Valle Salvaje cap 280
#ValleSalvaje
#Drama #drama2025 #dramahot #fullfilm #freemovies #movie #film #engsub #webseries #bestwebseries #movies #newmovie #bestmovies #englishsubtitlesmovie #fullepisodes
#ValleSalvaje
#Drama #drama2025 #dramahot #fullfilm #freemovies #movie #film #engsub #webseries #bestwebseries #movies #newmovie #bestmovies #englishsubtitlesmovie #fullepisodes
Category
🎥
Short filmTranscript
00:00Pretendes que se salgan con la suya?
00:02Pretendo vivir en paz de una maldita vez.
00:04¿Por qué no haces tú lo mismo?
00:06Aparta tus rencores y pasa página como estamos haciendo todos.
00:10Estás obsesionada con ellos.
00:12Compórtate de una vez, no hagas el ridículo.
00:16Sigues peleándote con enemigos que sólo existen en tu imaginación.
00:26Victoria...
00:30¿Se puede saber qué te sucede?
00:32¿De verdad? ¿He de explicártelo?
00:34Pues sí.
00:35He de enterarme por tu secretario de que hoy vas a cerrar el acuerdo con mi sobrina por las tierras del valle.
00:40Ah, ¿era eso?
00:42Sí, era eso.
00:44Has tenido tiempo de ponerte de acuerdo con el notario, pero no se te ha ocurrido hablar conmigo sobre el asunto.
00:49¿Hablar de qué? ¿Era un acuerdo entre Adriana y yo?
00:52Sigues haciéndome de menos actuando a mis espaldas.
00:55Yo no he hecho nada a tus espaldas. Sabías perfectamente de ese acuerdo.
00:58Y tú sabías perfectamente que no estoy a favor de que lo ciervas.
01:01Sí, sí, sí. Pero no volvamos otra vez con lo mismo.
01:03José Luis, entiendo que después de todo lo que has pasado, de todo lo que has sufrido con la muerte de Julio,
01:09ahora necesites paz.
01:10Me alegro de que al menos entiendas eso.
01:12Pero es mi deber advertirte las veces que haga falta que estás a punto de cometer el mayor error de tu vida.
01:17A mí no me parece un error.
01:18Garrafal.
01:19¿Te parece un error cederle a la madre de mi futuro nieto lo que le pertenece?
01:24Además, ¿qué podíamos hacer?
01:26¿Negarte?
01:27Ese acuerdo nos beneficia.
01:29No tanto como va a beneficiar a Mercedes y a los habitantes de la casa pequeña.
01:32Deja en paz a Mercedes y a todos los de esa casa. ¿Qué más te da?
01:35¿Qué más te da?
01:46¿Qué hace aquí, Irene?
01:48He venido a hablar con usted sobre un asunto.
01:51Un asunto que me ha tenido en vilo toda la noche.
01:55No me tengan ascuas. ¿Qué ha ocurrido?
01:58Ayer hablé con Bárbara y me dejó profundamente preocupada.
02:03¿Por qué motivó?
02:06Bárbara se ha rendido a Leonardo. Por completo.
02:12¿Qué quiere decir?
02:14Me hizo llamar a su alcoba.
02:16Y cuando llegué la vi realmente mal.
02:19Pero lo peor fue la petición que me hizo.
02:22¿Qué petición?
02:24Una que me descolocó mucho. Aún no sé cómo enfocar el asunto.
02:29Cuéntemelo, haga el favor.
02:31José Luis se quedó inmóvil unos segundos antes de responder.
02:34La voz de Victoria había traspasado el límite de su paciencia.
02:39Rafael no trabaja para nadie, dijo con calma contenida.
02:43Trabaja con alguien.
02:44Con Adriana.
02:46Y si no puedes entender eso, entonces no entiendes lo que significa respeto.
02:51Victoria soltó una risa amarga.
02:52¿Respeto?
02:53¿Eso me dices tú?
02:55¿El hombre que humilló a su esposa frente a todos?
02:58¿El que prefirió creer en una intrusa antes que en la madre de su hijo?
03:02Rafael dio un paso adelante, el rostro endurecido.
03:05No hable así de Adriana.
03:07Ella ha hecho más por este lugar que usted en años.
03:10¡Cállate!
03:11Gritó Victoria.
03:13¡Fuera de sí!
03:14No toleraré que un mocoso me dé lecciones en mi propia casa.
03:18¡Esta casa ya no es solo tuya, madre!
03:21Respondió Rafael con voz firme.
03:23Es de todos los que la hemos sufrido, trabajado y amado.
03:27El silencio que siguió fue como una descarga eléctrica.
03:30José Luis cerró los ojos, sintiendo que cada palabra abría una herida nueva.
