00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 270.
00:06Secretos de la ministra de los vampiros convertidos.
00:09El sol de la mañana inundaba las calles de Ciudad de México en el segundo despertar del nuevo año.
00:15La purga empezaba a disfrutar de las vacaciones asignadas por la directora general Tatiana González,
00:21mientras la imponente jefa ogro continuaba con sus actividades sin haberse permitido un solo día de descanso durante las festividades.
00:30Por su parte, la ministra de los vampiros convertidos se encontraba en un apartamento junto al maestro Santo Julián,
00:36afinando los últimos detalles de la presentación que debía hacer ante la directora en horas de la tarde.
00:42Allí también tendría que afrontar la difícil conversación con la bruja Violeta y el demonio del Vaticano, Andrés Rojas.
00:50Laura se levantó de su asiento, abrió la nevera y sacó una bolsa de sangre sintética.
00:56Sirvió una copa y bebió con calma.
00:58Había trabajado toda la noche, pero como vampira el cansancio ya no significaba sueño, sino simple falta de sangre.
01:06Dormir era una costumbre perdida, y solo una poción de alquimia le permitía imitar sus síntomas,
01:12aunque no la había usado la noche anterior.
01:15«Buenos días, papá. ¿Descansaste?»
01:18Preguntó la joven vampira al ver al maestro Santo Julián salir de su habitación en aquella temprana hora de la
01:24madrugada.
01:25«Nunca fuiste de las que madrugan, Laura. ¿Debo suponer que estuviste toda la noche trabajando?»
01:32Preguntó con los últimos rastros de somnolencia aún en el rostro.
01:36«Sí, papá. La verdad quiero tener todo listo para presentárselo a la directora y que todo salga bien»,
01:42respondió, intentando sonar convencida.
01:46«Hija, sé que a veces sigo tratándote como una niña, y es algo que he intentado cambiar.
01:51Por eso pedí consejo al caballero maestro Santo Fabián, y me hizo una sugerencia que quisiera que escucharas».
01:58Dijo con una media sonrisa que disipó la tensión creciente entre ambos.
02:03«¿Cuál?»
02:04Preguntó ella, intrigada.
02:06«Yo prometo no volver a meterme en tus decisiones, y tú prometes no alejarme de lo que realmente pasa en
02:11tu vida».
02:12Expresó Julián con un leve nerviosismo que no pasó desapercibido para su hija.
02:17«Eso suena bastante bien, para ser honesta, papá», respondió con una sonrisa.
02:23«Aunque dudo que dejes de tener opinión sobre todo.
02:26La tendré», dijo él, entrando en la cocina, «pero me la reservaré para discutirla con Dios en el confesionario».
02:33«¿Con qué esperes a que te la pida para darla ya sería bastante amable de tu parte, papá?»,
02:39replicó la joven vampira, reuniendo valor para lo que venía.
02:43«¿Cuándo empezamos?»
02:45El maestro Santo Julián dudó un instante, pero finalmente se dirigió a la cocina para preparar el desayuno,
02:51buscando en ello una manera de conservar cierta normalidad.
02:55«¿Por qué no me cuentas lo que pasa mientras hago algo de comida?
02:59Recuerda que hoy debemos salir temprano a la mansión de la archicondesa», propuso con calma.
03:05Laura titubeó un momento, luego llenó nuevamente su copa con sangre sintética y lo siguió a la cocina,
03:11evocando recuerdos de cuando era niña.
03:14Aquella sensación de familiaridad le arrancó una lágrima de nostalgia.
03:19Julián comenzó a cortar vegetales para un guiso.
03:21«Pero prométeme que no vas a empezar a gritarme ni a decirme lo que debo y lo que no debo
03:26hacer»,
03:27pidió ella con nerviosismo.
03:29«Hija, estoy cocinando.
03:31Mi mente solo se concentrará en no quemar el lugar e intentar preparar algo decente»,
03:36respondió con una sonrisa que Laura no veía en él desde hacía años.
03:41«Andrés te contó lo que pasó en la Fontana de Trevi,
03:44aquella noche de la cena antes de Navidad que organiza Valeria Dupont?
03:47cuando intentaron matarme, ¿verdad?», dijo, queriendo saltarse esa parte del relato.
03:54«Lo hizo, aunque en realidad lo interrogué.
03:57Me confesó que no sabía cómo ayudarte y esperaba que yo pudiera», contestó Julián,
04:02mientras el guiso, con su aroma y su chisporroteo, parecía suavizar la conversación.
