ahora, en medio de este éxtasis en el que me encuentro,
17:18me pregunto cómo sería matar a un sacerdote como el Padre Benito,
17:21luego de haber explotado con él y por él.
17:52El Padre Benito
17:54Con letra más fuerte y más grande estaban anotadas otra fecha, enero del 87,
17:59y una pregunta que más que pregunta era toda una declaración.
18:03O al Padre Andrés.
18:05Aturdido volví a leer a prisa,
18:07y volví a encontrar las mismas palabras, como era lógico.
18:10Luego me quedé mirando hacia la puerta, queriendo imaginar qué ocurría detrás de la puerta,
18:15como si viviera en otro mundo y en otro tiempo.
18:17Y fui repasando frases y escenas con la señora Sandoval.
18:21Sí.
18:21Era una asesina.
18:22Claro que sí.
18:23Tenía todas las características de una mujer que podría asesinar a quien se lo propusiera.
18:27Ya lo había hecho y como ella misma me lo había dicho,
18:29quien mata, vuelve a matar.
18:31Vuelve a matar.
18:32Dije en voz baja o no tan baja,
18:34y volví al asunto de los códigos de la pluma.
18:37Faltaban siete minutos para que se cumpliera el plazo que me había dado la señora Sandoval.
18:41El tiempo necesario para echar las tintas que se requerían,
18:44y que los números salieran a flote, por decirlo así.
18:47Así que desparramé la tinta, soplé levemente,
18:49conté hasta cien y empezaron a emerger los benditos y malditos cinco dígitos
18:54de los que dependía tanta gente.
18:57Tres, siete, nueve, cuatro, uno.
19:00Los anoté en un papelito, los dije en voz alta y por si acaso muy sagaz.
19:05Los anoté en otro papel que doblé en cuatro y lo guardé en un bolsillo interno de mi maletín.
19:09Suspiré y suspiré y murmuré una oración.
19:12Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.
19:18Amén.
19:18Por un segundo me sentí en paz con el mundo, pues el mundo me había resarcido de mis pecados.
19:23Más que nada, sobre todo, esencialmente, porque yo no había matado a Donnie.
19:28Allí estaban las pruebas, o eso, que en aquel instante yo consideraba pruebas.
19:32Y los muertos del choque de la sien no eran sólo míos.
19:35Y yo no iba manejando el camión y los tipos, además, eran tiras.
19:38Nos estaban engañando a todos así como yo me engañaba a mí.
19:42Porque repetía en mi cabeza aquello aún a sabiendas de que yo había sido un cómplice directo de ese asesinato.
19:48Que fuera un accidente de autos o que así lo vieran las autoridades, vaya y venga.
19:53Igual, en el fondo, yo era consciente de mi crimen.
19:55Y era consciente también de que había intentado matar a la señora curiosa, a Doña Carmen.
20:00Por salvarme, sí.
20:02Pero había intentado matarla.
20:04Si no murió, fue porque así era el destino.
20:06Buceando entre mis palabras, mis recuerdos y mis mentiras.
20:09Oí los pasos de la señora Sandoval cada vez más cercanos y fuertes.
20:13Como truenos que desencadenaron una especie de tormenta cuando abrió la puerta.
20:17Y me dijo que ahora sí que me iba a condenar.
20:38Ahora sí no tiene escapatoria, padre.
20:40Más mentiras, más engaños.
20:41Y yo que hasta empezaba a creerle.
20:43Él me dijo casi, casi a los gritos.
20:45Y tiró la puerta atrás de mí.
20:47¿Pero de qué habla señora Sandoval?
20:50Si yo le tengo noticias.
20:51Noticias muy importantes, traté de decirle.
20:54O le dije, pero ella ni me escuchó.
20:57Porque siguió con sus descargos casi que por encima de mi voz.
21:00Esa pluma, esa estilográfica, no es la que es.
21:03No es la que debe ser.
21:05¿Cómo que no es la que es?
21:06Si es la que usted me dio, usted misma me la trajo y la puso ahí.