03:36Victoria, en cambio, parecía una fiera acorralada, respirando con furia.
03:42Bien, dijo finalmente, con una sonrisa helada.
03:46Si quieren quedarse con esta casa, háganlo.
03:49Pero recuerden mis palabras, no hay paz donde reina la traición.
03:54Y se marchó, dejando tras de sí el eco de sus tacones,
03:57un sonido que parecía presagio de desastre.
04:00El eco del orgullo.
04:02Horas más tarde, la duquesa se encerró en sus aposentos.
04:06La habitación, cubierta por cortinas oscuras y olor a perfume rancio,
04:11parecía una tumba viva.
04:13Se miró al espejo.
04:14El rostro que la observaba ya no era el de la mujer poderosa que todos temían.
04:19Era una sombra de sí misma.
04:21Todos contra mí, murmuró, clavando las uñas en la madera del tocador.
04:26José Luis, Rafael, Adriana, todos me traicionaron.
04:31Pero en el fondo, una parte de ella sabía que no eran ellos los que la habían traicionado,
04:36sino ella misma.
04:38Su orgullo la había devorado poco a poco, hasta dejarla vacía.
04:42Sin embargo, esa pequeña chispa de autoconciencia se apagó pronto, sustituida por un pensamiento
04:48más fuerte, venganza.
04:50En el corredor, Isabel escuchaba tras la puerta, temerosa.
04:55Conocía bien esa voz, ese tono bajo y venenoso que anunciaba una tormenta.
05:00Corrió a avisar a José Luis, pero el duque ya estaba en el despacho, preparando documentos
05:05para enviar al consejo del valle.
05:07Señor, dijo Isabel con preocupación, la duquesa no está bien.
05:13Habla sola, y temo que esté planeando algo.
05:16José Luis suspiró pesadamente.
05:18Isabel, siempre ha estado planeando algo.
05:21Pero ya no tiene poder.
05:23Con respeto, señor, insistió ella, nunca subestime a una mujer herida.
05:28El duque la miró, reconociendo la verdad en sus palabras.
05:32Está bien.
05:33Vigílala discretamente.
05:35Si hace algo fuera de lugar, quiero saberlo.
05:38Leonardo y la tormenta.
05:40Mientras tanto, Leonardo regresaba al valle después de su enfrentamiento con Hernando.
05:45El aire frío del amanecer le golpeaba el rostro, pero su mente ardía con una claridad
05:51nueva.
05:52Se acabó, murmuró para sí.
05:54No volveré a permitir que nadie decida por mí.
05:57Al llegar a la cabaña donde Bárbara se ocultaba, la encontró sentada junto al fuego, con el
06:03cabello suelto y los ojos cansados.
06:05Sabía que vendrías, dijo ella sin mirarlo.
06:08Leonardo se detuvo frente a ella, sin saber por dónde empezar.
06:12Mi padre te obligó a alejarte, ¿verdad?
06:15Ella no respondió de inmediato.
06:17Solo se levantó lentamente y lo miró a los ojos.
06:20Tu padre no me obligó.
06:22Me mostró lo que estaba en juego.
06:25Tu futuro.
06:26Tu familia.
06:27¡Mentira!
06:28Gritó Leonardo, golpeando la mesa.
06:31Lo hizo porque no soporta verme feliz.
06:34Tal vez, admitió Bárbara con voz quebrada.
06:37Pero también lo hizo porque me conoce.
06:39Y sabe que no soportaría verte destruirte por mí.
06:43Leonardo la tomó por los hombros.
06:45Ya estoy destruido.
06:47No quiero un futuro sin ti.
06:49Ella apartó la mirada.
06:50No digas eso.
06:52El amor no puede ser una ruina, Leonardo.
06:55Si lo es, entonces no es amor.
06:58Él la abrazó con desesperación, pero ella permaneció inmóvil.
07:02El fuego chispeó en la chimenea, iluminando los rostros tensos de ambos.
07:07Sabían que aquella historia no tendría un final feliz, pero también sabían que no podían renunciar del todo.
07:13El valle se prepara.
07:15En los días siguientes, el clima en valles salvajes se volvió extraño.
07:19Los animales parecían inquietos, los criados hablaban en susurros, y hasta los árboles parecían murmurar bajo el viento.
07:27Atanasio, siempre observador, lo notó.
07:30—¡Algo se avecina! —dijo a Matilde mientras reparaban el molino.
07:35—¿Una tormenta? —preguntó ella.
07:37—No, hija.
07:39—Algo peor.
07:40—Una de esas tormentas que no vienen del cielo, sino del alma.
07:44Matilde asintió en silencio.
07:46Desde la expulsión de Martín, la casa se había vuelto un lugar sombrío.
07:51Ni los cantos del amanecer lograban borrar la tensión.
