00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 123.
00:06La vampireza Asha Lachictor. Era mediodía en Ciudad de México y el sol reinaba en el
00:11firmamento sin oposición. El archiconde de la purga, Seraph Bambertoken II, había viajado
00:18durante la noche en su jet privado desde Colón, Panamá, acompañado por sus cinco purgadores de
00:24mayor confianza. Ahora se desplazaban en un carro alquilado, y sin la presencia de Oricalco,
00:30el maestro Santo Julián conducía. La presencia del archiconde en la ciudad resultaba extraña
00:36para todos. Sin embargo, su actitud no dejaba lugar a dudas, no se trataba de una visita trivial.
00:43Su mandíbula se mantenía tensa y su mirada era afilada como una cuchilla. Vestía un traje
00:49completamente negro, de líneas perfectas y sin costuras visibles. La tela, sutilmente
00:56bordada con runas casi imperceptibles, lo protegía del sol. El cuello alto, de corte casi sacerdotal,
01:03se cerraba con un broche de Adel, conocido también como el corazón cristalino de Mu,
01:08que hacía juego con las mancuernillas que adornaban sus mangas. Sobre los hombros,
01:14una capa larga y gruesa caía con solemnidad, sostenida por broches romanos en cada extremo.
01:20Muy bien, escuchen todos, habló finalmente el archiconde. Vamos rumbo a la mansión de otra
01:26vampira, miembro de una de las familias del consejo de ancianos. Es un ser sumamente único,
01:32peculiar, excéntrico y completamente impredecible. No le den motivos para odiarlos. Desde el momento
01:40en que crucemos la entrada de su hogar, será parte de la purga, y sus órdenes estarán justo
01:44por debajo de las mías. No la desafíen. El vehículo continuó su avance tranquilo por las
01:51calles de la capital hasta internarse en el barrio de Polanco. Por cierto, Fabián, agregó el
01:57archiconde. Vi tu entrevista y leí el artículo de Valeria Dupont, el del premio semestral del
02:03Ángel Sin Alas. Debo felicitarte por tu desempeño. Fabián alzó la vista para mirarlo. Era escalofriante
02:11pensar que incluso alguien como el archiconde estuviera al tanto de lo que decía Valeria
02:15Dupont. A su lado, María mantenía la cabeza baja, incapaz de sostener la mirada. Sus uñas
02:23se clavaban con fuerza en las palmas. Pero escuchen bien, especialmente tú, Fabián, y tú, Julián.
02:30Ella es una lachictor. Y su percepción de la iglesia no es precisamente favorable. El vehículo
02:37redujo la velocidad al aproximarse a una gran reja de hierro negro, ornamentada con motivos
02:42florales y símbolos caldeos que brillaron tenuemente con una pátina roja al detectar
02:47la presencia del archiconde. Un crujido metálico, lento y profundo, acompañó la apertura automática
02:53de la puerta. El camino interno serpenteaba entre árboles de copas retorcidas y altos cipreses
03:00deformados por el viento y el tiempo. Las raíces se entrelazaban con estatuas de mármol negro,
03:06erosionadas por los años, que representaban deidades olvidadas. Al final del sendero,
03:12la mansión se alzaba con una solemnidad casi fúnebre. Un castillo de otra era, oculto entre
03:18los pliegues de la ciudad moderna. El auto se detuvo bajo una zona techada sostenida por columnas
03:25de onyx tallado. El sendero cubierto conducía directamente a la puerta principal. Cuatro
03:31gárgolas y cuatro estatuas de licántropos custodiaban la entrada. Y bajo la protección
03:36de la sombra proyectada por la estructura, una silueta aguardaba al archiconde.
03:41—Señor, ¿debo entender esto como un territorio hostil? —preguntó Tatiana mientras todos comenzaban
03:47a descender del vehículo. —Sí, Tatiana.
03:51—Muy bien. —María, detrás del archiconde. Quiero tus ojos puestos en la entrada.
03:57—Fabian, vas con ella, es tu responsabilidad mientras avanzamos.
04:02—Drex, al lado del archiconde. —Yo cubro desde atrás, ordenó Tatiana con firmeza.
04:08—Julian, te quiero libre. —Mira, observa.
04:12—Entendido, respondió Drex, estirando los músculos mientras comprobaba que su chocuto
04:17seguía en su lugar, al lado izquierdo, y su pistola monstruosa, cargada con balas de mercurio
04:23y plata, colgaba al otro costado del cinturón. —Tati, ¿qué busco? —preguntó la clarividente.
04:30—No lo sé, María. Por ahora averigua desde qué ángulos nos vigilan, porque no creo que
04:36esa figura en la entrada se atreva a recibirnos con solo esas estatuas alquímicas. —respondió
04:41la directora general de Oricalco. El archiconde se puso en marcha hacia la entrada. Cada paso
04:48era un acto cargado de intención. Su capa se alzó con el movimiento, y, por precaución,
04:54cubrió su rostro con la capucha. Luego se colocó guantes de protección. El sol estaba
05:00en su punto más alto, y bastaría un instante para calcinar a un vampiro.
05:05Drex olfateó el aire. Era evidente que aquellas estatuas eran creaciones alquímicas listas para
05:11activarse ante la orden de su dueño. Pero él buscaba otra cosa, el aroma de cada vampiro
05:17dentro de la mansión, en especial del lachictor que aguardaba.