21:09Pero no es.
21:10Y usted lo sabía.
21:11Siempre lo supo.
21:12Desde aquella reunión con los padres y con Tomás y Rodrigo.
21:16Siempre lo supo.
21:18Por eso tanto discursito y tenernos en sus manos, desgracia.
21:21Señora Sandoval, en ese estado no podemos conversar ni entendernos.
21:25Escúcheme, por favor.
21:26No le escucho nada.
21:27No quiero escucharlo jamás en la vida.
21:29Que ya me acabo de enterar de todo.
21:30Ya lo descubrí.
21:31Como sin querer.
21:32Como casi todo lo importante.
21:34¿En serio?
21:35¿En serio usted y don Roberto?
21:36Qué imbécil yo.
21:37Qué imbéciles todos.
21:39Si el padre Benito lo dijo.
21:40Roberto Alcorta nos jodió.
21:42Pero no le pusimos atención.
21:44Roberto Alcorta y usted.
21:46Siempre usted.
21:47Desde el principio.
21:48Siempre.
21:49Siempre, siempre.
21:50¿Pero usted no me va a explicar nada?
21:52No.
21:53No me iba a explicar nada.
21:54Por lo menos, no en aquel instante.
21:56Estaba tan ida, tan iracunda, tan salida de toda posible razón.
22:00Que seguía lanzando bardos, cuchilladas por todos lados mientras caminaba por el cuarto.
22:05Que yo la había traicionado, dijo.
22:06Que yo me había aliado con sus enemigos.
22:09Que yo la había herido como nadie en la vida, vaya uno a saber por qué.
22:13Que yo era el mismísimo demonio.
22:15Poseída por otro demonio, tomó la pluma que estaba sobre la mesa en la que yo había trabajado.
22:19La observó y luego agarró el número que yo había descifrado, el bendito número, y botó todo contra la pared.
22:26Luego, lanzó un vaso lleno de agua y el agua y los vidrios estallaron y cayeron sobre la pluma y
22:31el número.
22:32Yo me iba corriendo hacia atrás petrificado hasta que le grité que Donnie estaba vivo.
22:36Que su hermano está vivo, Donnie.
22:38Ante semejante afirmación, se quedó inmóvil por fin como una estatua.
22:42Dejó de vociferar.
22:43Me miró con la mirada hecha flecha, lanza, bazooka.
22:47Y se acercó al borde de la mesa de trabajo y le dio una palmada al vidrio.
22:51Entonces, me señaló con su dedo índice.
22:54Eso ya lo sabía.
22:55Ya afirmó, reluciente de victoria y de alegría y al mismo tiempo brillando de odio.
23:00Ya lo sabía.
23:01Y volvió a decir, para luego agregar que eso no me iba a redimir de mis pecados.
23:05Pero eso no lo va a redimir de sus pecados, padrecito.
23:08Al contrario, acá sigue valiendo más la intención que el resultado.
23:11O mejor dicho, sus intenciones, que han sido todas.
23:14Empezando por el crimen aquel y siguiendo con el estrellón y la señora Carmen.
23:18Y más que nada, con habernos engañado.
23:20Con haberme engañado a mí.
23:21Con haber intentado jugar.
23:23¿Los creyó idiotas?
23:24Jamás, mi señora.
23:26Yo definitivamente no entiendo nada de lo que me está hablando usted.
23:29Entiende, claro que entiende y se sigue haciendo el tonterrón.
23:32Que para eso es muy bueno, ¿cierto?
23:34Entiende porque sabe, para comenzar, que ese número que escribió ahí no sirve para nada.
23:39Entiende, maldito engendro, que Roberto y Tomás estaban juntos en esto y usted con ellos.
23:44Usted siempre con ellos.
23:45Claro, la plata que todo lo puede, que todo lo tuerce.
23:48¿Cuánto quiere?
23:49¿Cuánto quiere por la verdad?
23:50¿Unos cinco, diez millones?
23:52Pues vaya sabiendo que se equivocaron.
