00:00El director ejecutivo de Coca-Cola Company, James Quincy, reconoció que el impuesto especial
00:06a bebidas azucaradas y con endulcorantes no calóricos tendrá un impacto a corto plazo
00:11en sus operaciones en México, y ya prepara una estrategia para hacerle frente en caso
00:15de ser implementado a partir de enero de 2026. El efecto podría ejercer presión sobre los
00:21precios de sus productos y el comportamiento del consumidor, como se observó en 2014,
00:25cuando se aplicó por primera vez el impuesto especial sobre producción y servicios en el país.
00:30En 2014 hubo un aumento de impuestos en México, al que pudimos adaptarnos duplicando el marketing
00:36y la innovación, utilizando toda nuestra tecnología, revenue growth management y la ejecución del
00:42sistema de embotellado para superarlo, comentó. Por lo que ahora que se sabe cuál es la política
00:47final en México, la empresa está concentrando todos sus recursos en ajustar su estrategia,
00:52aseguró James Quincy.
00:55Suscríbete al Economista y no te pierdas de nuestros contenidos.
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