00:00El diálogo entre padres e hijos desde los primeros años de vida construye habilidades
00:05que influyen en el aprendizaje y la forma en que niños y niñas se relacionan con los
00:10demás. En un mundo donde son expuestos a cambios y estímulos, una charla cotidiana
00:15sobre las emociones se vuelve una forma sencilla pero poderosa de acompañar su crecimiento.
00:22Hablar con los hijos sobre emociones es un tema fundamental para su desarrollo integral,
00:27ya que les permite comprender lo que sienten, expresarlo de forma adecuada y fortalecer su
00:32salud mental desde la infancia. Sin embargo, muchos padres aún encuentran dificultades para iniciar
00:37estas conversaciones ya sea por falta de tiempo, desconocimiento o por creer que los niños no
00:42entienden estos temas. Especialistas en psicología señalan que reconocer las emociones desde temprana
00:48edad ayuda a prevenir problemas como la ansiedad, el enojo constante o el aislamiento. Cuando los
00:54niños aprenden a identificar lo que sienten, alegría, tristeza, miedo o frustración, desarrollan
00:59mayor seguridad, confianza y capacidad para enfrentar situaciones difíciles dentro y fuera
01:04del hogar. Porque los niños no tienen esa noción, nacen y tienen que empezar a identificar. Así como
01:12nosotros aprendemos el ABC, el 1, 2, 3, es muy importante que los niños puedan identificar,
01:18conocerla, qué hacer con esa emoción. No darle el nombre a la emoción. Porque el niño no
01:23identifica, no sabe, no sabe qué hacer con el enojo, no sabe qué hacer con la tristeza, no
01:28sabe ni qué es. Entonces, ¿qué pasa? Cuando el niño no logra identificar, después vienen los
01:32llamados perrinches, los agarro las cosas y las tiro porque me enojo. Entonces, es muy
01:38importante que se le pueda enseñar de una manera apropiada qué es el enojo, qué es la alegría, qué es
01:43la
01:43tristeza. Y algo muy importante es que no solo es enseñarle qué es la felicidad, no, es también
01:49enseñarle qué es el enojo, qué es la tristeza, por qué estoy sintiendo este llanto, qué es eso que
01:54siento yo, ese fueguito que siento dentro de mí. La comunicación emocional debe darse en un ambiente
02:00de respeto y confianza, donde los padres escuchen sin juzgar ni minimizar los sentimientos de sus
02:05hijos. Frases como no llores o eso no es nada puede cerrar el diálogo, mientras que expresiones
02:11como te escucho o entiendo cómo te sientes fortalecen el vínculo familiar y fomentan la
02:16apertura emocional.
02:18El brindar un espacio para poder escuchar, eso es muy importante. A veces los niños quieren
02:23comunicar, pero como padres venimos y les decimos como, no, es que tú tienes que hacer esto ya,
02:28pero a veces el niño lo que necesita es ese espacio de apertura, ese espacio de fíjese que en clase
02:33yo no me sentí bien cuando me dijeron que participara porque no sabía qué hacer y lo único que
02:38hizo fue empezar a temblar. Entonces es decirle como, ay hijo, fíjese que lo que usted experimentó
02:43el día de hoy es miedo por primera vez. Entonces con el miedo a veces nosotros sentimos que
02:49temblamos, a veces nos sentimos tristes, a veces nos suben las manos. Entonces esas pequeñas
02:54charlas, esos pequeños espacios de escucha y de comunicación activa es muy importante.
02:59Y en qué momento se pueden dar, cuando estamos cenando, antes de dormirnos, reflexionar cómo
03:04nos fue en el día, qué hiciste en este día, te gustó tu día. Esos momentos son de vital
03:09importancia para los niños y es un momento de escucha activa que es muy importante.
03:15Los expertos recomiendan dedicar tiempo diario para conversar, utilizar ejemplos sencillos
03:21y enseñar con el ejemplo, ya que los niños aprenden observando cómo los adultos manejan
03:25sus propias emociones. Hablar de sentimientos no solo mejora la convivencia familiar, sino
03:30que también contribuye a formar niños emocionalmente sanos y capaces de relacionarse de manera positiva
03:36con los demás. Desde Honduras, para el noticiero científico
03:39y cultural iberoamericano NSC, informó Andrea Torres de STVE.