07:54Esa tarde, sin embargo, apareció alguien inesperado.
07:59Martín regresó.
08:00Su ropa estaba sucia y el rostro marcado por la fatiga, pero en sus ojos brillaba determinación.
08:06—He vuelto porque no pienso huir —dijo entrando sin pedir permiso.
08:11—Si la duquesa quiere guerra, la tendrá.
08:14Atanasio lo miró con mezcla de orgullo y preocupación.
08:17—Hijo, las guerras del alma son las más peligrosas.
08:21—Lo sé, pero alguien tiene que ponerle fin a su tiranía.
08:25La última cena.
08:26Esa noche, José Luis reunió a todos en el comedor principal.
08:31Quería restablecer la paz o al menos fingirla.
08:34Adriana, Rafael, Mercedes, incluso Isabel estaban presentes.
08:39La mesa estaba servida con esmero, como en los viejos tiempos.
08:43—Hoy —dijo el duque levantando la copa—, quiero brindar por el trabajo, la dignidad
08:49y el futuro del valle.
08:50Todos levantaron sus copas.
08:52Todos menos una.
08:54La puerta del salón se abrió y Victoria apareció.
08:57Vestía un atuendo negro de encaje, con un broche antiguo que brillaba bajo la luz de las velas.
09:03En sus ojos se mezclaban la furia y la tristeza.
09:06—Brindan por el futuro —dijo con una sonrisa amarga—.
09:10Pero olvidan que el pasado no se entierra tan fácil.
09:13José Luis se levantó.
09:15—Victoria, no arruines esto.
09:18—¿Arruinarlo? —repitió ella, riendo sin alegría.
09:22—Ya está arruinado, José Luis.
09:25Tú lo arruinaste cuando me cambiaste por esa mujer.
09:28Adriana se levantó con calma.
09:30—No vine a quitarle nada, señora.
09:33Solo a construir lo que ustedes destruyeron.
09:36Victoria la miró con desprecio.
09:38—¿Construir?
09:39—Una mujer como tú solo sabe destruir hogares.
09:42—No hable de lo que no entiende —replicó Adriana con voz firme.
09:46—Usted destruyó el suyo con mentiras y orgullo.
09:50Rafael intervino antes de que su madre dijera algo peor.
09:53—Madre, basta.
09:55Pero Victoria no escuchó.
09:57Tomó la copa que tenía frente a ella y la arrojó al suelo.
10:01—Basta tú.
10:02—Todos ustedes.
10:04No saben lo que es amar hasta que el amor se pudre en las manos.
10:07El eco del cristal roto resonó por todo el salón.
10:11Nadie se movió.
10:12José Luis la miró con profunda tristeza.
10:15—Victoria, te perdoné más veces de las que merecías.
10:19Pero esta es la última.
10:21Ella lo miró un instante, y por primera vez en mucho tiempo,
10:25sus ojos se llenaron de lágrimas verdaderas.
10:28—Perdón —murmuró—, pero ya era tarde.
10:31Salió corriendo del salón y su figura se perdió entre los corredores oscuros.
10:36Epílogo —el silencio del valle.
10:38Esa noche, una tormenta azotó valle salvaje.
10:42Truenos, viento, lluvia.
10:44Parecía que la tierra misma lloraba.
10:47En los establos, Martín velaba con los demás sirvientes, temiendo que algo terrible ocurriera.
10:53En la casa grande, José Luis se asomó por la ventana, viendo como los relámpagos iluminaban el jardín.
11:00—Todo lo que amé, lo perdí en esta casa —susurró.
11:04—Rafael, a su lado —respondió con calma.
11:07—No todo —Padre.
11:09Aún tenemos el mañana.
11:11Y en el piso superior, Adriana dormía abrazando su vientre, mientras el trueno se mezclaba con el latido de una nueva vida.
11:19Victoria, sola en los jardines, miró la tormenta con los ojos llenos de ira y lágrimas.
11:25Victoria se detuvo frente a Rafael, el abanico temblando entre sus dedos.
11:30—Apártate —le ordenó con voz baja, pero cortante.
11:34—Esto no va contigo.
11:36Rafael no se movió.
11:38Su semblante, firme y dolido, reflejaba la determinación de un hombre cansado de las guerras domésticas.
11:44—Si va conmigo —respondió—, porque cada palabra que dices destruye un poco más de lo que queda de esta familia.
11:51La duquesa soltó una carcajada vacía.
11:54—¿Familia?
11:55¿A eso llamas familia?
11:57Un marido que me desprecia.
11:59Un hijo que me desafía.
12:01Otro que no me dirige la palabra y una bastarda a la que llaman hija.
12:05José Luis dio un golpe en la mesa.
12:07Harto.
12:08—Basta, Victoria.
12:10Pero ella no lo escuchó.
