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  • hace 3 horas
García Márquez: amor, cuchilladas y Macondo. Hoy, David Botello (@DavidBotello4) y Esther Sánchez (@estesan1969), acompañados por Ainara Ariztoy y Cristina Urgel, viajan a un Caribe donde los gallos anuncian tragedias, los enamorados se mandan mensajes en código Morse y las abuelas hablan con los muertos mientras te preparan un café. Una ruta por la vida de Gabriel García Márquez donde la realidad supera a la ficción. Si quieres acompañarlos, ¡súbete a la Historia!

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Transcripción
00:07Soy Ester Sánchez, soy David Botello y esto es La Historia en Ruta.
00:47Hoy vuelve a Inara Aristoy de la Asociación Funerar.
00:50¿Qué tal? Estoy muy feliz de volver.
00:54¡Olé!
00:55Y se sube a La Historia con nosotros Cristina Urgel,
00:58una mujer todoterreno que ha sido Patio Farrell en La Reina del Sur.
01:03Ha representado el Gran Prix del verano y ahora está escribiendo, dirigiendo y produciendo sus propios proyectos,
01:09como La Conversación que Nunca Tuvimos, un cortodocumental que ha estado nominado al Goya.
01:13¡Olé!
01:14¡Hola!
01:15¡Hola Cristina!
01:16¡Qué guay!
01:17¡Olé, olé!
01:18Pedazo de faceta cinematográfica que tienes de repente que te has sacado de la manga.
01:22Como diría Paquita Salas, hay que ser 360.
01:25O sea, si no, aquí te mueres de lasco, hay que hacer de todo.
01:28¡Olé!
01:29Sí, muy contenta, muy contenta sobre todo con el documental, la conversación que nunca tuvimos, la nominación al Goya.
01:35¡Hombre, como poco, claro!
01:36Es muy tierno ese documental, ¿no?
01:38Sí, es un homenaje a mi abuela Celia y a todas las madres solteras que sufrieron mucho en el siglo
01:45pasado, que parece que suena muy lejano, pero es hace cuatro días.
01:49Y todas esas mujeres que después fueron señaladas como las putas del pueblo, es un homenaje a ellas, ya que
01:56gracias a ellas vivimos una sociedad más justa, son las que abrieron camino, les debemos mucho y son historias muy
02:01silenciadas.
02:01¿Qué habría contado Gabriel García Márquez de tu abuela, no?
02:05Es que puede ser una historia muy de Márquez, la de mi abuela, el pueblo donde vivió toda su vida,
02:11todo lo que rodea esas sociedades pequeñas, pueblo pequeño, infierno grande, y puede ser muy García Márquez.
02:18Que nos encanta que hayas venido con nosotros a pasearte por Macondo.
02:22Bueno, es que además me fascina el autor y maravilla.
02:25Pues este es el plan, un viaje por la vida, la obra y el realismo mágico de García Márquez.
02:30Si quieres acompañarnos, ¡súbete a la historia!
03:00Sincé es uno de esos pueblos del Caribe colombiano donde el tiempo parece caminar en chanclas.
03:06Casitas bajas, balcones abiertos y una luz espesa que te obliga a ir despacito.
03:11Aquí siempre pasan cosas.
03:13Un gallo que canta como si anunciara algo importante, una moto que cruza la plaza como si estuviera en el
03:18París Dakar,
03:19o un vallenato que se escapa de alguna puerta y se queda flotando en el aire como si la música
03:24también quisiera echar raíces aquí.
03:26Aquí pasa algo curioso.
03:28Cuando alguien empieza a contar una historia, el pueblo entero tiene la costumbre de quedarse parado, escuchando.
03:34Los árboles inclinan las ramas, los gallos guardan silencio y hasta el viento se mueve despacio y se queda un
03:40rato por si la historia merece la pena.
03:42A Sincé llegas pensando que vas a estar cinco minutos y dos horas después sigues aquí porque alguien te ha
03:48contado tres historias, dos chismes y la receta del sancocho de su abuela.
03:52Hombre, aquí en Sincé empezó una de las ramas más temperamentales del universo de García Márquez.
03:58Gabriel Eligio, papá García, padre de García Márquez.
04:01Dinamita literaria, un personaje de novela, bueno, en sí mismo.
04:05Si Gabo era realismo mágico, papá García era realismo, ya, a secas.
04:10Sí, tal cual, ¿no?
04:10Tal cual, nació Bastardo aquí en Sincé tras un encuentro casual entre Argemira, que era una adolescente de 14 años,
04:17y un maestro de escuela.
04:19Bueno, es justo la conversación que nunca tuvimos, ¿no?
04:21Total, total, papá muy por aquí, de los hijos bastardos.
04:26Argemira, la adolescente, era una mujer blanca, guapa y libre, que tuvo siete hijos de tres hombres distintos.
04:33Qué moderna, muy libre.
04:34Papá García salió moreno, carismático y con un violín bajo el brazo, como lo veis.
04:40Un seductor caribeño de manual, algo así como un Bertinos Borne Tropica.
04:45Convencido de que la vida sabe mejor, con una buena música y, sobre todo, una buena historia.
04:50No pudo acabar medicina porque no tenía un duro y se metió a telegrafista,
04:54que en aquella época era algo así como el operador de WhatsApp, pero con más código morse y menos 5G.
05:00Pues sí.
05:00Un poco así.
05:01Y acabó destinado en Aracataca.
05:04Allí se enamoró irremediablemente de Luisa Santiago Márquez y Guarán Mamá Márquez, la niña bonita de Aracataca.
05:11Y así nació una de las grandes historias de amor del Caribe colombiano.
05:25Los amores verdaderos y más en las historias caribeñas suelen tener dos comienzos.
05:30Y el de Gabriele Eligio García y Luisa Santiago Márquez, pues no iba a ser menos.
05:34Según él, todo empezó en Santa Marta.
05:36Cuando lo destinaron a Aracataca como nuevo telegrafista,
05:40llegó con una carta de recomendación para el coronel Nicolás Márquez,
05:43padre de Luisa Santiago y abuelo de Gabo.
05:46El coronel lo recibió tan bien que se lo llevó a la ciudad donde la familia Márquez pasaba el verano.
05:52En la estación, el coronel compró una alondra enjaulada y le pidió que se la llevara a su hija como
05:58regalo.
05:58Pues madre mía.
05:59Lo que se hace siempre.
06:00Sí, o sea, todo normal.
06:02Como me gusta para mi hija, ¿no?
06:03Sí, sí.
06:04Así contaba él, se vieron por primera vez, con un pájaro cantando entre barrotes
06:08y un joven telegrafista sosteniendo la jaula.
06:11Qué bonito.
06:12Que no sé si aquello era un presagio o una comedia romántica caribeña.
06:16Sí.
06:17Pero Luisa Santiago recordaba otra escena muy distinta.
06:20A ver, a ver.
06:21Depende del punto de vista, cambia la historia.
06:23A ver, a ver.
06:24Todo ocurrió en un patio de Aracataca, durante un velatorio.
06:28Uy, cómo cambia el lento.
06:29¿Un velatorio?
06:29Pasado del pájaro al velatorio.
06:31Sí.
06:31Cuando moría un niño en el Caribe colombiano, las jóvenes cantaban toda la noche para acompañar
06:37el duelo.
06:38Y allí estaba Luisa y sus amigas cantando, cuando una voz masculina desconocida y descarada
06:44se sumó al coro.
06:45¿Qué dices?
06:46Verás.
06:47Al volverse, vieron a un joven elegante, con una chaqueta oscura de cuatro botones, y
06:53una de las amigas riendo anunció el futuro sin saberlo.
06:56Vamos a casarnos con él.
06:58Todas.
06:58Vamos, todas en comuna.
07:00Este ha venido uno para todas.
07:03Pero Luisa apenas se fijó.
07:05Para ella era simplemente otro forastero más.
07:07Claro, o sea, ya iba de dura.
07:09Ella pasaba.
07:10Es que había uno para todas.
07:12Pasaba del tema.
