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  • hace 1 día
La controversia sobre el uso de la fuerza letal en las fronteras de Estados Unidos ha dado un vuelco dramático. Nuevas grabaciones de cámaras corporales, publicadas tras una intensa batalla legal por la transparencia, han puesto en tela de juicio la narrativa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre la muerte de Rubén Ray Martínez, un ciudadano estadounidense de 23 años abatido por un agente federal en Texas.
Los hechos ocurrieron el 15 de marzo de 2025 en South Padre Island, durante las vacaciones del Spring Break. La versión inicial del Gobierno sostenía que Martínez utilizó su vehículo como un arma. Un portavoz del DHS afirmó que el agente de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) realizó disparos defensivos después de que el conductor “intencionalmente atropellara” a su compañero, “resultando en que este quedara sobre el capó del vehículo”.
Sin embargo, las imágenes recientemente liberadas ofrecen un relato visual distinto. En el metraje se observa cómo el coche de Martínez apenas avanzaba cuando el agente Jack Stevens abrió fuego a quemarropa. Stevens, quien efectuó los disparos mortales, justificó su acción alegando que temía un atentado terrorista y describió así el estado del joven: "Los ojos del conductor estaban muy abiertos, el puño apretado sobre el volante, y miraba más allá de los agentes presentes mientras no acataba las órdenes verbales fuertes y repetidas de varios agentes del orden".
Joshua Orta, amigo de la víctima que se encontraba en el asiento del pasajero, ofreció una explicación basada en el miedo y no en la agresión. Según Orta, Martínez "entró en pánico" al ver el despliegue policial porque había bebido y temía las consecuencias legales. "No sabía qué hacer. O sea, definitivamente no quería ir a la cárcel", relató el testigo a los investigadores, añadiendo tajantemente: "Pero en cuanto a atropellar a un agente... él no haría eso".
Sobre el momento del impacto que el DHS describe como un atropello intencionado, Orta aclaró: "Vi que el agente como que se subió al cofre. O sea, no lo golpeó, pero como que, ya sabes a qué me refiero, se le engancharon los pies". Según su testimonio, el coche "iba moviéndose despacio y empezaron a disparar".
Este caso es el primero de al menos seis tiroteos fatales protagonizados por agentes federales desde que el presidente Donald Trump lanzó una agresiva ofensiva migratoria en su segundo mandato. A pesar de las dudas sembradas por el vídeo, un jurado investigador se negó a presentar cargos penales contra el agente Stevens.
Los abogados de la familia Martínez denuncian que se ha ocultado información y mantienen que "este conjunto de pruebas no muestra ninguna justificación para la muerte de Ruben". Mientras el DHS guarda silencio ante las nuevas pruebas, el caso reaviva el debate sobre la impunidad de las fuerzas de seguridad bajo la actual administración estadounidense.

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Transcripción
00:01Hey, where are you going?
00:03It's a black 2012 Kia Forte
00:08Not known place at this time
00:11Hey, stop him!
00:18Stop the fucking vehicle!
00:25Shots fired, shots fired, shots fired
00:27New York 2300, shots fired
00:29Get out of the fucking vehicle!
00:30Out of the vehicle now!
00:31Out of the vehicle now!
00:33You're on, you're on
00:33I got you
00:34You're on
00:35Stand this to be bleeding
00:36He's got impact himself
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