04:08«¿En serio te dijo eso?», se sobresaltó ella.
04:12«Lamentablemente sí.
04:13Y aunque no me guste admitirlo, le di gracias a Dios de que esa noche fuera él y no yo
04:18quien te
04:18escoltara. También se las di a él», confesó, bajando el fuego para reflexionar.
04:25Laura se quedó sin palabras, con la boca entreabierta en un gesto que no logró articular
04:30sonido alguno. Julián, al verla, sonrió y puso al fuego otra olla para preparar café con azúcar,
04:37una de las pocas cosas que sabía que su hija aún podía disfrutar pese a ser ahora una hija de
04:42la
04:42maldición de Cain Fénix y toda su estirpe. «¿Por qué le diste las gracias exactamente?»,
04:48preguntó ella, sin ocultar su interés. «Laura, sabes tan bien como yo que ese atentado no fue un
04:54incidente menor». Monseñor Pérez dirige ahora la investigación y está fuera de la orden
05:00Constantina. Julián tragó saliva. «Saliste ilesa porque Andrés es más letal en persona que en todas
05:07las leyendas, libros y mitos sobre sus matanzas. Y, por alguna razón, está dispuesto a fingir que
05:14no lo es cuando se trata de ti o de...» «De Violeta, lo sé, papá», interrumpió ella. De hecho hablé
05:22un
05:22rato con ella cuando fuimos a visitar al caballero maestro Santo Fabián en la enfermería. «Quedamos
05:28de hablar esta tarde los tres, después de mi reunión con la directora». «Entiendo», respondió Julián,
05:34sirviendo el café a su hija mientras dejaba que los huevos se secaran en el sartén. «¿Y ya decidiste
05:41algo?» «No, papá». «Oh bueno, quiero saber qué piensa realmente Andrés de todo esto». «Lo que pasa es
05:48que...» Laura se tensó. La directora me dijo que prefería sacarlo de la mansión. Incluso me confesó
05:55que ya intentaron envenenarlo, y media purga lo prefiere muerto. Al fin comenzó a desahogarse. Eso no lo
06:03sabía». Replicó el maestro Santo, retirando la copa vacía de sangre de las manos de su hija para
06:09ponerle en su lugar la taza de café dulce. «Cuando hablé con Violeta me di cuenta de que está enamorada
06:15de Andrés Rojas. Y no sé si yo soy la estúpida que está enamorada del demonio del Vaticano y no
06:21lo ha notado». Laura se encogió sobre la silla, recogiendo las piernas como solía hacer de niña.
06:28«¿A qué te refieres, Laura? Ella sabe cosas de Andrés. Está con él todos los días. Debe ser la
06:36persona con la que más ha hablado en su vida, y yo solo conozco al demonio convertido que sirve
06:41como escudero del caballero maestro santo». «Lo que sé es por los libros de Octimio Belalcázar
06:47sobre los años rojos y sus matanzas legendarias. Y por las víctimas que llegan cada día al ministerio
06:53como sobrevivientes del demonio», dijo Laura con tristeza. «Creo que seguiré el ejemplo del
06:58caballero maestro santo Fabián y dejaré que el Espíritu Santo hile fino por mí esta vez.
07:04Pero me atrevería a decir que Violeta, y a su manera el mismo Andrés, están en ese mismo dilema
07:09ahora mismo», respondió Julián mientras servía los huevos en un plato y se dirigía a la mesa.
07:16«¿Lo dices solo para animarme?», preguntó Laura. «Lo digo porque en la última semana Andrés fue
07:22más veces a la capilla que yo mismo». «Y, según entiendo, Violeta buscó consejo del caballero
07:28maestro santo Fabián hace un par de noches», explicó Julián, sentándose junto a su hija.
07:35«Personalmente, te diría que no asumas nada y vayas con la mente abierta a las posibilidades».
07:41«Eso es lo que acabo de aprender después de contarte, en media broma, el consejo de Fabián».
07:47Ambos rieron. Por un instante, el momento se volvió cálido entre padre e hija. Compartieron
07:53un silencio cargado de emociones, reconstruyendo una relación que el tiempo y la distancia habían
07:58empezado a agrietar. «Creo que voy a llamar al cardenal Berandesta para agradecerle por todo y
08:04desearle un feliz año», retomó Laura, dando un sorbo a su café. «Gracias, papá. Supongo que no es
08:12fácil tener una hija como yo. Eres lo más hermoso que me ha dado Dios, así que una o dos
08:17espinas no
08:18son un gran precio a pagar», respondió, alzando su taza en un brindis. «Pero si en serio te importa
08:25este viejo saco de huesos, no me alejes de tu vida, hija». «Gracias, papá. De verdad me hacía
08:32falta hablar contigo». La vampira se inclinó y lo abrazó con fuerza antes de buscar su dispositivo móvil.