05:22Tras casi un minuto de caminata tensa, alcanzaron las estatuas. Estas giraron levemente sus cabezas,
05:29siguiéndolos con los ojos mientras los intrusos cruzaban el umbral. Finalmente, la sombra frente
05:35a la entrada comenzó a avanzar hacia ellos. ¿Serraff? Preguntó la vampira, incrédula,
05:42mientras el archiconde se retiraba la capa.
05:45Asha, respondió él, sin alterar el tono. La diosa de la vanidad y la crueldad, Asha
05:51lachictor, descendió lentamente, cada paso resonando como una sentencia. Llevaba tacones
05:58tallados en madera petrificada estelar lemuriana, negros como la noche misma, y caminaba como si el mundo
06:04entero le perteneciera. Su cabello era una cascada de onyx absolutamente liso que caía
06:10hasta la parte baja de su espalda. Cada hebra reposaba en su sitio con precisión sobrenatural.
06:16Un único mechón caía por delante de sus ojos negros como el abismo, perdiéndose entre sus labios
06:22carmesíes, húmedos y entreabiertos como una promesa indecente. El vestido que llevaba parecía
06:28tejido de delirio y lujuria. Seda translúcida, de un azul tan profundo que parecía sangrar con
06:34cada paso, se adhería a su cuerpo como si la deseara. El escote, vertical y temerario,
06:41descendía desde la base del cuello hasta el hueso púbico, sostenido apenas por hilos cruzados
06:46de oricalco atlante, forjados en espiral como serpientes marinas de un verde irridicente.
06:52Su cintura parecía una ilusión contra las leyes de la física, y justo allí el vestido se abría,
06:58dejando ver el sutil vaivén de sus muslos al caminar, perfectos, como dos piezas de porcelana
07:04indecente y virgen. Alrededor de sus tobillos, una fina cadena de oricalco destellaba con cada
07:10paso como si sellara una maldición. Sus ojos, negros como el vacío, se posaron en el rostro
07:17del archiconde. Y entonces habló, con una dulzura inesperada. ¿Vuelves a mí, Seraph? Hace tiempo que
07:25ambos sabíamos que este día era inevitable. Respondió él, sin apartar la mirada.
07:30Me gustaría presentarte a mis escoltas. Estoy seguro de que podremos continuar esta conversación
07:36en un lugar más apropiado. Por primera vez, Asha notó que Seraph Bambertock en segundo no venía
07:43solo. Su sonrisa perfecta se desmoronó cuando observó a quienes lo acompañaban. Bueno, Seraph,
07:50siempre fuiste excéntrico con los juguetes que coleccionabas para la guerra. Comentó con un
07:55dejo de asco. ¿Qué has traído a mi casa? Él es Drex, mi escolta personal, y... No hace falta que
08:03lo
08:03digas. Soy Atlante. Es un licántropo. Interrumpió con una mueca, ahora de desconcierto. Así que este es
08:12el lobo que usaste para amenazar al consejo de ancianos, ¿cómo conseguiste un espécimen tan raro?
08:18Podrás notar que su poder está muy por encima del promedio. Replicó Seraph mientras ella inspeccionaba
08:24con atención. Ella es Tatiana, directora general de Oricalco en La Purga. La expresión de Asha se
08:31crispó visiblemente al recorrer cada detalle del uniforme de Tatiana. Creo que encontrarás a su
08:37hermana más interesante, añadió el archiconde, provocando que la atención de la vampireza se
08:42desplazara con curiosidad. ¿Por qué encontraría fascinante a una? Asha se detuvo, buscando un
08:49término condescendiente. Dime, juguete de Seraph. ¿Por qué eres valiosa? Antes de que María pudiera
08:56responder, Seraph volvió a hablar. Es una bruja clarividente, declaró con calma, captando por completo
09:03el interés de Asha. Su poder fue capaz de pasar desapercibido ante los ancianos durante mi juicio
09:09en Roma. Ah, sí. Una sonrisa torcida se dibujó en los labios de la vampireza. Actualmente mantiene
09:17una relación protegida por mí con el próximo caballero maestro santo, quien será investido
09:22en Roma, añadió con precisión. Los ojos de Asha se iluminaron con un brillo genuino, cargado de
09:29morbosa fascinación. Volvió a mirar a María, y luego a Fabián por un segundo fugaz. ¿Un caballero
09:36maestro santo enredado con una bruja clarividente? Repitió como si saboreara el escándalo. Oh,
09:43Seraph, tú sí que sabes cómo divertirme. Finalmente, sus ojos se posaron en Julián. Él es el maestro
09:50santo Julián, mi voluntad dentro de la santa sede, concluyó el archiconde. Asha lo observó con
09:57indiferencia apenas disimulada, antes de volver su atención a Seraph. Debo admitir que ha sido más
10:03entretenido de lo que imaginaba, comenzó con tono meloso. Pero si van a seguir apareciendo más de tus
10:09molestos juguetes, será mejor que cumplan ciertas reglas. Te prometo que pediré lo mínimo necesario
10:16para tolerarlos. Muy bien, asintió el archiconde. Que tu servidumbre se ponga en contacto con Tatiana
10:23para coordinar tus condiciones. Mientras tanto, podremos hablar. Tatiana, comunícate con Oricalco
10:30México. Pídeles una misión para que Drex pueda alimentarse adecuadamente. No quiero otro incidente
10:37como el de Bogotá.
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