12:12Dio un paso al frente, su voz subiendo como un látigo.
12:15—Has convertido mi casa en una farsa.
12:18Esa mujer que traes de la mano se pasea como si fuera la duquesa.
12:22Todos la veneran.
12:23Todos la llaman señora.
12:25—¿Y tú?
12:26—José Luis.
12:27—Tú.
12:28Su voz tembló, mezclando furia y humillación.
12:31—Tú la miras como nunca me miraste a mí.
12:34—Adriana.
12:35Con el rostro sereno pero pálido, dio un paso adelante.
12:38—Doña Victoria.
12:39No vine a quitarle nada.
12:41Ni su nombre, ni su lugar, ni su memoria.
12:44Solo intento hacer las cosas bien.
12:47—No te atrevas a hablarme de memoria.
12:49—Gritó la duquesa, señalándola con el abanico cerrado.
12:53—Si tuvieras memoria, sabrías quién eres.
12:56—La hija de la desgracia, del escándalo.
12:59—La que jamás debió volver.
13:01José Luis se interpuso.
13:04—Un paso más, y te haré callar yo mismo.
13:07Un silencio absoluto cayó sobre el salón.
13:10Hasta el tic-tac del reloj de pared pareció detenerse.
13:13La mirada de José Luis era dura, la de Victoria, herida y desorbitada.
13:18Durante años, el orgullo había sido su escudo, pero en ese instante se rompió.
13:24—Así que eso harás —dijo ella con un hilo de voz.
13:28—Callarme, como hiciste siempre.
13:31Dejó caer el abanico al suelo y se giró lentamente.
13:34—Muy bien, José Luis.
13:36Tendrás tu silencio.
13:38—Pero no tu paz.
13:39Y salió del salón sin mirar atrás.
13:42Rafael pasó una mano por su rostro, agotado.
13:45—Padre, ella está perdiendo el control.
13:48José Luis no respondió.
13:50Se quedó mirando la puerta por donde Victoria había desaparecido.
13:54Adriana, sintiendo un escalofrío, colocó una mano sobre el brazo del duque.
13:59—¡Déjela ir! —susurró.
14:02—A veces el orgullo es una cárcel, y ella no sabe vivir fuera de él.
14:07José Luis asintió lentamente.
14:09—Tal vez, pero temo lo que puede hacer desde dentro de esa cárcel.
14:13Horas después, la tormenta prometida por el cielo estalló con violencia.
14:18En el ala norte de la mansión, Victoria permanecía de pie frente al espejo, el cabello suelto
14:24y el rostro bañado en lágrimas.
14:26Sobre la mesa, una carta sin firmar reposaba junto a una copa de vino.
14:31—¿Cómo pudieron? —murmuró, hablando con su reflejo.
14:35—¿Cómo se atrevieron a humillarme así?
14:38Recordó los días de gloria, los bailes, las visitas al palacio, el brillo de su apellido
14:43antes de que todo se ensuciara con rumores y traiciones.
14:47Pero lo que más la atormentaba no era la pérdida del poder, era haber sido olvidada.
14:52—¡Me borraron! —susurró.
14:55—Me borraron de su historia.
14:57Se sentó y tomó la pluma.
14:59La carta comenzó con manos temblorosas.
15:02—José Luis, cuando leas esto, tal vez ya no quede nada de mí que puedas reconocer.
15:07Pero quiero que recuerdes algo.
15:09No fui yo quien destruyó esta familia.
15:12Fuiste tú, con tu perdón inútil y tu fe en los débiles.
15:16Todo lo que hiciste por redimirte será tu condena.
15:19Te amaré siempre, pero ese amor será mi venganza.
15:23Una lágrima cayó sobre la tinta fresca.
15:26Luego dobló la carta y la guardó en el cajón.
15:29—Aún no —murmuró.
15:31—No todavía.
15:32Al amanecer siguiente, Rafael montó a caballo rumbo al valle.
15:36El aire olía a tierra mojada.
15:39A su lado, Adriana lo alcanzó montando con esfuerzo, decidida a acompañarlo.
15:44—No deberías estar aquí —dijo el con tono preocupado.
15:47—Y tú no deberías enfrentarte solo a todo esto —replicó ella.
15:52Rafael sonrió apenas.
15:54—Me conoces demasiado bien.
15:56Cabalgaban en silencio cuando divisaron a Leonardo al otro lado del río, desmontando con furia.
16:02Su caballo estaba cubierto de espuma.
16:04—Leonardo —lo llamó Rafael al acercarse.
16:07—¿Qué ocurre?
16:08El joven levantó la mirada, el rostro endurecido.
16:11—He roto con mi padre.
16:13—Esta vez es definitivo.
16:15—¿Qué pasó?
