La primera dama Raquel Arbaje afirmó que “nadie puede solo, ni siquiera un presidente”, al referirse a la importancia de unir voluntades en el proceso de reforma de la Ley 136-03 de derechos y protección de la niñez. Sus declaraciones se produjeron durante la presentación del diagnóstico técnico que servirá de base para actualizar el marco legal vigente.
Arbaje recordó el legado de Doña Renée Klang de Guzmán, quien impulsó la primera ley de protección infantil en 1978, en un contexto social muy distinto al actual. Reconoció también el trabajo de otras primeras damas como Isabel Meña de Grullón y Lourdes de Loys, quienes contribuyeron a consolidar la defensa de los derechos de los niños en el país.
La primera dama enfatizó que el protagonismo no debe recaer en una sola persona, sino en la sociedad en su conjunto, que es la verdadera responsable de garantizar el bienestar de la niñez. “Ni un presidente puede mover un barco solo. El protagonista es la gente”, expresó.
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