07:13Pero atentos, porque años después, frente al pelotón de fusilamiento de la historia,
07:17el propio Gabriel Eligio recordó aquella tarde en Aracataca, en la que la vio por primera
07:21vez, en la misa de ocho del domingo anterior a aquel velatorio.
07:26O sea, que aquí hay un día.
07:27O sea, que antes del velatorio ya la había visto.
07:29Aquí se mezcla todo.
07:30Ojo que al pájaro ya lo hemos olvidado.
07:32Sí, sí, sí.
07:33Desde entonces, su imagen se le había quedado rondando la cabeza como una melodía.
07:38O sea, que el tipo se puso a hacer trabajo de campo, así, en plan romano.
07:42Qué bonito.
07:43Y eso que al principio ni siquiera fue un noviazgo.
07:46Ah, ¿no?
07:46No.
07:46Él se ganó la confianza de los Márquez tocando el violín en las fiestas familiares.
07:51Ah, bien.
07:51Incluso dicen que ella fue su tapadera para encubrir otro romance con una amiga de Luisa.
07:56Bueno, a todas.
07:57Que esa debía ser de la del coro.
07:59De la del coro.
08:00A todas.
08:00Todas, seguro.
08:01Nos casamos con él.
08:02A todas.
08:03Y empezaron a bromear diciendo que ella sería su madrina de bodas y se llamaban madrina y ahijado.
08:09Anda.
08:10Como si su relación fuera apenas un juego.
08:12Lo que pasa es que en el Caribe las bromas a veces germinan.
08:17Mira tú.
08:18Ay, el amor.
08:20Entre holamadrinas y que talahijados, Eligio y Luisa se enamoraron.
08:26Qué bonito.
08:26Y empezó el culebrón.
08:28El lío gordo.
08:29Atentos.
08:30A ver.
08:30La familia de Luisa odiaba muy fuerte a Papa García.
08:33Pobre.
08:34Claro.
08:35Era bastardo, forastero y conservador.
08:37Un pretendiente poco fiable, demasiado bohemio y encima con fama de mujerío.
08:43Y liado con la amiga de Luisa.
08:44Entonces nada.
08:45Nada.
08:46El típico novio que tu padre detecta a 200 metros.
08:49Ese chico no me gusta nada.
08:50Poco recomendable para una señorita de buena familia.
08:54Nada.
08:54Oye, que es que ni pizquita de gracia.
08:57Bueno, al principio trataron aquel incendio romántico como una tormenta tropical.
09:01Algo que esperaban que pasara pronto si se cerraban bien las ventanas.
09:05Claro.
09:05Bueno, como no se pasaba, pues tiraron de cliché.
09:09Intentaron cortar de cuajo aquel amor.
09:12Separar a la pareja.
09:13¿Qué hicieron?
09:14Pues enviaron a Luisa de gira forzosa por la región.
09:17La pobre.
09:17Pobre mía.
09:18La obligaron a recorrer durante meses los caminos polvorientos del Caribe.
09:23Con la esperanza de que la distancia pues le enfriara el corazoncito.
09:26Por el dolor de pies.
09:27Pero ¿qué pasó?
09:28Mala idea.
09:29Porque hay amores que no saben de geografía.
09:32Claro.
09:32Y siempre encuentran el camino.
09:34Y aquel amor empezó a viajar de pueblo en pueblo como una noticia urgente.
09:38Papá García, para conquistarla, aprendió a hablar con el mundo a través de los cables del telégrafo.
09:44Esto es maravilla.
09:45Él le mandaba mensajes de amor en código morse, pequeños latidos de metal que viajaban por el aire en puntos
09:52y rayas.
09:53¿Y ella qué hacía?
09:54Pues le hacía llegar cartas clandestinas que parecían latir dentro de los sobres.
09:59Madre, qué algo así.
10:00Qué bonito, ¿eh?
10:01Sí.
10:02Qué bonito.
10:02Roneo de WhatsApp.
10:14En la historia en ruta, ahora sí, venimos a Santa Marta.
10:17Una de esas ciudades que viven mirando al Caribe como quien se mira un espejo para comprobar que sigue guapa.
10:23La verdad es que lo está. Aquí siempre hay una luz limpia, brillante, casi líquida, que rebota en las fachadas
10:29blancas del centro histórico antes de perderse en el azul inmenso de la bahía.
10:34Aquí el mar respira despacio, como si cada ola trajera noticias antiguas del Caribe y las dejara reposar en las
10:40calles blancas del centro histórico.
10:42Las calles coloniales, con balcones de madera y puertas altas, parecen diseñadas para dos cosas muy serias.
10:49Cotillar a ver quién pasa y enamorarse a la sombra con el rumor constante del mar al fondo.
10:54Santa Marta tiene esa energía de una garza blanca tranquila, sofisticada, de esas que parecen dueñas de la bahía, que
11:01ha vivido mucho cuando era joven,
11:03está acostumbrada a que las grandes historias sentimentales terminen pasando por su casa y tiene mucha experiencia en dramas amorosos.
11:15Si hemos venido a Santa Marta es porque aquí acabó el periplo caribeño, que estaría agotada, de Luisa Santiago, en
11:22casa de su hermano mayor, Juan de Dios.
11:24Su madre, tranquilina y guarán, pensó que aquí estaría bien vigilada.
11:29Nada más lejos de la realidad, porque los amores obstinados no se rinden.
11:34Y Gabriel Eligio siguió escapándose desde Aracataca siempre que podía para venir a verla.
11:39Y tanto fue el cantar o la fuente que al final consiguieron la complicidad de la cuñada, que empezó a
11:45organizar los encuentros secretos de la parejita.
11:47O sea, que la encierran con el hermano y la cuñada se la lía.
11:50Pues a ver, que creían.
11:52Y así estuvieron disfrutando de las mieles de la clandestinidad hasta que el destino quiso separarlos de nuevo, de verdad.
11:58A Gabriel Eligio lo destinaron a Riohacha.
12:01Menudo palo.
12:02Pues sí.
12:02Porque aquella separación podía ser la definitiva.
12:04Y Luisa dijo, hasta aquí hemos llegado.
12:07Se fue a hablar con el vicario de la diócesis, que era un cura que mandaba mucho, en plan...
12:11Monseñor, ¿nos casa usted antes de que mi familia invente otro plan para separarnos del todo?
12:16¿Eh?
12:17Claro.
12:17El vicario investigó al pretendiente, le gustó lo que vio y escribió al coronel Márquez una carta maravillosa para convencerle
12:25de que no existía poder humano ni eclesial capaz de derrotar aquel amor empedernido.
12:31O lo que es lo mismo.
12:32Mira, coronel, déjalo ya, porque estos dos están perdidamente enamorados.
12:37Y mira, mira tú, con la iglesia hemos topado.
12:40El coronel cedió casi como quien se rinde ante una fuerza de la naturaleza.
12:44Le dijo a su hijo, Juan de Dios, que lo preparara todo.
12:47Y declinó la invitación.
12:49Los Márquez no fueron a la boda, pero...
12:51Toma, qué rencoroso.
12:53También te digo.
12:54Pero enviaron a una tía para representar a la familia y hacer de madrina.
12:58Muy feo esto.
12:59Mira, ahorraron en el convite.
13:01Ya, un poco feo.
13:02Se casaron en la Catedral de Santa Marta en 1926, el Día del Sagrado Corazón.
13:0840 minutos más tarde de lo previsto.
13:10Anda, ¿y eso?
13:11Porque la novia olvidó la fecha y se quedó dormida.
13:13¿En serio?
13:14De verdad, después de tanta turra con el novio...
13:17Y se duerme.
13:17Tampoco lo entiendo, no, madre.
13:19Estaría agotada de tanto luchar.
13:21Sí.
13:21Entonces tuvieron que despertarla pasadas las 8 de la mañana.
13:24Es que además entonces las bodas eran a unas horas.
13:27Sí, claro.
13:27Esa misma noche, los recién casados se subieron a un barco para viajar a Riohacha,
13:33el nuevo destino de Gabriel Eligio.
13:35Y allí, a bordo de aquella embarcación, transcurrió la noche de bodas.
13:39¡Oh, qué romántico, qué romántico!