16:16—preguntó Adriana con inquietud.
16:18—Todo —respondió él con voz ronca.
16:21Descubrí que obligó a Bárbara a alejarse de mí.
16:24Que la amenazó, la humilló.
16:26La humilló.
16:27Y cuando lo enfrenté, me dijo que ella no valía nada.
16:31Rafael apretó la mandíbula.
16:33—Ese hombre no tiene límites.
16:35Leonardo respiró hondo, mirando el horizonte del valle.
16:39—No pienso dejarlo así.
16:41Si mi padre quiere guerra, la tendrá.
16:43Adriana bajó la voz.
16:45—La venganza no traerá paz, Leonardo.
16:48Él la miró con una mezcla de tristeza y resolución.
16:51Tal vez no, pero traerá justicia.
16:54El viento sopló entre los árboles, como si la tierra misma presintiera que una nueva
16:59tormenta, no de lluvia, sino de sangre y destino, se acercaba al valle salvaje.
17:05Y mientras el sol nacía entre las montañas, cada uno de ellos comprendía, en silencio,
17:11que el verdadero conflicto apenas comenzaba.
17:14Apretón de manos Victoria se detuvo frente a Rafael, el abanico temblando entre sus dedos.
17:19—¡Apártate! —le ordenó con voz baja, pero cortante.
17:23—Esto no va contigo.
17:25Rafael no se movió.
17:27Su semblante, firme y dolido, reflejaba la determinación de un hombre cansado de las
17:33guerras domésticas.
17:34—¡Si va conmigo! —respondió.
17:36—Porque cada palabra que dices destruye un poco más de lo que queda de esta familia.
17:41La duquesa soltó una carcajada vacía.
17:44—¡Familia!
17:45—¡A eso llamas familia!
17:47Un marido que me desprecia.
17:49Un hijo que me desafía.
17:51Otro que no me dirige la palabra y una bastarda a la que llaman hija.
17:55José Luis dio un golpe en la mesa, harto.
17:58—¡Basta!
17:59—¡Victoria!
18:00Pero ella no lo escuchó.
18:02Dio un paso al frente, su voz subiendo como un látigo.
18:06—¡Has convertido mi casa en una farsa!
18:08—¡Esa mujer que traes de la mano se pasea como si fuera la duquesa!
18:12Todos la veneran, todos la llaman señora.
18:15—¡Y tú!
18:16—¡José Luis!
18:17—¡Tú!
18:18Su voz tembló, mezclando furia y humillación.
18:21Tú la miras como nunca me miraste a mí.
18:24Adriana, con el rostro sereno pero pálido, dio un paso adelante.
18:28—¡Doña Victoria!
18:29No vine a quitarle nada.
18:31Ni su nombre, ni su lugar, ni su memoria.
18:35Solo intento hacer las cosas bien.
18:37—¡No te atrevas a hablarme de memoria!
18:40—gritó la duquesa, señalándola con el abanico cerrado.
18:44—Si tuvieras memoria, sabrías quién eres.
18:47La hija de la desgracia, del escándalo.
18:50La que jamás debió volver.
18:52José Luis se interpuso.
18:54—¡Un paso más, y te haré callar yo mismo!
18:57Un silencio absoluto cayó sobre el salón.
19:00Hasta el tic-tac del reloj de pared pareció detenerse.
19:03La mirada de José Luis era dura, la de Victoria, herida y desorbitada.
19:08Durante años, el orgullo había sido su escudo, pero en ese instante se rompió.
19:14—¡Así que eso harás!
19:16Dijo ella con un hilo de voz.
19:18—¡Callarme!
19:19Como hiciste siempre.
19:21Dejó caer el abanico al suelo y se giró lentamente.
19:24—¡Muy bien, José Luis!
19:26Tendrás tu silencio.
19:28—¡Pero no tu paz!
19:29Y salió del salón sin mirar atrás.
19:32Victoria se detuvo frente a Rafael, el abanico temblando entre sus dedos.
19:37—¡Apártate!
19:38le ordenó con voz baja, pero cortante.
19:41—¡Esto no va contigo!
19:43Rafael no se movió.
19:45Su semblante, firme y dolido, reflejaba la determinación de un hombre cansado de las
19:50guerras domésticas.
19:51—¡Si va conmigo!
19:52—respondió.
19:53—Porque cada palabra que dices destruye un poco más de lo que queda de esta familia.
19:58La duquesa soltó una carcajada vacía.
20:01—¡Familia!
20:02¡A eso llamas familia!
20:04Un marido que me desprecia.
20:06Un hijo que me desafía.
20:08Otro que no me dirige la palabra y una bastarda a la que llaman hija.
20:12José Luis dio un golpe en la mesa.
20:14¡Harto!
20:15¡Basta!
