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  • hace 11 horas
La guerra en Oriente Próximo ha entrado en una fase crítica con consecuencias que resultan "en estos momentos imprevisibles". Mientras el conflicto se expande con bombardeos en Teherán y ataques cruzados entre Irán, Israel, Kuwait y Bahrein, se ha producido un insólito choque diplomático entre Madrid y Washington. A pesar de que la Casa Blanca ha asegurado que España colaborará en la ofensiva, el Gobierno de Pedro Sánchez se mantiene firme en su negativa a ceder las bases militares para ataques que no cuentan con respaldo internacional.
La situación en la región se describe como un escenario donde "el conflicto se descontrola". En las últimas horas, las defensas de la OTAN han tenido que interceptar un misil balístico iraní antes de que violara el espacio aéreo turco. Por su parte, el Pentágono ha ejecutado una acción histórica al destruir un buque de guerra iraní frente a la costa de Sri Lanka con un torpedo, un movimiento que los estadounidenses "no hacían desde el final de la II Guerra Mundial". En Irak, la embajada de EE. UU. ha instado a sus ciudadanos a evacuar lo antes posible ante un país que sufre un "apagón generalizado".
En este clima de máxima tensión, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó en rueda de prensa que España había aceptado cooperar militarmente con el ejército estadounidense, solo un día después de que el presidente Donald Trump sugiriera imponer un embargo comercial a Madrid. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha salido al paso para desmentir estas afirmaciones "tajantemente".
En una entrevista radiofónica, el ministro ha sido contundente frente a las informaciones que llegan desde Washington: "Será la portavoz de la Casa Blanca, pero yo soy el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de España y le digo que la posición" sobre la guerra "no ha cambiado en absoluto". Según Albares, la política española sobre el uso de las bases y los bombardeos sobre Irán "no ha cambiado ni una coma" y permanece "absolutamente invariable".
El Ejecutivo español insiste en que su prioridad es defender los intereses nacionales y garantizar que sus acciones sean acordes a los valores de un pueblo "amante de la paz". Albares ha querido dejar "una cosa clara" a la ciudadanía: la postura oficial sigue siendo la de no participar en una guerra que España no ha comenzado.
Finalmente, el ministro ha enviado un mensaje directo al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, solicitando unidad institucional frente a lo que considera intentos de "coerción" externa. "Hay momentos para ser oposición y momentos para ser España, y este es un momento para ser España", ha sentenciado Albares, apelando a la defensa de "la soberanía y la independencia" del país en un momento de crisis internacional extrema.

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Transcripción
00:00With respect to Spain, I think they heard the president's message yesterday loud and clear.
00:05And it's my understanding over the past several hours they've agreed to cooperate with the U.S. military.
00:11And so I know that the U.S. military is coordinating with their counterparts in Spain.
00:15But the president expects all of our European allies, of course, to cooperate in this long-sought-after mission,
00:22not just for the United States but also for Europe, to crush the rogue Iranian regime
00:27that, again, not only threatens America but also threatens our European allies as well.
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