13:41Vamos a ver, vamos a ver si es romántico.
13:43Atentos al romanticismo porque la pasaron en castidad.
13:46Pero todo tiene una explicación.
13:48Porque estaban completamente mareados por culpa de una borrasca muy mala que, vamos,
13:52puleó la nave ahí y el barco iba de un lado a otro.
13:54Aquello no apetecía nada.
13:56Madre mía.
13:57Pobrecillos, durante aquella mala noche en la mar, pues papá García le confesó a su plamante esposa
14:03que en sus años de don Juan Rural había seducido a cinco vírgenes.
14:09Pero bueno.
14:10Y que ya tenía dos hijos ilegítimos.
14:13Esto después de casarse, ¿no?
14:15Pero no sabes.
14:15Es el regalo de bodas.
14:16Toma ya.
14:17Y eso mareada.
14:18Es que yo le tiro por la borda.
14:19Claro.
14:20Directamente.
14:21Tanto lío para luego que te confiese en esto.
14:23Vaya nochecita que la dio, vamos.
14:24Pero bueno, a pesar del accidentado inicio de su matrimonio en Altamar, Luisa Santiago
14:30siempre recordó aquellos meses que pasaron juntos en Río Hacha como una de las épocas
14:34más felices de su vida.
14:36Oye, mira.
14:36Cada uno se queda con lo que quiere quedarse para sobrevivir.
14:41Un año después de aquel viaje nació Gabito.
14:44Ahora hablamos de eso.
14:46Luego tuvieron juntos otros seis varones y cinco mujeres.
14:49¿Cómo?
14:49Vamos.
14:50Y él, de algunos hijos ilegítimos más.
14:53Sí, también.
14:54Pues claro, no se quedó con aquellos dos primeros prematrimonios.
14:57¡Qué fichaje!
14:59Madre.
14:59Sí, yo con más.
15:01Y mamá Márquez, en lugar de mandarlo al carajo, pues se resignó diciendo, no quiero
15:06que la misma sangre de mis hijos ande rondando por ahí.
15:09Pues te digo una cosa, ronda por ahí.
15:11Bueno, ni los borbones.
15:12O sea, pragmatismo caribeño en estado puro.
15:16Los García Márquez nunca se separaron.
15:19Muy bien.
15:19Siendo marido y padre oficial, papá García se inventó otra carrera.
15:24Se metió a homeópata autodidacta y se mudó a Barranquilla a buscarse la vida y abrir
15:32una farmacia.
15:33Bueno.
15:33Hasta lanzó su propio jarabe menstrual, marca GG, Gabriel García.
15:38¡Qué grande!
15:39¡Qué fantasía!
15:40O sea, pero es que lo mejor es que se hizo llamar doctor mucho antes de que la universidad
15:44le diera el título.
15:45Claro, claro.
15:45Muy bien.
15:46Y ahí estaba Mamá Márquez, que se fue con él, y dejaron a Gabo en Aracataca con sus
15:52abuelos.
15:53¡Vaya, vale!
15:57Por dejar cerrado este capítulo de Papá García, Gabito no lo conoció hasta los siete
16:03años.
16:03¡Ojo, eh!
16:04No me extraña.
16:05Y su relación, pues, nunca fue idílica.
16:07Gabo dijo que siempre lo vio con ojos de extraño, cosa que no me extraña, claro.
16:12Papá García echaba más leña al fuego.
16:14Decía de su hijo que era un embustero nato.
16:17Pero bueno.
16:17¡Ojo!
16:18O un espermatozoide peripatético.
16:21¡Qué bonito!
16:21Pero pobrecito.
16:23Pero encima.
16:24Bueno, años más tarde, después de ganar el Nobel, Gabo se reconcilió con Papá García.
16:30Desde entonces, Gabo escuchó tantas veces aquella historia de amor imposible que acabó
16:35convirtiéndola en literatura.
16:37¡No!
16:37Sí.
16:38Y así, sin que nadie lo sospechara, aquel romance obstinado de un telegrafista de
16:43Sincé y la niña bonita de Aracataca, ¿os acordáis?
16:46Pues empezó a germinar muy despacio en las páginas de El amor en los tiempos del cólera.
16:52¡No!
16:53¡Maravillosa!
16:54Maravillosa.
16:55Una obra maestra que nació en parte porque un coronel cabreado no pudo parar una boda.
17:01Fija.
17:02Mira tú.
17:12En la historia en ruta llegamos a Aracataca, un pueblo del Caribe colombiano donde el calor
17:17es un estilo de vida.
17:18El sol cae tan vertical que parece que alguien lo hubiera clavado en el cielo con un martillo.
17:24Las calles polvorientas avanzan despacito entre casitas bajas con corredores abiertos
17:28y vecedoras colocadas estratégicamente para que la gente se siente a ver pasar la vida.
17:33Como si fuera una serie de televisión que lleva 100 años en emisión.
17:37Los almendros, las palmeras y las ceibas de la plaza dejan caer sus sombras largas como
17:42si quisieran quedarse a dormir en el suelo.
17:44Aquí se niegan a marcharse las conversaciones a media voz, el zumbido constante de los insectos,
17:49los fantasmas domésticos y los recuerdos que mezclan realidad y memoria.
17:54Las historias se quedan flotando entre las paredes esperando a que alguien vuelva a contarlas.
17:59Y aquí, en 1927, nació Gabriel García Márquez.
18:04Y si hemos venido hasta Aracataca es porque este pueblo es Macondo.
18:08¡No!
18:09Sí.
18:09¿Macondo?
18:10Macondo.
18:11Uno de los pueblos más famosos de la literatura universal.
18:13Pues sí.
18:14Es el escenario mítico donde transcurre buena parte del universo literario de Gabo.
18:18Y para visitar, como no, la Casa Museo Gabriel García Márquez.
18:23Claro.
18:23Está reconstruida en el mismo solar donde estuvo la casa de los abuelos maternos,
18:27el coronel Nicolás Márquez y Tranquilina Iguarán.
18:30Básicamente, este fue el laboratorio donde se cocinó 100 años de soledad.
18:35Entras y ya te imaginas a la abuela contando una anécdota que empieza después de comer
18:39y termina tres horas más tarde con un primo que hablaba con los muertos.
18:43Pues sí.
18:43Porque esto iba así.
18:45Sí, sí.
18:45Y cuando acaba, el abuelo coronel te cuenta un par de guerras civiles como si estuviera comentando el partido, yo
18:51que sé, del domingo.
18:52Pues sí.
18:52Aunque el museo es una recreación, reproduce bastante bien la casa caribeña donde Gabo pasó su infancia.
18:58Corredores ventilados, una cocina grande y las habitaciones conectadas por pasillos por donde circulaba la vida familiar.
19:06Y lo mejor, ese patio central, los árboles, la sombra, el pozo y ese ambiente donde parece lógico que alguien
19:13diga
19:13Aquí apareció un espíritu en 1912.
19:16Y todo el mundo responda
19:17Sí, sí, recuerdo. Era el de los martes.
19:19Claro, claro.
19:20Luisa Santiago, mamá Márquez, vino a esta casa para dar a luz a su primer hijo.
19:25Así nació Gabriel García Márquez.
19:27En esta casa de Aracataca, una mañana de marzo de 1927.
19:32Luego, ya lo hemos visto, cuando el niño todavía no había cumplido ni un añito, los tortolitos García Márquez lo
19:38dejaron aquí.
19:39El niño Gabo creció en esta casa bajo el cuidado de sus abuelos.
19:43Podríamos decir que tuvo un equipo educativo que cualquier psicólogo moderno miraría con cierta preocupación.
19:49El pequeño Gabo creció escuchando las batallitas de duelos, revoluciones y honor que le contaba su abuelo, el coronel Márquez.
19:56Un tipo curtido por varias guerras civiles que perdió.
19:59Todas.
20:00Todas.
20:03Un hombre serio que le enseñó disciplina militar, que le transmitió el sentido histórico de los conflictos políticos de Colombia,
20:11que le enseñó que el mundo estaba lleno de peligros, injusticias y héroes, que hablaba con sentencias que sonaban como
20:18balas viejas y que callaba con silencios que pesaban más que las balas de un cañón.
