Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
#Libertad #capítulo3688 #agosto
La primera víctima de Gabriel, avance ‘Sueños de libertad’ del capítulo 368 (8 de agosto)
Gabriel sacrifica a un inocente para disipar las sospechas de Andrés y dejarlo en evidencia.
El sol del viernes 8 de agosto se alzaba sobre Toledo, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y prometiendo un calor que se haría sentir a lo largo del día. Sin embargo, en la colonia De la Reina, la atmósfera estaba cargada de una tensión que nada tenía que ver con el clima. Secretos, mentiras y maquinaciones se ent ...
-------------------------------------------------------------------------

#🔴AvanceSueños, #Libertad, #capítulo3688, #agosto, #La, #primera, #víctima, #Gabriel
Transcripción
00:00La primera víctima de Gabriel, avance es sueños de libertad del capítulo 368, 8 de agosto.
00:15Gabriel sacrifica a un inocente para disipar las sospechas de Andrés y dejarlo en evidencia.
00:22El sol del viernes 8 de agosto se alzaba sobre Toledo, tiñendo el cielo de tonos anaranjados
00:28y prometiendo un calor que se haría sentir a lo largo del día.
00:34Sin embargo, en la colonia de la reina, la atmósfera estaba cargada de una tensión que nada tenía que ver con el clima.
00:44Secretos, mentiras y maquinaciones se entretejían en las vidas de sus habitantes,
00:49amenazando con desgarrar el frágil velo de normalidad que los cubría.
00:52En la casa de los Carpena, el aroma a café recién hecho impregnaba la cocina.
01:00Digna, con su habitual diligencia, había preparado el desayuno.
01:06Irene bajó las escaleras con paso lento, el rostro todavía marcado por el sueño
01:10y una preocupación latente que no la abandonaba.
01:16Se sentó a la mesa frente a su suegra, forzando una sonrisa que no le llegaba a los ojos.
01:22—¡Buenos días, Digna! ¿Has descansado bien? —preguntó Irene, removiendo su café sin mucho interés.
01:33—Como un lirón, hija. Pero a ti te noto algo mustia. ¿Es por Pedro? Anoche lo oíto ser de nuevo.
01:40Respondió Digna, su mirada afilada y llena de una intuición que rara vez le fallaba.
01:44Justo en ese momento, la puerta se abrió y apareció Luz Borrey.
01:51Su presencia, normalmente una fuente de tranquilidad,
01:55ahora solo servía para avivar las brasas de la sospecha en el corazón de Digna.
02:02—Buenos días a las dos. Pasaba por aquí y quería ver cómo se encontraba Pedro.
02:06—Dijo la doctora, su voz profesional apenas ocultando una nota de nerviosismo.
02:14Digna la escrutó de arriba abajo. Tan temprano, Luz, no sabía que hicieras visitas a domicilio antes de abrir la consulta.
02:24A no ser que sea algo grave. Irene sintió un escalofrío.
02:28La promesa que le había hecho a su marido pesaba como una losa.
02:31Miró a Luz, implorando con los ojos que mantuviera la versión acordada.
02:38—No, Digna, por favor, no se alarme. Intervino Irene rápidamente.
02:46—Es solo que Pedro ha estado muy cansado últimamente.
02:49El trabajo, el estrés, ya sabe cómo es.
02:55Luz simplemente es muy atenta y ha querido asegurarse de que no fuera nada.
02:59Luz asintió, aunque cada palabra de esa mentira le sabía a veneno.
03:06—Exacto, solo es agotamiento. Le he recomendado un poco de reposo y unas vitaminas.
03:14—No hay motivo para preocuparse.
03:16Digna entornó los ojos, no del todo convencida.
03:19Conocía a su hijo mejor que nadie y sabía que lo suyo no era simple cansancio.
03:24Había una sombra en su mirada, una fragilidad en su voz que la alarmaba profundamente.
03:35Pero por el momento, decidió no presionar más.
