00:00Lo que comenzó como una inconformidad del fandom mexicano de BTS, terminó por convertirse
00:04en un tema de interés internacional. La reciente cobertura de la televisión coreana sobre
00:09los dichos de la presidenta Claudia Sheinbaum en torno a los conciertos del grupo surcoreano
00:13en México, confirman que el impacto del K-pop va mucho más allá de la música. Hoy también
00:19alcanza la política, el consumo y la agenda pública.
00:23El regreso de BTS a los escenarios con un nuevo tour mundial desató una oleada de expectativas
00:28entre millones de fans, particularmente en México, uno de los mercados más importantes
00:32de la banda en América Latina. Sin embargo, esa emoción vino acompañada de viejas preocupaciones,
00:38experiencias previas marcadas por falta de información, precios poco claros y esquemas de tarifa dinámica
00:43en la venta de boletos. La polémica escaló hasta llegar a Palacio Nacional. Durante una
00:47de sus conferencias matutinas, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al tema al calificar
00:52la llegada de BTS como una petición histórica de la juventud mexicana. Con ese mensaje, reconoció
00:57no solo la relevancia cultural del grupo, sino también la legitimidad del reclamo de
01:02miles de jóvenes que exigen transparencia. A partir de estas declaraciones, la Procuraduría
01:06Federal del Consumidor intervino formalmente y solicitó a empresas como Ocesa y Ticketmaster
01:11información con claridad sobre fechas confirmadas, precios finales, cargos por servicio y la aplicación
01:17de tarifas dinámicas. De acuerdo con datos oficiales, más de 4.000 quejas relacionadas
01:23con la venta de boletos fueron recibidas, un elemento que llamó poderosamente la atención
01:28de los medios asiáticos.
Comentarios