20:28El coronel Márquez siempre tenía tiempo para llevar a su nieto a conocer todo lo que llegaba a Aracataca.
20:35El circo, los mercadillos, los gitanos y sobre todo el cine.
20:42Y no tenía filtro.
20:44Para él, censura era solo una palabra rara que usaban los curas.
20:48Ojo, cuidado, ¿eh?
20:49Un invento de los blandos.
20:52Así que cada estreno en Aracataca era como una misión militar.
20:56¡Gabito, al cine!
20:58Sentaba al chaval de cinco años en la butaca como si lo sentara en una trinchera.
21:03¡Aguanta, hijo, lo que venga!
21:05Bueno, y lo que venía, pues que era melodramas, pistoleros y, ojo, cuidado, ¡vampiros!
21:12Gabo no recordaba las películas concretas.
21:15Recordaba a un abuelo que llevaba al nieto de la mano y se acordaba de haber visto Drácula, el clásico
21:22de Todd Browning, en la versión en español con Carlos Villar y Lupita Tobar.
21:27¡Qué maravilla!
21:28Por cierto, esta película hay que verla, se puede ver y es una fantasía, ¿eh?
21:31Es maravillosa.
21:33Eso sí que es formación infantil.
21:35Nada de Teletubbies, nada de nada.
21:37Directo a los colmillos.
21:38¡Obre, claro, claro!
21:39Bueno, pero el verdadero truco estaba después.
21:42Al día siguiente, el coronel lo obligaba a contarle la película entera.
21:46¡ Anda!
21:46Punto por punto.
21:47Era para comprobar si la había visto con suficiente atención.
21:51¡ Claro!
21:51Madre mía, esto era como un examen sorpresa, pero sin ir al cole.
21:54Claro, con el abuelo.
21:55¡Qué miedo, eh!
21:56Claro que también era la mejor manera de entrenar la memoria narrativa.
22:00Si no contabas bien la peli, el abuelo te miraba como si hubiera perdido la batalla de Boyacá.
22:07Imagínate tú la presión.
22:09Cinco años y ya jugándote la dignidad porque no recuerdas en qué momento Drácula mordió a la chica.
22:15¡Qué presión, qué presión!
22:17En su papel de primer profesor de narrativa, el coronel Márquez le machacó diciendo...
22:22¡Nos, es adjetivos, Gabo! ¡Que matan al sustantivo!
22:26Madre mía, este abuelo, ¿eh?
22:27Este consejo marcó su estilo seco, directo y cargado de imágenes poderosas.
22:33Así nació un narrador que antes de ser escritor fue espectador.
22:37Pues sí.
22:38Gabo formó parte de la primera generación que vio cine antes de leer literatura.
22:42La primera que aprendió a soñar en Cinemascope antes que en tinta.
22:46O sea, que sin vampiros no existiría el realismo mágico.
22:50¡A que veas!
22:51Toma ya.
22:53Gabo era el único niño de aquella casa.
22:55Se crió con un pie en la guerra perdida del coronel y otro en la mesa camilla de los espíritus.
23:01Escuchando dos maneras distintas de explicar el mundo mientras el calor del Caribe se quedaba dormido sobre las mecedoras del
23:07jardín.
23:08Creció rodeado de aquellas historias pensando que las guerras hay que lucharlas, aunque sepas que vas a perderlas.
23:14Que el futuro se puede leer en los pozos del café.
23:17Y que puedes tratar a los fantasmas con la misma familiaridad que a la vecina del quinto.
23:22Lo extraordinario era lo cotidiano.
23:24Aquello era una mezcla narrativa tan absolutamente explosiva que el pobre Gabo no tenía escapatoria.
23:30O se volvía loco o inventaba el realismo mágico.
23:33Claro, años después el hombre escribió cien años de soledad y todo el mundo dijo
23:37¡Ay, qué imaginación tiene este señor!
23:39Pues no, imaginación ninguna.
23:41Lo raro habría sido crecer en esta casa y acabar escribiendo ensayos sobre contabilidad.
23:46Efectivamente.
23:46El coronel Márquez murió cuando Gavito tenía ocho años.
23:50Desde entonces no me ha pasado nada interesante, decía Gabriel García Márquez.
23:54O sea, inventó Macondo, escribió cien años de soledad, ganó el Nobel, pero para él lo bueno se acabó cuando
24:01murió el abuelo.
24:02De hecho, el propio Gabo siempre dijo que aquellas dos voces, la del coronel y la de la abuela tranquilina,
24:08habían tejido la materia secreta de su forma de contar historias.
24:11Y que todo lo que escribió salió de aquí, de esta casa-museo de Aracataca.
24:26En la historia en ruta venimos a Sucre, uno de estos pueblos ribereños del Caribe colombiano donde la vida parece
24:32discurrir al ritmo lento del río.
24:35Por fuera se parece a Aracataca, casas bajas de corredores largos y patios interiores diseñadas para sobrevivir al calor.
24:43Una plaza que funciona como corazón social, una comunidad donde todos conocen la vida de todos.
24:48Pero, oye, una cosa, no tiene nada que ver, ¿eh?
24:50No.
24:51O sea, tú te sientas en un banco de la plaza y en diez minutos ya sabes quién se casó
24:56con quién, quién está peleado con quién y quién está a punto de meterse en un lío.
25:00Bueno, Sucre es como un caimán tomando el sol a la orilla del río, quieto, callado, aparentemente inmóvil, pero con
25:07los ojos bien abiertos, observándolo todo, atento a cualquier detalle que suceda alrededor.
25:13Como un Kiko Matamoros del Caribe, por ejemplo.
25:16Un tipo que parece tranquilo hasta que empiezan a salir los secretos.
25:21Aquí siempre parece estar ocurriendo algo que alguien prefiere, pues no contar en voz alta.
25:27Un haciago día, poco después de la muerte del coronel Márquez, Gabriel Eligio, papá García, reapareció en Aracataca.
25:35Agarró del brazo a Gavito y le dijo, niño, coge tus cosas que nos vamos.
25:40Fue probablemente la mudanza más dramática desde que Adán y Eva tuvieron que abandonar el evento.
25:45Ay, pobre.
25:46Pobre Gavito.
25:47Ese día terminó abruptamente la infancia de Gavito, mientras los muertos seguían conversando en los patios de la casa de
25:53Aracataca.
25:54La familia García Márquez se instaló aquí.
25:57Aquí vivió Gavito durante más de 11 años entre la adolescencia y la juventud.
26:02Y aquí convivió con una realidad muy distinta a la atmósfera casi mítica de su infancia.
26:07Si Aracataca fue su paraíso de infancia, Sucre fue el despertar a la realidad.
26:12El lado oscuro, realista y violento del universo Gabo.
26:15Ese lugar se quedó grabado como el modelo perfecto del pueblo donde la vida parece caminar con una sombra detrás.
26:22Donde todo el mundo se vigila y nadie está completamente a salvo.
26:26Donde las historias crecen en voz baja, como las plantas que se alimentan de rumores.
26:31Sucre tiene su lado romántico.
26:34La promesa luminosa, la cara de esta moneda.
26:37Una niña que se llamaba Mercedes Barcha.
26:40Era hija de un compillo y de juventud de Papa García, que también era boticario.
26:46Bueno, pues Gabo la conoció cuando Mercedes apenas tenía 9 añitos.
26:50Él tenía 14.
26:51Desde ese mismo instante supo que se casaría con ella.
26:55Bueno, ya de jovencitos, en un baile estudiantil, él se acercó a ella con seguridad y le dijo
27:02Cuando seas mayor, te vas a casar conmigo.
27:06Esto está entre el optimismo tropical y la confianza caribeña, pero a nivel experto.
27:12Bueno, ella tenía 13 años, él 18.
27:15Y ojo, porque sorprendentemente acertó.
27:19Luego está la plaza principal de Sucre.
27:20Una plaza enorme, de unos 150 metros de largo por 30 de ancho.
27:25El río a un lado.