03:38—Bueno, si vosotras lo decís, iré a ver si necesita algo.
03:44Cuando Digna se retiró hacia la habitación de su hijo, Luz se volvió hacia Irene, su rostro una máscara de frustración.
03:50—Irene, no me gusta esto. No me gusta nada tener que mentirle a Digna de esta manera.
04:02—Es una mujer inteligente, se dará cuenta tarde o temprano. Lo sé, Luz, créeme que lo sé.
04:11—Pero Pedro me lo ha suplicado. No quiere que sufran antes de tiempo. ¿Y qué hay de ti?
04:15—¿Cómo llevas tú este peso? —preguntó Luz con genuina compasión.
04:23Irene se encogió de hombros, sus ojos brillando con lágrimas contenidas.
04:27—Hago lo que puedo.
04:31—Intento ser fuerte por él. Más tarde, cuando Irene se marchó a la tienda, Luz subió a la habitación de Pedro.
04:37El hombre estaba sentado en un sillón junto a la ventana, la mirada perdida en la distancia.
04:49La luz de la mañana acentuaba la palidez de su piel y la profundidad de sus ojeras.
04:53—Pedro, tenemos que hablar. Dijo Luz, cerrando la puerta atrás de sí. Si vienes a insistir en lo de Digna, ya te digo que no.
05:07—No quiero que mi madre sufra. Tu madre ya está sufriendo, Pedro. Sufre porque te ve mal y no sabe por qué.
05:16Sufre porque le estáis mintiendo. Y no solo ella, Irene también lo hace. Esta situación es insostenible.
05:22Pedro suspiró, un sonido quejumbroso y lleno de derrota. No tengo fuerzas para esa conversación, Luz.
05:34—Pues tendrás que encontrarlas. Replicó ella con una firmeza que sorprendió a Pedro.
05:42Acaban de llegar los resultados de las últimas pruebas. Y confirman lo que ya sabíamos.
05:46—Es inoperable. Pedro, el tiempo se agota. Te queda muy poco de vida. La crudeza de sus palabras flotó en el aire, pesada e irrevocable.
05:57Pedro cerró los ojos, asimilando el golpe final. No era inesperado. Pero oírlo de forma tan categórica lo hacía terriblemente real.
06:08—Por favor. Continuó Luz, su tono ahora más suave. No les hagas esto. No les niegues la oportunidad de despedirse. De cuidarte. De estar a tu lado hasta el final.
06:22—Se lo debes. Te lo debes a ti mismo. No tienes por qué pasar por esto solo. Las lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Pedro.
06:32La fortaleza que había intentado mantenerse desmoronó por completo, dejando al descubierto a un hombre asustado y vulnerable.
06:46Sabía que Luz tenía razón. La mentira era una carga demasiado pesada, y el tiempo para la verdad se estaba acabando.
06:52Mientras tanto, en la fábrica de perfumerías de la reina, la jornada había comenzado con una tensión palpable.
07:05El sabotaje en el laboratorio seguía siendo el único tema de conversación. Andrés y Tassio, encargados de la investigación interna, habían encontrado una pista que parecía definitiva.
07:15Convocaron a Remedios, una de las operarias más veteranas y discretas, a uno de los despachos.
07:28La mujer entró con aire apocado, sus manos retorciéndose nerviosamente en el regazo de su bata de trabajo.
07:34Remedios, siéntese, por favor, dijo Andrés, su tono más amable de lo que sentía.
07:43Tassio, a su lado, permanecía de pie, con los brazos cruzados y una expresión severa.
07:52¿He hecho algo malo, don Andrés? preguntó ella con un hilo de voz. Andrés deslizó una pequeña llave de latón sobre la mesa.
07:59Hemos encontrado esto en su taquilla, Remedios. Es una copia de la llave del laboratorio.
08:10¿Puede explicarnos qué hacía ahí? Remedios miró la llave como si fuera una serpiente.
08:18Palideció visiblemente. Yo, yo no tengo ni idea. Se lo juro, nunca he visto esa llave en mi vida.