20:16¡Victoria!
20:17Pero ella no lo escuchó.
20:19Dio un paso al frente.
20:20Su voz subiendo como un látigo.
20:22—¡Has convertido mi casa en una farsa!
20:25Esa mujer que traes de la mano se pasea como si fuera la duquesa.
20:29Todos la veneran.
20:30Todos la llaman señora.
20:32Y tú, José Luis.
20:34Tú.
20:35Su voz tembló, mezclando furia y humillación.
20:38Tú la miras como nunca me miraste a mí.
20:41Adriana, con el rostro sereno pero pálido, dio un paso adelante.
20:45Doña Victoria, no vine a quitarle nada.
20:48Ni su nombre, ni su lugar, ni su memoria.
20:52Solo intento hacer las cosas bien.
20:54No te atrevas a hablarme de memoria.
20:56Gritó la duquesa, señalándola con el abanico cerrado.
21:00Si tuvieras memoria, sabrías quién eres.
21:03La hija de la desgracia, del escándalo.
21:06La que jamás debió volver.
21:08José Luis se interpuso.
21:10Un paso más, y te haré callar yo mismo.
21:13Un silencio absoluto cayó sobre el salón.
21:16Hasta el tic-tac del reloj de pared pareció detenerse.
21:20La mirada de José Luis era dura, la de Victoria, herida y desorbitada.
21:25Durante años, el orgullo había sido su escudo, pero en ese instante se rompió.
21:30Así que eso harás, dijo ella con un hilo de voz.
21:34Callarme, como hiciste siempre.
21:38Dejó caer el abanico al suelo y se giró lentamente.
21:41Muy bien, José Luis.
21:43Tendrás tu silencio.
21:45Pero no tu paz.
21:46Y salió del salón sin mirar atrás.
21:49Rafael pasó una mano por su rostro, agotado.
21:52Padre, ella está perdiendo el control.
21:55José Luis no respondió.
21:57Se quedó mirando la puerta por donde Victoria había desaparecido.
22:01Adriana, sintiendo un escalofrío, colocó una mano sobre el brazo del duque.
22:06¡Déjela ir!
22:08Susurró.
22:09A veces el orgullo es una cárcel, y ella no sabe vivir fuera de él.
22:14José Luis asintió lentamente.
22:16Tal vez, pero temo lo que puede hacer desde dentro de esa cárcel.
22:20Horas después, la tormenta prometida por el cielo estalló con violencia.
22:25En el ala norte de la mansión, Victoria permanecía de pie frente al espejo, el cabello suelto
22:31y el rostro bañado en lágrimas.
22:33Sobre la mesa, una carta sin firmar reposaba junto a una copa de vino.
22:38¿Cómo pudieron? murmuró, hablando con su reflejo.
22:42¿Cómo se atrevieron a humillarme así?
22:44Recordó los días de gloria, los bailes, las visitas al palacio, el brillo de su apellido
22:51antes de que todo se ensuciara con rumores y traiciones.
22:54Pero lo que más la atormentaba no era la pérdida del poder, era haber sido olvidada.
22:59Me borraron, susurró.
23:02Me borraron de su historia.
23:04Se sentó y tomó la pluma.
23:06La carta comenzó con manos temblorosas.
23:09José Luis, cuando leas esto, tal vez ya no quede nada de mí que puedas reconocer.
23:14Pero quiero que recuerdes algo.
23:16No fui yo quien destruyó esta familia.
23:19Fuiste tú, con tu perdón inútil y tu fe en los débiles.
23:23Todo lo que hiciste por redimirte será tu condena.
23:26Te amaré siempre, pero ese amor será mi venganza.
23:30Una lágrima cayó sobre la tinta fresca.
23:33Luego dobló la carta y la guardó en el cajón.
23:36Aún no, murmuró.
23:38No todavía.
23:39Al amanecer siguiente, Rafael montó a caballo rumbo al valle.
23:43El aire olía a tierra mojada.
23:45A su lado, Adriana lo alcanzó montando con esfuerzo, decidida a acompañarlo.
23:51No deberías estar aquí, dijo el con tono preocupado.
23:54Y tú no deberías enfrentarte solo a todo esto, replicó ella.
23:59Rafael sonrió apenas.
24:01Me conoces demasiado bien.
24:03Cabalgaban en silencio cuando divisaron a Leonardo al otro lado del río, desmontando con furia.
24:08Su caballo estaba cubierto de espuma.
24:11Leonardo, lo llamó Rafael al acercarse.
24:14¿Qué ocurre?
24:15El joven levantó la mirada, el rostro endurecido.
24:19He roto con mi padre.
24:20Esta vez es definitivo.
24:22¿Qué pasó?
24:23Preguntó Adriana con inquietud.