27:27Al otro, la iglesia.
27:28Entre ellos, dos hileras de casas de colores vivos de dos plantas.
27:31Aquí vivía la gente pudiente de Sucre.
27:34Entre otros, los García Márquez.
27:36Aquí se reunía todo el pueblo al caer la tarde.
27:38Y aquí se cocían los rumores que animaban el cotarro de la plaza.
27:42Hasta que un aciago día empezaron a aparecer pasquines anónimos pegados en las esquinas.
27:47Papeles que revelaban secretos atroces de las familias reales o inventados.
27:52Paternidades ocultas, infidelidades y vergüenzas domésticas de las buenas gentes de Sucre.
27:58En realidad, nada que no supiera ya todo el pueblo.
28:01Pero lo suficiente como para sembrar el terror psicológico.
28:05Imagina despertarte por la mañana, salir a comprar el pan y ver tu vida privada pegada a la puerta de
28:10tu casa.
28:10Aquello era el Twitter de 1950.
28:13Eran un poco como los Bridgerton cuando aparece la revista.
28:15Sí, es ese rollo, efectivamente.
28:18Todo el mundo vivía pendiente de esas hojas misteriosas que amanecían en las paredes como si la noche las hubiera
28:23escrito sola.
28:24Aquello era una lotería de la fatalidad.
28:26Qué nervios.
28:27Queridos lectores.
28:28Queridos lectores.
28:29Dicen que Papa García Márquez, que era un hombre pacífico, amenazó públicamente con disparar plomo del bravo a quien se
28:37atreviera a mencionar a sus hijas.
28:39Y así, poco a poco, el ambiente se contagió de una tensión insoportable y de una creciente violencia política y
28:46policial que ya asolaba el interior del país.
28:49El terror por los pasquines llevó a que varias familias se marcharan del pueblo.
28:53Entre otras, la de Mercedes Barcha, que se llevaron la botica a otra parte.
29:02A Gabo, más que los chismes, le interesaba el fenómeno social y psicológico de cómo un papel podía crear una
29:09atmósfera tan hostil.
29:10Aquel clima tóxico de vigilancia anónima y de secretos a voces fue el ambiente opresivo perfecto que le inspiró, años
29:17después, el escenario que aparece en La Mala Hora.
29:20Como resume, un personaje de la novela...
29:23Lo que quita el sueño no son los pasquines, sino el miedo a los pasquines.
29:27Gabo llama a aquel lugar simplemente como El Pueblo.
29:31Y el título que tenía en mente era todavía más sincero, Este Pueblo de Mierda.
29:37Desde luego no se andaba con metáforas.
29:39No, no, desde luego.
29:40Aunque él mismo la llamaba La Historia de los Pasquines.
29:44Cuenta García Márquez en sus memorias que cogió el manuscrito, lo ató con una corbata, lo metió en un sobre
29:49y lo mandó a un concurso.
29:51Con las prisas, olvidó escribir el título de la portada, que detalle.
29:55La novela ganó el premio.
29:57Y cuando el jurado se enteró del título que Gabo quería ponerle, se escandalizó.
30:01Claro, igual no quedaba bien.
30:02Y le pidieron, así de buen rollo, que lo cambiara con un nombre menos brutal, más a tono con el
30:07ambiente del libro.
30:08Gabo se decidió por, venga, La Mala Hora.
30:11Aunque no decía mucho acerca de la novela, le serviría como bandera para navegar por los mares de la mojigatería.
30:18Qué bonito.
30:19En Sucre llegó el colegio, los internados, los traslados y la beca en el Liceo Nacional de Varones de Zipaquira.
30:27Un pueblo andino tan distinto del Caribe que lo deprimía.
30:31El pobre Gabo sobrevivió al clima, el aislamiento y la disciplina en el único lugar cálido del internado, la biblioteca.
30:39Ahí descubrió a Julio Verne, a Salgari y a los poetas colombianos del grupo Piedra y Cielo.
30:45Ahí empezó a escribir versos con el nombre prestado de Javier Garcés.
30:48O sea, con una identidad secreta, así como un Batman, pero en vez de Batmóvil, pues con su maquina de
30:54escribir.
30:55Qué bonito.
30:55Allí publicó su primer poema en el rincón más escondido del suplemento dominical del diario El Tiempo,
31:02que era el periódico más importante de Colombia en la época.
31:04Y allí terminó bachillerato. Luego llegó Bogotá y la Universidad Nacional,
31:09donde se apuntó a derecho sin demasiada convicción. Duró poco.
31:13Las clases le aburrían tanto que prefería pasar tiempo en los cafés literarios.
31:18Un día se encontró con la metamorfosis de Kafka y tuvo una revelación.
31:23Si un señor puede empezar una novela convirtiendo a su protagonista en un insecto, todo es posible en la literatura.
31:30Y se lanzó a escribir cuentos.
31:31Enseguida le publicaron el primero, la tercera resignación, en el diario El Espectador.
31:37Y tomó una decisión arriesgada. Dejar derecho para dedicarse a las letras.
31:41Pues sí, es arriesgado, sí.
31:43Bastante.
31:43Porque, seamos sinceros, en una familia siempre al borde del colapso, escribir era la opción menos peligrosa.
31:49Era eso o hacerse abogado.
31:51Y eso sí que daba bastante miedo.
31:53Entonces, papá García, siempre pragmático, le soltó una frase que se volvió legendaria en la familia.
32:00Comerás papel.
32:01Tal vez tenía razón. Es más, la tuvo durante un tiempo.
32:05Pero después de dar muchas vueltas, Gabo encontró su primer oficio narrativo, el periodismo.
32:11Pero antes nos piden paso desde la plaza de Sucre.
32:14Vamos a la plaza otra vez.
32:16Aquí asesinaron a su amigo Cayetano Gentile.
32:20Ojo. Cayetano y los García Márquez, pues eran como de la familia.
32:24Julieta, la madre de Cayetano, era madrina de bautismo de Hernando, uno de los hermanos de Gabo.
32:30La cosa empezó en un escándalo que sacudió al pueblo.
32:33Margarita Chica se acababa de casar.
32:35Todo bien. Fiesta, música, banquete, hasta que llegó la noche de bodas.
32:41Cuidado, que va el marido y descubre que su flamante esposa era blanca, era radiante, pero no virgen.
32:49¿Y qué hizo? La devolvió a casa de sus padres.
32:53La llevó de vuelta.
32:54¿Qué cosas?
32:55En pueblos como Sucre, pues aquello era dinamita social.
32:59No me extraña.
32:59Claro.
33:00Carne de pasquín.
33:01Imagínate.
33:02Los hermanos de Margarita, Víctor Manuel y José Joaquín, que eran como dos mulas pardas,
33:07la presionaron para que confesara quién había sido.
33:10Ay, madre.
33:10Y ella culpó a Cayetano de haberla deshonrado cuando habían sido novios.
33:15Bueno, aunque en el pueblo había otra teoría bastante más inquietante que solo algunos
33:19se atrevieron a contar en voz bajita.
33:22En realidad, el culpable había sido un policía.
33:24No.
33:25Sí.
33:25Y claro, acusar a un policía siempre ha sido peor idea que señalar a un antiguo novio
33:30donde va a parar.
33:31El pobre Cayetano.
33:32A ver.
33:32Víctor Manuel y José Joaquín salieron con cuchillos a buscar a Cayetano.
33:37Madre mía.
33:38Cayetano intentó refugiarse en su casa, pero el destino, que a veces tiene un extraño
33:42sentido del humor, decidió darle con la puerta las narices.
33:46No.
33:46Sí.
33:47Julieta, su propia madre, creyendo que su hijo ya estaba adentro, va a la pobre y cierra
33:52la puerta.
33:53No.
33:54Ay, madre.
33:54Cayetano se quedó en la calle.
33:56Y aquí mismo, aquí mismito lo asesinaron los hermanos chicas.
33:59No.
34:00Contra la puerta cerrada de su casa, acuchilladas, delante de todo el mundo, para limpiar el
34:05honor de su familia.
34:07El crimen impactó profundamente a Gabo.