08:24Alguien tiene que haberla puesto ahí. Tassio soltó una risa incrédula.
08:31Ah, sí, ¿y quién iba a querer hacerle algo así, Remedios? ¿Tiene usted enemigos en la fábrica?
08:40No, que yo sepa. Yo me llevo bien con todo el mundo. Hago mi trabajo y me voy a mi casa.
08:45No me meto en líos. Andrés la observaba fijamente. Había algo en su pánico que le parecía genuino.
08:56No veía la astucia de una culpable, sino la pura y simple confusión de una inocente.
09:01Remedios, tenemos entendido que hace poco estuvo usted de viaje. Continuó Andrés, probando otro ángulo.
09:13Sí, así es. Fui a París, a visitar a mi hija. Está estudiando allí. Ahorré durante meses para poder ir a verla.
09:20Andrés y Tassio intercambiaron una mirada. París, el destino del perfume robado. La coincidencia era demasiado grande como para ignorarla.
09:34¿Y no le parece mucha casualidad? Presionó Tassio, un sabotaje, un perfume carísimo que se vende en París.
09:41Y resulta que usted, que tiene una copia de la llave, acaba de estar allí.
09:45Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Remedios. Pero, ¿qué están diciendo? Por el amor de Dios.
09:54¿Creen que yo sería capaz de algo así? Llevo 20 años trabajando en esta empresa.
09:59He visto crecer a sus hermanos y a usted. Jamás haría nada para perjudicar a la familia.
10:06Su voz se quebró en un sollozo. Trató de excusarse, de encontrar una explicación lógica.
10:11Pero sus palabras se atropellaban, enredándose en su propia desesperación.
10:19Para cualquier observador externo, su nerviosismo podía interpretarse como un signo de culpabilidad.
10:28Pero Andrés sentía una punzada en el estómago. Una corazonada que le decía que algo no encajaba.
10:33Tras el desastroso interrogatorio, los hermanos de la reina se reunieron con el resto de la directiva.
10:42Damián, Jesús y el propio Gabriel, que observaba la escena con una calma gélida y calculadora.
10:50Andrés expuso los hechos, pero no pudo evitar añadir su propia interpretación.
10:55Las pruebas circunstanciales apuntan a ella, no lo niego.
10:58La llave en su taquilla, el viaje a París, todo encaja de una manera demasiado perfecta.
11:09¿Y cuál es el problema, entonces? Preguntó Jesús, impaciente.
11:14Si todo encaja, es que es culpable.
11:19Fin de la historia. El problema es que no me la creo.
11:22Replicó Andrés, mirando a su padre.
11:24He hablado con ella, la he mirado a los ojos.
11:31Esa mujer está aterrorizada, pero no es una mentirosa.
11:37Tengo la corazonada de que es inocente, de que alguien le ha tendido una trampa.
11:42Gabriel sonrió para sus adentros.
11:46La nobleza de su primo era tan predecible.
11:49Andrés, las corazonadas no sirven en los negocios, y menos en un asunto tan grave.
11:54Intervino Damián, su voz grave y autoritaria.
12:00Tenemos una prueba física, la llave, y un móvil plausible, la necesidad de dinero para visitar a su hija.
12:06No podemos basar nuestras decisiones en tus intuiciones.
12:13Pero, padre, insistió Andrés.
12:19Y si estoy en lo cierto, estaríamos cometiendo una terrible injusticia.
12:23Gabriel decidió intervenir, fingiendo una ponderación que no sentía.
12:27Andrés tiene parte de razón en una cosa.
12:32Es todo, demasiado perfecto, casi parece un montaje.
12:39Pero, por otro lado, ¿quién se tomaría tantas molestias para inculpar a una simple operaria?
12:45No tiene sentido.
12:46Las pruebas son las que son, y Remedios tenía acceso, oportunidad y un posible motivo.
12:57Las palabras de Gabriel, aparentemente razonables, terminaron de inclinar la balanza.
