00:00Vamos a cuidar la democracia. No hubo decencia. Llegamos a las elecciones de hoy en medio de una
00:06lluvia de epítetos negativos y apelaciones al terror. Por donde se mire, incluso en voces
00:12autorizadas por ambas campañas, el discurso oficial es que estamos al borde del abismo.
00:18Se respira la tensión. Lo más preocupante en la degradación del discurso es ver a los
00:23colombianos que apoyan a uno u otro candidato como los enemigos. Sin importar quién gane
00:29al final del día, lo que viene es un país profundamente dividido y difícil de timonear.
00:37El problema no empezó en esta elección, por supuesto. Hace cuatro años estábamos hablando
00:42en términos similares. Durante el gobierno de Iván Duque, además, desde la Casa de Nariño,
00:48se hizo poco para calmar esa polarización. Los estallidos sociales en las calles fueron
00:54respondidos con discursos estigmatizantes desde las altas esferas del Estado. El resultado es lo que
01:01estamos viendo. Una Colombia en ebullición. Nos negamos en pero a caer en la idea de que
01:08todo está perdido. No nos parece. La primera vuelta da pistas esperanzadoras. Los 21.441.605 colombianos
01:20y colombianas que votaron muestran una participación altísima, que habla de una ciudadanía cada
01:26vez más involucrada con la democracia y dispuesta a tomar las decisiones difíciles que necesita
01:31el país. Adicionalmente, después de semanas de rumores sobre un supuesto fraude electoral,
01:38todos los candidatos aceptaron los resultados y la registraduría hizo un buen trabajo para
01:43demostrar la transparencia del proceso. En medio del caos y de los discursos incendiarios,
01:49como siempre, lo que nos salva es la fortaleza de las instituciones, por muy golpeadas que hayan
01:55sido durante este tiempo. Claro, el riesgo persiste. Volvimos a hablar de fraude. La justicia intervino
02:03en política ordenando un debate que al final no se realizó. El presidente Iván Duque siguió enviando
02:09indebidas, indirectas y lo propio han hecho alcaldes y gobernadores por todo el país.
02:14Por eso es necesario insistir en la democracia. Estar vigilantes, claro, pero pedir que se acepten
02:21los resultados y combatir las noticias falsas o conspirativas. Con la mitad del país en un profundo
02:28descontento, tenemos que ser muy conscientes en qué discurso replicamos. Habrá Colombia después del
02:34resultado, pase lo que pase, y necesitamos cuidarla. Y ese cuidado pasa por ir a votar. La abstención
02:43en elecciones tan importantes raya en la desidia y la negligencia. Hay dos propuestas bien opuestas
02:49en el tarjetón y la legitimidad del próximo presidente dependerá del número de votantes
02:54que obtenga, pero también de la participación. El voto es la herramienta que seguimos teniendo
03:00para hacernos contar, para pedir respeto a las instituciones, para ayudar a construir
03:05este país. Si hay un descontento, el voto en blanco, que parece decisivo en estas elecciones,
03:12es una manera de participar y de hacerse contar, a manera de protesta hacia la manera de hacer
03:18política de ambos candidatos. Existe un tejido social que debemos recuperar después del ruido
03:25y del resultado. Ya lo que se hizo es inmodificable y servirá para profundas reflexiones y meaculpas
03:32sobre todo lo que fueron estos meses de campaña. A votar, a vigilar los resultados, a combatir
03:39los señalamientos ligeros y a respetar lo que sea que elija hoy esta Colombia convulsionada.
03:46Si están de acuerdo con este editorial, envíe su antieditorial de 500 palabras a
03:51el espectador opinion arroba gmail punto com.
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