34:10Le obsesinó durante décadas, volvió una y otra vez a aquella muerte absurda que parecía
34:14inevitable.
34:15Y se quedó dándole vueltas a la cabeza durante 30 años.
34:19Aunque también es probable que mamá Márquez le pidiera que no escribiera esta historia
34:23por respeto al inmenso dolor de Julieta, la madre de Cayetano.
34:28Y que Gabo cumpliera su promesa hasta que se enteró de que Julieta había fallecido.
34:33Libre de aquella atadura moral, Gabo pudo exorcizar por fin el fantasma de su amigo.
34:38Cayetano se convirtió en Santiago Nazar.
34:41Y la novela se tituló Crónica de una muerte anunciada.
34:45Porque en algunos pueblos el destino camina tan despacito que todo el mundo lo ve venir,
34:50pero nadie consigue detenerlo.
34:52Total, que entre el atroz asesinato, la proliferación de Pasquines y el deterioro general por el mundo
34:58por la violencia política, papá García decidió sacar a la familia de Sucre
35:02y se la llevó a Cartagena de Indias.
35:14Gabito volvió a Aracataca después de 15 años.
35:17Tenía casi 23 y no había vuelto desde los 8.
35:20Desde que murió el abuelo, claro.
35:22Sí, sí. Un buen día, mamá Márquez le pidió que la acompañara a Aracataca a vender la vieja casa de
35:27los abuelos,
35:28que se estaba cayendo y la familia necesitaba dinerito, para variar.
35:32Pues sí.
35:33Y la acompañó. Llegaron al pueblo en el reverberante silencio del mediodía.
35:38Aquello era un cementerio bajo el sol.
35:41Gabito notó que las calles anchas que recordaba eran pequeñitas.
35:44Ah, claro.
35:45Las casas de madera estaban polvorientas, ruinosas, carcomidas por el tiempo y la pobreza.
35:50Aracataca era un pueblo fantasma, acribillado por el canto desolado de las chicharras.
35:55La venta de la casa fue un fracaso.
35:58Los inquilinos, una mujer de luto y un hombre en silla de ruedas, pobres, no tenían pinta de compradores, pobrecitos.
36:06Y encima habían hecho tantas reparaciones en la casa para que no se cayera,
36:10que dijeron que los García Márquez les debían dinero a ellos.
36:13¡No!
36:13¡No, no, no, no, no!
36:15Vamos, que fueron a vender y salieron endeudados.
36:18Al salir, mamá Márquez se reencontró con una vieja amiga que estaba cosiendo detrás del mostrador de la antigua farmacia.
36:25Las dos se reconocieron, se abrazaron.
36:28Estuvieron llorando durante media hora sin decir ni una palabra.
36:32Y Gabo, pues allí, flipando, entendió que el drama estaba en lo que no se decía.
36:37Y decidió escribir todo el pasado de aquel episodio.
36:41¡Qué fuerte!
36:42Entendió que su infancia en Aracataca era un buen material, que las casas arruinadas, las historias de la guerra,
36:48los abrazos interminables y los fantasmas cotidianos serían la semilla de su primera novela, La hojarasca.
36:55Ese día Gabo fue a Aracataca a vender una casa y el negocio fue un desastre.
37:00Pero oye, ganó un universo literario porque allí nació Macondo.
37:04¡Qué maravilla!
37:05En el Macondo de la hojarasca todavía no llueven flores amarillas.
37:09Gabo lo describe más bien como un poblachón polvoriento cerca de la costa.
37:13Un sitio con menos glamour que un cepillo de dientes en Guadalajara.
37:16¡Ay, ay, ay!
37:17En 1909, cuando se fue, parecía un lugar donde aún podía pasar algo.
37:21En 1928, cuando volvió, era una ruina.
37:25Entre las dos fechas, Aracataca se fue a pique por culpa de la hojarasca.
37:29No eran las hojas poéticas del otoño.
37:32Era una avalancha humana que trajo al pueblo la compañía bananera.
37:36Un ejército de sobrantes, viudas sin plan B, hombres derrotados, mujeres solas.
37:41La hojarasca fue tan brutal que parecía un remolino clavado en mitad del pueblo.
37:45García Márquez dice que tenía un olor de secreción a flor de piel y de recóndita muerte.
37:51Traducido, olía a sudor, a rastrojo y a cadáver.
37:54Mal, olía mal.
37:55Cuando la compañía bananera terminó de exprimir macondo, se largó y la hojarasca se fue detrás a esquilmar otro pueblo.
38:02Y Aracataca se quedó vacía, arruinada y rencorosa.
38:06Gabo lo escribió todo.
38:08El pueblo fantasma, la bananera, la hojarasca...
38:11Y después de tanto rollo, ninguna editorial quiso publicar el libro.
38:15Así que Gabo tuvo que pedir dinero prestado, empeñar lo que pudo y pagarse la edición de su propio bolsillo.
38:22Básicamente hipotecó su vida para imprimir unos cientos de ejemplares que no compraron ni los fantasmas de la casa de
38:28Macondo.
38:28¡Ay, pobre!
38:29La madre preocupada le dijo...
38:31Mi hijo, ¿y por qué no vuelves a estudiar Derecho?
38:34Claro.
38:34Porque una madre entre un hijo escritor y un abogado siempre prefiere la opción en la que no se muere
38:39de hambre.
38:40Lo más jachondo es que la hojarasca, que fue un fracaso de ventas, hoy es un objeto de culto.
38:46Un ejemplar de aquella primera edición puede subastarse por decenas de miles de euros.
38:51O sea, lo mismo que un piso en Aracataca.
38:53Ya se sabe, la literatura tiene un extraño sentido del humor.
39:05Venga, que os llevo a Ciudad de México.
39:07Una metrópolis inmensa, vibrante, donde todo pasa al mismo tiempo.
39:11Es un no parar.
39:12Una ciudad gigantesca extendida sobre el antiguo valle de Tenochtitlán.
39:17Un universo en expansión que parece no terminar nunca.
39:20La ciudad que encontró García Márquez a comienzos de los 60 era una de las capitales culturales más dinámicas de
39:26América Latina.
39:27Era una ciudad acelerada, muy distinta del Caribe.
39:30Aquí todo era grande.
39:32Los mercados, los cines, las librerías, los cafés y las historias.
39:36La ciudad vibraba con una energía creativa que no se apagaba nunca.
39:39Como si debajo del asfalto siguiera respirando el antiguo lago.
39:43En un mismo café podías encontrarte a un vendedor de tacos, a un poeta discutiendo sobre su realismo
39:48o a alguien que todavía no sabía que dentro de cinco años iba a escribir una obra maestra.
39:54Y aquí llegamos a Cien años de soledad.
39:57Gabo llevaba años soñando con escribir una gran novela.
40:00La novela.
40:01Tenía las ganas, tenía los recuerdos, tenía a Mercedes su señora encargándose de todo.
40:06Pero no encontraba el tono.
40:08Luego se le encendió la luz cuando leyó Pedro Páramo de Juan Rulfo.
40:12¡Guau! Se puede escribir así, mezclando vivos y muertos como si tal cosa.
40:16Sin Rulfo, probablemente Cien años de soledad nunca habría existido, porque las piezas estaban ahí, en su infancia.
40:23En las historias de fantasmas que le contaba la abuela con aire de notaria, donde se mezclaban lo cotidiano y
40:28lo sobrenatural.
40:29Pero faltaba la chispa, la iluminación definitiva.
40:32Llegó a mediados de 1965 en la carretera Camino a Acapulco de vacaciones con Mercedes y sus hijos.
40:39Mientras conducía, se paró en seco en la cuneta y dijo, ¡lo tengo!
40:43Había encontrado el tono, la puerta de entrada a todo un universo literario, la frase que arrancaría la novela.
40:51Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que
40:59su padre lo llevó a conocer el hielo.
41:02Toma, arranque.
41:03Con aquella primera frase rondándole la cabeza, dio media vuelta, canceló las vacaciones, volvió a Ciudad de México, dejó el
41:11trabajo, vendió el coche y se encerró a escribir.
41:14Cambió un chevrolet por un clásico universal.