24:25Todo, respondió él con voz ronca.
24:28Descubrí que obligó a Bárbara a alejarse de mí.
24:31Que la amenazó, la humilló.
24:33Y cuando lo enfrenté, me dijo que ella no valía nada.
24:37Rafael apretó la mandíbula.
24:39Ese hombre no tiene límites.
24:41Leonardo respiró hondo, mirando el horizonte del valle.
24:45No pienso dejarlo así.
24:47Si mi padre quiere guerra, la tendrá.
24:50Adriana bajó la voz.
24:52La venganza no traerá a paz, Leonardo.
24:54Él la miró con una mezcla de tristeza y resolución.
24:58Tal vez no, pero traerá a justicia.
25:01El viento sopló entre los árboles, como si la tierra misma presintiera que una nueva tormenta,
25:06no de lluvia, sino de sangre y destino, se acercaba al valle salvaje.
25:12Y mientras el sol nacía entre las montañas, cada uno de ellos comprendía, en silencio,
25:18que el verdadero conflicto apenas comenzaba.
25:21Apretón de manos Victoria se detuvo frente a Rafael, el abanico temblando entre sus dedos.
25:26—¡Apártate! —le ordenó con voz baja, pero cortante.
25:31—¡Esto no va contigo!
25:33Rafael no se movió.
25:34Su semblante, firme y dolido, reflejaba la determinación de un hombre cansado de las
25:40guerras domésticas.
25:41—¡Si va conmigo! —respondió.
25:43—Porque cada palabra que dices destruye un poco más de lo que queda de esta familia.
25:48La duquesa soltó una carcajada vacía.
25:51—¡Familia!
25:52¡A eso llamas familia!
25:54Un marido que me desprecia, un hijo que me desafía, otro que no me dirige la palabra
25:59y una bastarda a la que llaman hija.
26:02José Luis dio un golpe en la mesa, harto.
26:05—¡Basta!
26:06¡Victoria!
26:07Pero ella no lo escuchó.
26:09Dio un paso al frente, su voz subiendo como un látigo.
26:13—Has convertido mi casa en una farsa.
26:15Esa mujer que traes de la mano se pasea como si fuera la duquesa.
26:19Todos la veneran, todos la llaman señora.
26:22—¿Y tú?
26:23—José Luis.
26:24—Tú.
26:25—Su voz tembló, mezclando furia y humillación.
26:28—Tú la miras como nunca me miraste a mí.
26:31—Adriana, con el rostro sereno pero pálido, dio un paso adelante.
26:35—Doña Victoria, no vine a quitarle nada.
26:38—Ni su nombre, ni su lugar, ni su memoria.
26:42—Sólo intento hacer las cosas bien.
26:44—No te atrevas a hablarme de memoria.
26:47—Gritó la duquesa, señalándola con el abanico cerrado.
26:51—Si tuvieras memoria, sabrías quién eres.
26:54—La hija de la desgracia, del escándalo.
26:57—La que jamás debió volver.
26:59José Luis se interpuso.
27:01—Un paso más, y te haré callar yo mismo.
27:04Un silencio absoluto cayó sobre el salón.
27:07Hasta el tic-tac del reloj de pared pareció detenerse.
27:10La mirada de José Luis era dura, la de Victoria, herida y desorbitada.
27:16Durante años, el orgullo había sido su escudo, pero en ese instante se rompió.
27:21—¿Así qué eso harás?
27:23—dijo ella con un hilo de voz.
27:25—Callarme, como hiciste siempre.
27:28Dejó caer el abanico al suelo y se giró lentamente.
27:31—Muy bien, José Luis.
27:33Tendrás tu silencio.
27:35—Pero no tu paz.
27:36Y salió del salón sin mirar atrás.
27:39Victoria se detuvo frente a Rafael, el abanico temblando entre sus dedos.
27:43—Apártate —le ordenó con voz baja, pero cortante.
27:48—Esto no va contigo.
27:50Rafael no se movió.
27:51Su semblante, firme y dolido, reflejaba la determinación de un hombre cansado de las
27:57guerras domésticas.
27:58—Si va conmigo —respondió—, porque cada palabra que dices destruye un poco más de
28:03lo que queda de esta familia.
28:05La duquesa soltó una carcajada vacía.
28:08—¿Familia?
28:09—¿A eso llamas familia?
28:11—Un marido que me desprecia.
28:13—Un hijo que me desafía.
28:15Otro que no me dirige la palabra y una bastarda a la que ya manija.
28:18José Luis dio un golpe en la mesa.
28:21—Harto.
28:22—Basta.
28:23—Victoria.
28:24—Pero ella no lo escuchó.
28:26Dio un paso al frente, su voz subiendo como un látigo.
28:29—Has convertido mi casa en una farsa.
