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  • 2 days ago
El director de El Espectador, Fidel Cano Correa, lee el editorial de este domingo, titulado "La tragedia de Valentina Trespalacios no es excepcional". En este hace una reflexión sobre la violencia de género en el país, "esta violencia sigue ocurriendo y no hay planes de política pública claros para enfrentarla. ¿Qué más hay aparte de esposas púrpuras?", se lee en el editorial.

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Transcript
00:00La tragedia de Valentina Tres Palacios no es excepcional. El espectáculo mediático que
00:05hasta las mismas autoridades colombianas han fomentado con el trágico feminicidio de Valentina
00:10Tres Palacios contrasta con la realidad de la violencia de género en el país. La abrumadora
00:17mayoría de los casos quedan en la impunidad e incluso llegan a no ser denunciados por la
00:22desconfianza que produce la justicia colombiana. Aunque se logró legalizar la captura del principal
00:29sospechoso el estadounidense John Poulos, los problemas que hubo en la audiencia donde no
00:35había una traducción al inglés adecuada son muestra de un estado colombiano torpe y rimbombante donde
00:43la justicia llega tarde y a menudo ni siquiera aparece. Cada tanto tiempo un caso de violencia
00:50de género, por sus terribles características, captura la atención del país entero. Lo vimos
00:56con Rosalvira Sely, con Juliana Zamboní y ahora lo estamos viendo con Valentina Tres Palacios.
01:02En esos momentos las autoridades aprovechan los reflectores para hacer despliegues de sus
01:07capacidades. La policía se luce, la fiscalía hace imputaciones inmediatas y los líderes políticos
01:13de turno se rasgan las vestiduras. Tal vez nada resume tan bien la situación como la profusa difusión
01:21por todas sus redes que la policía hizo de las esposas púrpulas, con las que esposaron a Poulos.
01:28Mucha simbología, pero con poco efecto en la práctica. El tratamiento de este caso ha sido
01:34francamente ofensivo con la memoria de la víctima, al convertir todo en un acto rimbombante, lo que
01:41refleja un país violento contra las mujeres que el estado no ha sabido intervenir. Lo dijo la red jurídica
01:49feminista esta semana. Hacemos un llamado a las autoridades a no priorizar lo mediático sobre
01:56sus obligaciones de prevención, investigación y sanciones. En 2022 fueron asesinadas 612 mujeres
02:04y niñas por serlo. ¿Cómo van a reducir esto? No hay respuesta de las autoridades. Como le explicó
02:13al espectador Yamile Roncáncio Alfonso, directora de la Fundación Feminicidios Colombia y abro comillas
02:20de nuevo. Los que tienen que dar el primer paso son el estado y los hombres, ni siquiera nosotras para
02:26denunciar. Hay casos de mujeres que denunciaron 12 veces antes de que las mataran. Entonces,
02:33¿cómo confiar en un sistema que no responde efectivamente a estos casos?
02:39Y esto no solo corresponde a las cifras, sino a las formas como las matan. No estoy
02:44viendo cambio en la mentalidad de quienes toman decisiones.
02:50No hay una solución mágica para los feminicidios ni para los 17.106 menores de 14 años, en su mayoría
02:59niñas, que sufrieron violencia sexual durante el 2022, como lo recuerda Claudia Morales en una
03:06columna reciente aquí en El Espectador. De poco servirá incluso si el caso de Tres Palacios logra
03:13llegar a una condena. Porque el populismo punitivo es inútil para prevenir y para hacer sentir a las
03:20víctimas que tienen mecanismos para denunciar. Si las fiscalías y las comisarías de familia siguen
03:28siendo espacios hostiles. Si la educación de toda la sociedad no cambia. Si no hay protocolos de
03:36protección en universidades y colegios que se cumplan y se apliquen, seguiremos contando las
03:42tragedias. Porque esta violencia sigue ocurriendo y no hay planes de política pública claros para
03:49enfrentarla. ¿Qué más hay aparte de Esposas Púrpura? Si está en desacuerdo con este editorial,
03:57envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinión arroba gmail punto com.
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