13:02Damián suspiró, frotándose las sienes.
13:08La decisión le correspondía a él, y era una que no le gustaba tomar.
13:15Lo siento, Andrés, aprecio tu lealtad hacia los trabajadores, pero mi responsabilidad es con la empresa.
13:24No podemos dejar pasar algo así.
13:26Llama a la Guardia Civil.
13:28La orden resonó en la sala como un martillazo.
13:33Andrés miró a su padre, incrédulo, y luego a Gabriel, cuya expresión impasible lo geló hasta los huesos.
13:42Sabía que había perdido la batalla.
13:44Poco después, dos agentes de la Guardia Civil, con sus uniformes verdes y sus tricornios, entraron en la fábrica.
13:54El murmullo de los trabajadores cesó de inmediato, reemplazado por un silencio tenso y expectante.
14:02Se dirigieron directamente a la línea de producción donde trabajaba Remedios.
14:07Cuando la mujer vio a los guardias acercarse a ella, acompañados por Tasio, supo que su mundo se venía abajo.
14:17Remedios García, queda usted detenida como presunta autora de un delito de robo y sabotaje.
14:22Haga el favor de acompañarnos.
14:27El color desapareció del rostro de Remedios.
14:30Sus compañeras la miraban con una mezcla de miedo y asombro.
14:33No, no, por favor, yo no he hecho nada, gritó, su voz desgarrada por la angustia.
14:44Los guardias la tomaron de los brazos con firmeza.
14:47Ella se resistió, no con violencia, sino con la inercia de la desesperación.
14:51Soy inocente, se lo juro por lo más sagrado.
14:57Alguien me ha hecho esto.
14:58Don Andrés, por favor, dígales algo.
15:04Andrés observaba la escena desde la distancia, el corazón encogido de impotencia y rabia.
15:12Vio la mirada suplicante que Remedios le dirigió, y tuvo que apartar la vista, avergonzado de su propia incapacidad para ayudarla.
15:22Mientras se la llevaban a través de la colonia, seguida por las miradas curiosas y acusadoras de sus vecinos, Remedios no dejó de proclamar su inocencia a los cuatro vientos.
15:34Sus gritos se perdieron en el aire caliente de la mañana, un lamento que solo unos pocos, como Andrés, creyeron verdadero.
15:44Lejos del drama de la fábrica, en la tienda, Gemma estaba lidiando con sus propios problemas.
15:51Raúl, el joven mecánico, había entrado a comprar unas herramientas, y Gemma aprovechó la oportunidad para abordarlo, su rostro serio y su tono cortante.
16:01Raúl, necesito hablar contigo. Dígame, Gemma, ¿en qué puedo ayudarla? Respondió él, afable como siempre.
16:12Quiero que te mantengas alejado de mi hijo. Raúl parpadeó, sorprendido. ¿De Teo? ¿Por qué? Si es un buen chaval.
16:21Solo hemos hablado un par de veces, pues no quiero que habléis más. Desde que anda contigo, su comportamiento es cada vez más extraño.
16:32Está Arisco, contestón, no sé qué clase de ideas le metes en la cabeza, pero no me gusta.
16:44Eres una mala influencia para él. Claudia, que estaba colocando mercancía en una estantería cercana, fue testigo de la escena.
16:51La injusticia de las palabras de Gemma la indignó. Conocía a Raúl, sabía que era un buen hombre, incapaz de hacerle daño a nadie.
17:06Gemma, por favor, ¿cómo puedes decir algo así? Intervino Claudia, acercándose a ellos.
17:12Tú no te metas, Claudia. Es mi hijo y sé lo que es mejor para él. Pues te equivocas. Replicó Claudia, enfadada.
17:25Raúl es una de las mejores personas que conozco. No tienes ningún derecho a tratarlo así.
17:33Raúl, incómodo y dolido, levantó una mano para calmar los ánimos. Tranquila, Claudia, no pasa nada.