41:17¿Qué se le ocurre?
41:17El encierro duró 18 meses, 18, dos embarazos, y puso a la familia al borde de la ruina.
41:24Vivían casi sin dinero.
41:25Mercedes Barcha, su señora, se hizo cargo de todo.
41:28Vendía lo que pillaba, la tele, la nevera, la estufa, el secador.
41:31Apuntaba las deudas en una libreta y fiaba en todas las tiendas del barrio.
41:35Alquiler, papel, comida, tabaco, café.
41:37El panadero, el carnicero, el lechero.
41:39Al final, esa libreta parecía el árbol genealógico de Macondo.
41:44Medio vecindario estaba financiando la novela.
41:46Gabo siempre reconoció que 100 años de soledad no era solo suya.
41:51Sin Mercedes jamás habría existido.
41:54Ay, todas las Mercedes.
41:56Todas las Mercedes del mundo.
42:00La rutina era implacable.
42:03Gabo vivía como un monje de clausura con sus vicios.
42:06Él vivía todo el día en un estado de frenesí, fumando un paquete de cigarrillos tras otro,
42:12aislado del mundo, y litros de café negro, fuerte y sin azúcar, servido en cantidades industriales.
42:19Y ojo, no cualquier café.
42:21¿De dónde era Gabo?
42:23Pues compraba café colombiano de importación.
42:25Faltaría más.
42:26No tenían para nada, pero el café...
42:28El café...
42:29Bueno, bueno.
42:30Es que siendo de Colombia, tomar otro café sería un crimen.
42:32Claro.
42:33Entonces, aunque estaban en la ruina, pero bueno, el café tenía que ser premium.
42:38Claro.
42:38Porque claro, era más caro importado, pero decía que era el combustible para las madrugadas
42:43y el sabor que lo conectaba con su tierra.
42:46Decía que sin café la novela habría tenido la mitad de páginas.
42:49Bien invertido entonces.
42:50O sea que en vez de 100 años de soledad hubiera sido 50 años de soledad.
42:54La vida de Gabo se redujo a una habitación mínima donde metieron la mesa del comedor.
43:00Cada comida era un tetris de papeles, colillas y tazas.
43:03Los hijos crecieron entre borradores manchados de tinta y café.
43:07Mercedes, cuando entraba, corría el riesgo de que Gabo la tratara como un personaje más
43:11de la novela.
43:12El tío estaba como tan metido en el libro que confesó que durante meses él solo vivía
43:18en Macondo.
43:19Normal, vamos, con tanto café cualquiera confunde DF con un pueblo inventado, la verdad, porque
43:24mira que el DF, qué locura, no me extraña que se metiera como en Macondo y quisiera salir
43:28de esa locura.
43:29Cuando Gabo terminó la novela solo faltaba el título.
43:33A ver.
43:33Primero pensó en la casa.
43:35La casa.
43:36Luego, la familia.
43:38Bueno.
43:39Después, los buentes.
43:40Venga, vamos llegando.
43:42Sí, vamos, títulos de culebrón de sobremesa.
43:44Venga.
43:44Pero Gabo quería algo rotundo, algo universal que hablara de toda Latinoamérica y de la
43:50condición humana.
43:51Nada menos.
43:52Le dio vueltas al número 100, que le sonaba mítico, y a la palabra soledad, que resumía
43:57el destino de Macondo.
43:58Y así parió la bomba.
44:00Cien años de soledad.
44:02Qué maravilla de título, ¿eh?
44:03Sí.
44:03Ahora se enfrentaban a cien años de deuda doméstica.
44:06Claro.
44:07Cientemente mil pesos mexicanos, exactamente.
44:10Madre mía.
44:10Más o menos un millón de pesetas de la época.
44:14Un bastón.
44:15Mercedes, su santa, le soltó.
44:17Oye, Gabo, ahora solo falta que la novela sea mala.
44:21Pero sin presión, ¿eh?
44:21Gabo, cariño.
44:22O sea, mi amor, contigo pan y cebolla, ya está el fin del mundo, pero como el libro
44:28sea un truño, nos echan del piso.
44:31Y aún así, lo acompañó en la locura.
44:33Oye, eso es apoyo matrimonial nivel colombiano.
44:36Claro que sí.
44:37En agosto del 66, con el manuscrito terminado, 590 cuartillas mecanografiadas a doble espacio
44:44y papel de batalla, fueron a oficina de correos en Ciudad de México.
44:48García Márquez y Mercedes Barcha se enfrentaron al reto final, mandar el paquete a Francisco
44:54Porrúa, el pez gordo de la editorial sudamericana en Buenos Aires.
44:58El empleado pesó el ladrillo literario y dijo, buf, la broma sale a 82 pesos de franqueo.
45:05Toma ya.
45:05Mercedes contó el dinero que les quedaba en la cartera, 53 pesos, no alcanzaba, eso no
45:11daba para nada.
45:12Madre.
45:12Y así empezó la leyenda.
45:14Gabo abrió el paquete y empezó a sacar páginas como si fueran lonchas de jamón.
45:18Quítale 100 hojitas joven que nos quedamos cortos.
45:21Y el tipo de correos con más humor que piedad les preguntó, y si no llegan juntas, ¿cómo
45:25lo van a leer?
45:27Para rematar la cosa, en vez de enviar la primera mitad, Gabo se equivocó y mandó el final.
45:32Madre.
45:33Paco Porrúa recibió en Buenos Aires el apocalipsis de Macondo antes del Génesis.
45:38Tuvo que adelantarles dinero para que mandaran el principio, porque no podía más con la
45:42intriga.
45:43Fue el spoiler más torpe de la historia de la literatura, pero el más eficaz.
45:47Hombre, salió fenomenal.
45:48Lo demás es historia.
45:49Sudamericana publicó la novela.
45:51Hizo una primera tirada de 8000 ejemplares.
45:54Se agotaron en tres semanas.
45:56100 años de soledad condensaba la exuberancia y la soledad del Caribe colombiano.
46:00Los mitos y las leyendas de su tierra, el ciclo repetitivo y fatalista de las sagas
46:05familiares, la música y los cuentos populares que inspiraron el ritmo y la atmósfera hipnótica
46:10y repetitiva de la novela.
46:12Gabo lo explicó perfectamente cuando dijo que 100 años de soledad era un vallenato de
46:18400 páginas.
46:24Con 100 años de soledad nació el mito.
46:27Fue como un meteorito que cayó en la literatura latinoamericana y levantó tanto polvo que
46:32se armó el famoso boom.
46:34Cortázar jugando con cronopios, Fuentes con su elegancia mexicana, Vargas Llosa con su
46:40rigor de bisturí y Gabo con su macondo en llamas.
46:43A Vargas Llosa lo conoció por casualidad en agosto del 67 en el aeropuerto de Maiketía
46:49en Caracas.
46:49De un avión de Londres bajó un señor muy serio, peruano, gafapastoso, nueve años más
46:55joven y con pinta de que ya se había leído en la biblioteca de Lima entera.
46:59Un sabiondo de otro avión desde México bajó un colombiano con bigote, sonrisa caribeña
47:04y autor de un libraco recién salido del horno que estaba cambiando la historia de la literatura.
47:09Antes de conocerse ya se habían carteado.
47:12Incluso habían conspirado para escribir un proyecto a cuatro manos que nunca cuajó.
47:16Una novela sobre la guerra entre Colombia y Perú de 1931.
47:21¿Os imagináis a estos dos escribiendo algo juntos?
47:24Madre mía.
47:25Hubiera sido un duelo épico.
47:27Gabo metiendo tormentas de mariposas amarillas y Vargas Llosa metiendo su bisturí literario.
47:32No hubiese sido la bomba.
47:33¿Cómo habría sido?
47:34Vargas Llosa había sido de los primeros en aplaudir 100 años de soledad y había escrito
47:39un artículo, Amadís en América, donde proclamaba que aquella novela era la hazaña
47:43narrativa que necesitaba Latinoamérica y se ganó a Gabo para siempre.
47:48Claro.
47:49Aquel día se vieron en el aeropuerto, se reconocieron y ¡boom!
