El presidente del Partido Popular y jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha intensificado su ofensiva contra el Gobierno de Pedro Sánchez al hacer un llamamiento directo a los partidos independentistas catalanes, Junts per Catalunya y ERC, para que respalden una moción de censura con un objetivo único: la convocatoria inmediata de elecciones. Desde un acto celebrado en la sede de la patronal catalana Foment del Treball, Feijóo se dirigió a los empresarios catalanes, asumiendo que algunos podrían ser votantes de Carles Puigdemont. El líder popular admitió que, si bien no le "faltan ganas" de presentar la moción, sí carece de los apoyos necesarios para que esta prospere. El compromiso que ofrece el PP a los posibles socios es estrictamente limitado: "Me faltan votos para presentar una moción de censura, una moción que tenga un único compromiso: convocar elecciones generales y que todos los ciudadanos de España puedan decidir qué Gobierno futuro e inmediato quieren en las urnas. Por lo tanto, lo que me faltan son votos de los suyos, entre comillas. No los tengo", enfatizó Feijóo. Feijóo justificó la necesidad de desalojar al Ejecutivo socialista aludiendo tanto a la precariedad parlamentaria como a los escándalos de corrupción recientes. El líder del PP consideró que la jornada anterior a su discurso había demostrado "una precariedad parlamentaria total y un calvario judicial que asedia al Gobierno y a nuestra reputación internacional". Mencionó específicamente el fracaso del Gobierno en la aprobación de la senda de estabilidad presupuestaria, destacando que Sánchez no ha logrado sacar adelante las cuentas públicas en tres años. Respecto a la detención del ex ministro de Transportes José Luis Ábalos y su ex asesor Koldo García, el jefe de la oposición fue tajante, afirmando: “El sanchismo ha entrado en prisión y eso explica la histeria instalada en el Gobierno”. Además, lanzó una dura acusación, asegurando que “Quienes hoy duermen en la Moncloa y quienes han dormido en la cárcel tienen muchas cosas en común, mucho que compartir y, seguro, mucho que callar”. Para Feijóo, esta situación degrada la imagen de España y lamentó que “la cuarta economía del euro no puede tener un Gobierno extorsionado por sus propios actos”. A pesar de pedir el apoyo de Junts y ERC, Feijóo dejó claro que hay líneas rojas que no cruzará, indicando: “Yo no voy a poder comprometerme a cosas que no podré cumplir, ni además considero oportuno cumplir”. Argumentó que la mayoría de votantes de esos partidos probablemente están de acuerdo con las políticas del PP en áreas como la vivienda, la fiscalidad, la energía, la seguridad y la inmigración. Feijóo sentenció que, ante la situación actual, el presidente del Gobierno debería dimitir: “Un presidente con un mínimo de decencia se iría”. Mientras esto no ocurra, insistió en que su “obligación y [su] deber es transmitir a los españoles que hay alternativa”.
Sé la primera persona en añadir un comentario