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  • 2 days ago
El 17 de diciembre de 1986, sicarios pagados por Pablo Escobar asesinaron al director de El Espectador a la salida del periódico. Hoy, recordamos su legado y este texto sobre la Navidad, en voz de dos periodistas del diario, escrito por Cano en 1982.

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Transcript
00:00A veces uno se plantea mentalmente desafíos que son verdaderos dilemas insolubles,
00:05como el de qué haríamos si se nos diera el poder de detener el tiempo algún instante de nuestra vida
00:10para repetirlo y disfrutarlo más largamente.
00:13Hay tantos por escoger que resulta imposible identificarlo.
00:17Pero cada vez que llega la nochebuena y pasa la nochebuena con tanta rapidez y con tan agobiante fugacidad,
00:24se nos ocurre que es la fiesta del nacimiento de Jesús la que quisiéramos poder prolongar en el tiempo.
00:30De manera indefinida para que no terminara jamás.
00:33Pero lo grave es que no sabríamos cuál nochebuena, entre tantas nochebuenas vividas,
00:38sería la que quisiéramos que aún continuara tal como la vivimos y la disfrutamos.
00:43Si aquella cuando en la irrepetible ingenuidad de la primera niñez,
00:47el niño Dios se nos aparecía como el gran satisfacedor de nuestros más prosaicos deseos, los materiales.
00:53O si la del uso de la razón, cuando comenzábamos a entender que en esa fecha sublime se conmemora
00:59algo más importante que la llegada de un paquete lleno de sorpresas increíbles e insospechables
01:04y que habíamos dejado de ser niños irresponsablemente felices para comenzar a transformarnos en seres predestinados a gozar
01:11las alegrías y padecer las tristezas de este valle de lágrimas tan hermoso en que vivimos,
01:16como lo fue el niño que nació en el pesebre condenado a morir crucificado.
01:20O si las navidades de adolescentes, irremediablemente uncidas a las primeras sensaciones amorosas,
01:27o las navidades de mayores de edad, todavía sin dignidades, pero con obligaciones concretas,
01:32mediatas e inmediatas, plenas de riesgos intuidos.
01:35O las navidades de casados y las que siguieron, las navidades como padres,
01:40y más luego las navidades donde los recuerdos primarios y lejanos se renuevan
01:44y se avivan en las reacciones de los pequeñuelos que, como nosotros un día,
01:48esperábamos al niño Dios por sus regalos empacados en papeles de fantasía,
01:53y no como la hicimos más tarde, y lo hacemos ahora, con la esperanza puesta
01:57en que el advenimiento del divino niño signifique la paz perdurable y sincera en la tierra
02:02entre todos los hombres de buena voluntad.
02:04Todas las nochebuenas, pues, quisiéramos repetirlas, eternizarlas,
02:09cada una con su deslumbrante magia contagiosa y bella,
02:12y en lo más profundo, desearíamos que alrededor del pesebre creciera y creciera,
02:18aumentara y aumentara la audiencia familiar,
02:20la presencia de los amigos entrañables que se multiplican y decantan con los años,
02:25en unas navidades en las que no hubiera ausentes seres queridos y no olvidados.
02:30Pero es ley inexorable de nuestra fugaz existencia humana
02:34que el tiempo siga su marcha, sin detenerse jamás,
02:37y que enredados en sus días y en sus horas y en sus minutos,
02:40desaparezcan algunos o muchos de nosotros, de los nuestros,
02:44cada año y cada año, como compensación generosa por lo que hemos perdido irremediablemente.
02:50Que broten nuevos retoños para que la maravillosa sustitución de los muertos por nuevos vivos,
02:55y que se repiten la sangre y los afectos,
02:57nos permita cargar con la soledad de la propia vida,
03:00que de otra manera resultaría insoportable.
03:03Guillermo Cano y Sasa.
03:0426 de diciembre de 1982.
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