00:00En 1874 George Eliot publicó Middlemarsh, considerada por muchos críticos como la
00:06mejor novela de la literatura inglesa. ¿Pero sabían que George era en realidad una mujer?
00:11Sí, se trata de Mary Ann Evans, una escritora que tuvo que usar un
00:15pseudónimo masculino para ganarse un lugar en la historia de la literatura.
00:20Mary no fue la única, así como ella muchas escritoras entre los siglos 18 y 20 tuvieron
00:25que adoptar una identidad masculina o recurrir al anonimato para poder publicar sus obras.
00:31Es más, muchas de ellas aún siguen siendo conocidas universalmente por sus pseudónimos
00:36literarios y no por sus nombres reales. Por eso, a propósito de la Feria Internacional
00:41del Libre de Bogotá, queremos hablar de esas escritoras a las que por muchos años no se
00:46les reconoció ni su trabajo ni su talento. La lista es enorme, pero podemos citar algunas
00:51como Amantine Dupont, probablemente la escritora más influyente de Francia durante el siglo
00:55XIX y una de las más trascendentes de toda Europa en dicho periodo. Amantine publicó
01:00sus libros bajo el pseudónimo de George Sand y su obra es tan extensa que se conocen casi
01:06100 novelas de su autoría. Otro ejemplo es la española Cecilia Bouldefabre, quien firmaba
01:11sus novelas como Fernán Caballero. El padre de Cecilia, como buen hombre de la época,
01:16le decía que escribir no era una labor de mujeres, ya que para eso se necesitaba capacidad intelectual.
01:21Aun así, su obra fue clave en la narrativa hispánica e incluso ha sido denominada como
01:28una de las impulsadoras de la revolución de la novela española. El caso de las hermanas Bronte,
01:32Charlotte, Emily y Anne pertenece también a ese grupo de grandes escritoras que se vieron
01:37obligadas a pasar por hombres para ser tenidas en cuenta. Charlotte publicó Jane Eyre, un clásico
01:43de la literatura inglesa, bajo el pseudónimo masculino de Courier Bell. Mientras que sus
01:47hermanas, Emily y Anne, firmaron sus famosos libros, Cumbres Borrascosas y Agnes Grey, con los
01:53nombres de Ellis y Acton Bell. Oigan, y qué decir de aquellas escritoras que fueron suplantadas por sus
02:01propios maridos, como es el caso de Gabriel Collet. Ella escribió varias novelas con el sobrenombre de
02:06Willie, su primer esposo. De esos escritos, que su marido firmó sin reparos, salió una serie de
02:12novelas conocidas como Claudine, en las que se narraba las aventuras de convertirse en mujer. Algo
02:17parecido ocurrió con Mary Shelley, nada más ni nada menos que la autora de Frankenstein. Ella
02:22publicó ese libro de forma anónima, pero muchas personas llegaron a creer que quien estaba detrás
02:27era su esposo, el poeta Percy Shelley. Como ya dijimos, la cantidad de escritoras que tuvieron que
02:33hacerse pasar por hombres para que alguien se dignara a leerlas es enorme. Conocer sus obras
02:38y sus identidades es una forma de honrar su trayectoria. Igualadas, ¿cuántas de estas
02:43escritoras ya han leído? Las leemos en los comentarios.
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