47:52Nunca mejor dicho.
47:54De pronto eran pues casi hermanos, compañeros de viaje, amigos de habitación, colegas de copas,
48:00con pinches de literatura y en aquel momento todo, todo era fraternidad.
48:04Parecían destinados a escribir la gran amistad del boom.
48:07Pero como toda buena historia latinoamericana, la historia dio un girito radical y aquella
48:13amistad literaria profunda fue, en última instancia, turbulenta.
48:17A finales del 67, los García Barcha aterrizaron en Barcelona, cobijados por la gente literaria
48:23Carmen Balcels. Se instalaron en el barrio de Sarriá, al lado de los Vargas Llosa.
48:29¡Qué maravilla!
48:30Allí tejieron una amistad muy estrecha. Las dos familias compartieron cenas, almuerzos
48:35y reuniones, y se apoyaban mutuamente cuidándose los hijos y organizando fiestas literarias.
48:41¡Qué bueno!
48:42¡Qué fiestas! ¡Madre mía!
48:43En el 71, Vargas Llosa publica García Márquez, historia de un deicidio, un homenaje monumental
48:50al colombiano. Lo ensalzaba como a un dios literario, pero Gabo nunca lo leyó. Decía
48:55que si descubría los trucos de su propia escritura, se paralizaría. Mejor seguir en el misterio.
49:01Y entonces estalló el caso Padilla. Atentos. Un poeta cubano, Eberto Padilla, publicó
49:07Fuera del Juego, un libro crítico con la revolución. Fidel, ¿qué hizo? Pues lo arrestó,
49:12lo encerró durante 38 días y lo obligó a una autoinculpación pública, en la que
49:18por supuesto pidió perdón, agradeció la represión y delató a sus colegas. La bomba
49:24explotó en el mundo intelectual. Vargas Llosa, que hasta entonces era un friki fan de la
49:29revolución, estalló. Firmó cartas, denunció la represión y dijo que así no había quien
49:35creyera en la revolución. Y dijo, hasta aquí hemos llegado, me bajo de este tren.
49:40Y se bajó, claro. Se bajó del todo. ¿Qué hizo Gabo? Ay, se quedó callado.
49:45Era con Piyogi de Fidel Castro y se quedó a su lado. Decía que con él solo hablaba de
49:50literatura y no quería ser ni traidor ni apologista. Que las revoluciones estaban llenas
49:56de errores, pero también de esperanza. La amistad de Gabo y Vargas Llosa empezó a
50:01agrietarse. Uno callaba, el otro denunciaba. La desconfianza crecía. El enfriamiento era
50:07lento, pero irreversible.
50:14Y entonces llegó la ruptura definitiva. La secuencia está muy documentada. A ver.
50:21Febrero del 76. Ciudad de México. Palacio de Bellas Artes. Alfombra roja. Pase privado
50:28de la odisea de los Andes. Con guión de Vargas Llosa. Estamos ubicados, ¿no? Estamos ahí.
50:34Estamos. Ambiente de gala, intelectuales por todas partes, flashes, abrazos y copas
50:40demás. En el vestíbulo, Vargas Llosa espera tranquilo. García Márquez se acerca a él
50:47sonriente, brazos abiertos y le suelta. ¡Hermano! Sin mediar palabra, Vargas Llosa, que además
50:54de escribir es un consumado boxeador amateur, le responde con un puñetazo directo en la cara
51:00que le tira al suelo. ¡Se le pega un puñetazo! Sin mediar palabra. Al caer, Gabo se golpea
51:07la cabeza y se queda al pobre hombre medio grogui y con un ojo morado. ¡Ay, madre!
51:12Y aquí los testigos se dividen en dos. Venga. Versión 1. Vargas Llosa grita, esto es por
51:17lo que le hiciste a Patricia en Barcelona. Lo que nos lleva a la teoría del adulterio.
51:22¡Ah! Culebiorón de cuerdos incluidos. Ahí se entiende más el puñetazo. Ahí puede ser.
51:27Vale. Qué bueno que hay que tener cuajo Vargas Llosa para echar en cara una cosita de estas.
51:30Una cosita. Sí. Él le dice cómo es la sartén al carro. Exactamente. Versión 2. Venga.
51:37Esto es por lo que le dijiste a Patricia en Barcelona. Lo que nos lleva a la traición de la
51:45confianza,
51:46no de Alcoba. Un insulto, una confesión, algo que no sea. O sea, que le contó algo que no había.
51:51O le contó. Claro, como no está grabado, pues hay alguien que escucho hiciste y otro dijiste.
51:57Claro, claro. Entonces, bueno, el caso es que ha sido el puñetazo más famoso de la historia
52:00de la literatura y lo mejor es que nadie sabe con certeza a qué vino este puñetazo. Un derechazo
52:06que mezclaba política, rivalidad personal, egos, rumores de Alcoba, viejos reproches, vamos,
52:12lo tenía todo. O sea, podía hacer por cualquier cosa. O por todo ya.
52:16O por todo junto. Y el caso es que ninguno de los dos soltó prenda. Ni una sola palabra
52:22del tema, ni en entrevistas, ni en confesiones, ni un lo siento, hermano.
52:26Nada. Silencio absoluto. Y los dos se han llevado este secreto a la tumba.
52:30Pues sí. Y el silencio se volvió más grande que la anécdota en sí. Sería fue el que acabó
52:36la hermandad del boom y lo que había empezado con un abrazo en un aeropuerto, pues terminó
52:40de esta manera y con unos comorazos. Madre.
52:42Qué pena, ¿eh? Sí, una historia que no sabremos, además.
52:48Esta historia acaba con el premio gordo. Gabo era supersticioso hasta la médula. No
52:54daba entrevistas en martes porque le sonaba a mala suerte. Nunca se ponía ropa amarilla,
52:58aunque necesitaba tener una flor amarilla en su escritorio para escribir. No creía
53:02en Dios, pero antes de empezar un libro, abría la Biblia y leía un pasaje porque decía
53:07que eso le daba protección narrativa. Así que de un día para otro le dieron el Nobel.
53:11Lo perseguía como una sombra, pero le tenía miedo. Pensaba que era una especie de maldición
53:16porque muchos de los galardonados morían pocos años después de recibirlo. Madre.
53:20Por eso, cuando en 1982 le anunciaron que lo había ganado, lo recibió con una mezcla
53:26de agradecimiento y de pánico. En Estocolmo lo esperaban con frac y pajarita, protocolo
53:32sueco, etiqueta máxima. Pero Gabo dijo que nada de disfraz de pingüino y se presentó
53:37con un liqui liqui blanco, el traje típico de los llanos del Caribe. Fue su manera de decir
53:42soy de aracataca. Aquello fue un escándalo en Estocolmo y un manifiesto en favor de América
53:48Latina. El Nobel lo consagró, no lo mató, rompió su propia superstición y de paso convirtió
53:54la ceremonia más encorsetada del planeta en un carnaval caribeño de flores amarillas
53:59y realismo mágico. Y esto no da para más. Hoy se ha subido a la historia con nosotros
54:05Cristina Urgel, muchas gracias. Me ha encantado este viaje apasionante por toda la familia
54:12de García Márquez, que es más apasionante que sus libros. Totalmente. Madre mía. Ángel
54:17Cabrera, Ángel Luis Montecino, Sandra Alcañiz, Lucas Mayoral y Álvaro Velasco andan invocando
54:22a los sabios de Macondo para ver si les ayudan a enderezar este desconcierto sonoro. Y a los
54:27micrófonos con los bolsillos cargados de amores imposibles. Mariposas amarillas, coroneles
54:32que esperan una carta y abuelas que hablan con los muertos mientras se preparan café,
54:36Esther Sánchez, Ainara Aristoy y David Botello. Te esperamos en los extras y en la próxima
54:41ruta. Si quieres acompañarnos, ¡súbete a la historia!
54:48Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de la SER, Podium
54:53Podcast o tu plataforma de audio favorita.
55:02Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la
55:04Todos los juegos y siempre.
55:05Los juegos son los juegos de la gara y siempre para suerteramble.
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