28:32—Esa mujer que traes de la mano se pasea como si fuera la duquesa.
28:36—Todos la veneran.
28:37—Todos la llaman señora.
28:39—¿Y tú?
28:40—José Luis.
28:41—Tú.
28:42—Su voz tembló, mezclando furia y humillación.
28:45—Tú la miras como nunca me miraste a mí.
28:48—Adriana, con el rostro sereno pero pálido, dio un paso adelante.
28:52—Doña Victoria, no vine a quitarle nada.
28:55—Ni su nombre, ni su lugar, ni su memoria.
28:59—Sólo intento hacer las cosas bien.
29:01—No te atrevas a hablarme de memoria.
29:03—Gritó la duquesa, señalándola con el abanico cerrado.
29:07—Si tuvieras memoria, sabrías quién eres.
29:10—La hija de la desgracia, del escándalo.
29:13—La que jamás debió volver.
29:15—José Luis se interpuso.
29:17—Un paso más, y te haré callar yo mismo.
29:20Un silencio absoluto cayó sobre el salón.
29:23Hasta el tic-tac del reloj de pared pareció detenerse.
29:27La mirada de José Luis era dura, la de Victoria, herida y desorbitada.
29:32Durante años, el orgullo había sido su escudo, pero en ese instante se rompió.
29:38—¿Así qué eso harás?
29:39—dijo ella con un hilo de voz.
29:41—Callarme, como hiciste siempre.
29:44Dejó caer el abanico al suelo y se giró lentamente.
29:47—Muy bien, José Luis.
29:50Tendrás tu silencio.
29:52—Pero no tu paz.
29:53Y salió del salón sin mirar atrás.
29:56Rafael pasó una mano por su rostro, agotado.
29:59—Padre, ella está perdiendo el control.
30:02José Luis no respondió.
30:04Se quedó mirando la puerta por donde Victoria había desaparecido.
30:08Adriana, sintiendo un escalofrío, colocó una mano sobre el brazo del duque.
30:13—¡Déjela ir!
30:15—A veces el orgullo es una cárcel, y ella no sabe vivir fuera de él.
30:20José Luis asintió lentamente.
30:23—Tal vez, pero temo lo que puede hacer desde dentro de esa cárcel.
30:27Horas después, la tormenta prometida por el cielo estalló con violencia.
30:32En el ala norte de la mansión, Victoria permanecía de pie frente al espejo,
30:37el cabello suelto y el rostro bañado en lágrimas.
30:40Sobre la mesa, una carta sin firmar reposaba junto a una copa de vino.
30:44—¿Cómo pudieron? —murmuró, hablando con su reflejo.
30:48—¿Cómo se atrevieron a humillarme así?
30:51Recordó los días de gloria, los bailes, las visitas al palacio,
30:56el brillo de su apellido antes de que todo se ensuciara con rumores y traiciones.
31:00Pero lo que más la atormentaba no era la pérdida del poder.
31:04Era haber sido olvidada.
31:06—Me borraron —susurró.
31:08—Me borraron de su historia.
31:10Se sentó y tomó la pluma.
31:12La carta comenzó con manos temblorosas.
31:15—José Luis, cuando leas esto, tal vez ya no quede nada de mí que puedas reconocer.
31:21—Pero quiero que recuerdes algo.
31:23No fui yo quien destruyó esta familia.
31:25Fuiste tú, con tu perdón inútil y tu fe en los débiles.
31:29Todo lo que hiciste por redimirte será tu condena.
31:32Te amaré siempre, pero ese amor será mi venganza.
31:36Una lágrima cayó sobre la tinta fresca.
31:39Luego dobló la carta y la guardó en el cajón.
31:42—Aún no —murmuró.
31:44—No todavía.
31:45Al amanecer siguiente, Rafael montó a caballo rumbo al valle.
31:50El aire olía a tierra mojada.
31:52A su lado, Adriana lo alcanzó montando con esfuerzo, decidida a acompañarlo.
31:57—No deberías estar aquí —dijo el con tono preocupado.
32:01—Y tú no deberías enfrentarte solo a todo esto —replicó ella.
32:05Rafael sonrió apenas.
32:07—Me conoces demasiado bien.
32:09Cabalgaban en silencio cuando divisaron a Leonardo al otro lado del río, desmontando con furia.
32:15Su caballo estaba cubierto de espuma.
32:18—Leonardo —lo llamó Rafael al acercarse.
32:21—¿Qué ocurre?
32:22El joven levantó la mirada, el rostro endurecido.
32:25—He roto con mi padre.
32:27—Esta vez es definitivo.
32:29—¿Qué pasó? —preguntó Adriana con inquietud.
32:32—Todo —respondió.
32:34—Todo —
32:44—Bir日 de la minute.
Be the first to comment