08:39«Voy a aprovechar el buen humor para llamar al cardenal y a Tatiana. Seguro que ella me dará una
08:45de sus amenazas preventivas para que solucione lo de mi escolta». «Que no te quepa la menor duda»,
08:51sonrió el maestro santo, tomando un bocado de huevos. «Iré al otro lado para que puedas hablar
08:57tranquila». «No», replicó de inmediato. «Hoy no quiero quedarme sola y pensar tonterías ni hacerme
09:04películas en la cabeza antes de hablar con Andrés y Violeta. Hija, ¿puedo hacerte una pregunta? Si
09:11solo dependiera de ti, ¿qué quisieras que pasara?», preguntó Julián mientras le servía más café. «No
09:17estoy lista para esa pregunta». «Papá», replicó ella. «Lo entiendo, hija. Pero te invito a que te la
09:24respondas a ti misma. La necesitarás para esa conversación de la tarde», terminó él con calma.
09:31Laura asintió. Aún en pijama, marcó el número del Cardenal Berandesta en Etiopía.
09:37La llamada tardó unos segundos en atravesar el mundo digital hasta que la cálida voz del
09:42Cardenal resonó al otro lado de la línea. «Ministra, qué gusto me da escucharla. ¿Cómo
09:49está?», saludó con amabilidad. «Muy bien, Cardenal. Primero, déjeme desearle un feliz año. Y
09:57segundo, darle las gracias por su intervención ante el cónclave de Cardenal es el primero de
10:02enero para apoyar el banco de sangre gratuito para todos los convertidos del mundo. Yo, no tengo
10:08palabras para agradecerle todo lo que ha hecho por mí». «Ministra, cuando era niño conocí a un
10:15hombre muy sabio en una calle destapada en medio de la inmensidad de aquel entonces. Venía con un arma
10:21más grande que yo. Me preguntó dónde vivía y caminó a mi lado cuatro horas para dejarme en
10:26un lugar seguro. Nunca pude encontrarlo después y hoy no me atrevo a decir en voz alta lo que pienso
10:32de aquel encuentro. Pero si puedo transmitirle sus últimas palabras cuando me despidió. Un día
10:38alguien la necesitará, ministra. Y ese día usted deberá ser el ángel que esa persona necesita,
10:44no por redención ni moralidad, ni siquiera por Dios o por sus convicciones individuales,
10:50sino por la absoluta necesidad de darle al mundo la oportunidad de ser mejor de lo que fue cuando
10:55nosotros lo enfrentamos». El Cardenal habló con voz serena. «Yo creo en su ministerio,
11:01ministra, y creo que su intervención dará al mundo la oportunidad de sanar el odio entre
11:06humanos y vampiros convertidos. Le pido que siga esa tradición cuando llegue el momento. Tal vez,
11:13así, un día la gloria de Dios nos cubra a todos por igual». «Cardenal, no tengo palabras.
11:20De verdad. Gracias. Y le prometo que no me dejaré vencer por la adversidad. Resistiré y dejaré una
11:27obra que dé al mundo la oportunidad de ser mejor que ayer», sentenció Laura, con lágrimas de convicción
11:33por las palabras del Cardenal. «Entonces no tiene nada que agradecer, ministra. Concéntrese en ser
11:40la mejor versión de usted misma para enfrentar cada nuevo día», respondió el Cardenal. «Pero,
11:46si me permite, quiero estar seguro de que usted se encuentra a salvo y con escolta ahora que ya no
11:51la acompaño en su camino». «Lo estoy, eminencia, gracias por su preocupación», replicó aliviada.
11:58«El maestro Santo Julián me escolta. Que alivio, ministra, pero no se confíe. En estos tiempos
12:05oscuros ya a pocos les importa mancharse con sangre de un maestro santo». Se despidió con seriedad.
12:11«Gracias Cardenal. En el ministerio siempre contará con una amiga para lo que necesite
12:16eminencia». Se despidió Laura. «Y usted en Etiopía siempre será bienvenida, ministra». Dijo con
12:24alegría. Su rostro empieza a simbolizar esperanza y una oportunidad para muchos. No se deje vencer.
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