23:54Y bien feo, mire.
23:56La señora Sandoval estaba llevada por la ira.
23:58Jamás la había visto así de descontrolada.
24:02Hablaba, vociferaba, manoteaba.
24:04Me miraba con odio.
24:05Como si me odiara más todavía precisamente por odiarme.
24:09Me dijo, mire.
24:10Le echó su mano un bolsillo de la chaqueta que llevaba puesta y sacó una pluma que bamboleó
24:15frente a mí.
24:16Esta es la verdadera y acá están los números que son.
24:18Mi señor muy reverendo.
24:19Se quedaron sin el negocio los tres alegres compadres.
24:23Hizo un breve silencio.
24:24Inhaló aire y lo exhaló muy despacio.
24:27Entonces, me informó que se iba.
24:28Y ahora me voy.
24:29Pero usted se va a quedar acá el tiempo que sea necesario.
24:32Porque voy a regresar muy pronto a saldar cuentas con usted.
24:35Y con su amiguito Alcorta.
24:37O para decirlo mejor, vamos a regresar.
24:41De eso no le quepan dudas.
25:05En el siguiente capítulo.
25:15Capítulo 22, el final.
25:18El padre Andrés pasó a buscarme en un camión.
25:21Y por la avenida 100 nos instó a que persiguiéramos un vehículo negro.
25:26Nos ordenó que lo estrelláramos.
25:29Al ver que el conductor y yo nos oponíamos.
25:33En una maniobra tan riesgosa e intrépida.
25:38Como de película.
25:40Se hizo cargo de la conducción de aquel amatoste con ruedas.
25:45Y aceleró lo más que pudo.
25:47Hasta que golpeó por detrás al automóvil descrito muy fuertemente.
25:56Yo confieso es una audionovela realizada en el periódico El Espectador.
26:00En este capítulo Fernando Araújo Vélez fue el narrador.
26:04Andrés Osorio, el padre Andrés.
26:06Manuel Acano, Lucrecia Sandoval.
26:08Felipe García Altamar, Tomás.
26:10Y Germán Eduardo Ramírez, el vecino de Tomás.
26:13La música que escucharon en este episodio fue El Ave María de Händel y Cambalache en voz de Enrique Santos
26:18Dicépolo.
26:19Además, algunos sonidos son de fonotecas de música y efectos gratuitos.
26:23La música oficial es de montaña.
26:25Una banda de rock bogotana que está buenísima con la que podemos tener una experiencia sonora en bicicleta desde el
26:30Himalaya hasta los Andes.
26:31Les dejamos el link en la descripción para que escuchen su álbum Coordenadas.
26:35La idea original es de la sección de cultura de El Espectador.
26:38Integrada por María Paula Lizarazo, María José Noriega, Laura Camila Arevalo Domínguez, Josep Cazañas y Fernando Araújo Vélez.
26:44Quien también fue libretista.
26:45El diseño sonoro y la producción son realizadas por David Guarín, quien también es el encargado de la edición en
26:51compañía de Manuel Acano.
26:53Gracias por compartir este proyecto.
26:55Tenemos fanpage en Facebook.
26:56Búsquennos y cuéntenos lo que les gusta y lo que no.
27:01¿Cuál es su capítulo favorito?
27:02Estamos como Yo Confieso Audionovela El Espectador.
27:05Estamos pendientes.
27:06Comenten en sus redes sociales con el numeral Yo Confieso.
27:09Les recordamos que esta audionovela, los podcasts, las investigaciones, los documentales y otros contenidos que se hacen en El Espectador
27:15se realizan gracias al compromiso de todos ustedes con el valor de la información, de las historias.
27:20Por eso es importante que nos apoyen con su suscripción para poder seguir adelante con la elaboración de contenidos de
27:26calidad.
27:26¡Gracias por escucharnos!
27:51¡Gracias por escucharnos!
27:52El помino en sus redes sociales.
27:53Es lo mismo el que labura noche y día como un buey.
28:01El que vive de los otros que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley.
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