Burkina Faso, tierra de hombres íntegros, rompió definitivamente las cadenas de la opresión tras siglos de colonialismo francés. Desde su independencia formal el 5 de agosto de 1960, que dejó intacto el control económico de París. Hoy el país africano se erige como un faro de inspiración para El Sahel progresista, iluminando a naciones hermanas como Malí Y Níger, quienes reclaman un destino propio y unido, lejos de las influencias imperialistas.
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