17:43Gemma, lo siento si le he causado alguna molestia. No volveré a acercarme a Teo, si es lo que quiere.
17:52Dicho esto, pagó sus cosas y se marchó de la tienda con la cabeza gacha, dejando tras de sí un ambiente cargado de resentimiento.
18:02Claudia miró a Gemma con desaprobación. No has estado justa, Gemma.
18:06Y lo sabes. Gemma, sin embargo, estaba demasiado consumida por su propia preocupación como para admitir su error.
18:17La idea de que algo malo le estuviera pasando a Teo eclipsaba todo lo demás.
18:21Más tarde, esa misma tarde, el ambiente en el almacén de la fábrica era completamente diferente.
18:26Claudia y Gaspar habían trabajado en secreto durante días, y ahora daban los toques finales a su proyecto.
18:39Habían colgado en las paredes, con cuidado y esmero, las mejores fotografías de Fina.
18:44Habían improvisado una pequeña exposición, un homenaje al talento oculto de su amiga.
18:55Poco después, Carmen llegó del brazo de Fina, que no sospechaba nada.
18:59Pero, ¿dónde me llevas, Carmen? El almacén no está en mi ruta habitual. Decía Fina, riendo.
19:06Cuando entraron, Claudia, Gaspar y algunos otros amigos gritaron.
19:13¡Sorpresa! Fina se quedó paralizada en la entrada.
19:19Sus ojos recorrieron las paredes, deteniéndose en cada una de sus fotografías.
19:24Eran sus miradas, sus encuadres, sus momentos robados al tiempo.
19:28Verlos allí, expuestos y admirados, le provocó una oleada de emoción tan intensa que la dejó sin aliento.
19:40Pero, ¿qué es todo esto? Susurró, con los ojos llenos de lágrimas.
19:45Es tu talento, Fina.
19:49Queríamos que lo vieras como lo vemos nosotros, dijo Claudia, abrazándola con fuerza.
19:54Fina, que siempre había dudado de su valía, que consideraba la fotografía un simple pasatiempo, se sintió abrumada.
20:07El detalle de sus amigos, el cariño y la fe que habían depositado en ella, era el mayor regalo que jamás había recibido.
20:17Por primera vez, se convenció de que quizás, solo quizás, realmente tenía algo que contar a través de su objetivo.
20:24La noticia de la exposición improvisada corrió por la colonia, y Marta y Pelayo no tardaron en pasarse a visitarla.
20:36Marta recorría la exposición con una sonrisa de genuino orgullo.
20:40Fina, esto es maravilloso.
20:41De verdad, tienes un don, le dijo, cogiendo sus manos.
20:50Fina se sonrojó, todavía abrumada.
20:55Gracias, Marta, significa mucho viniendo de ti.
20:59Pelayo observaba la escena desde un segundo plano.
21:01Veía el brillo en los ojos de Marta al hablar de Fina, la forma en que su orgullo por su amiga era tan palpable y sincero.
21:13Y no pudo evitar sentir una punzada de melancolía.
21:16Deseaba que alguien, alguna vez, sintiera lo mismo por él, que mirara sus logros políticos, sus discursos y sus esfuerzos con esa misma admiración incondicional.
21:24Marta, perceptiva como siempre, notó la sombra en la mirada de su marido.
21:33Se acercó a él y le pasó un brazo por la cintura.
21:39¿Qué te ocurre, cariño?
21:41Pareces triste.
21:42No es nada.
21:43Es solo que, me emociona ver lo orgullosa que estás de Fina.
21:49Es bonito.
21:50Marta comprendió al instante.
21:51Le levantó la barbilla con suavidad y lo miró a los ojos.
21:58Pelayo, no pienses ni por un segundo que no estoy orgullosa de ti.
22:02Estoy inmensamente orgullosa del hombre que eres, del político en el que te estás convirtiendo,
22:07de cómo luchas por tus ideales cada día.
22:13Quizás no te lo digo lo suficiente, pero lo siento.
22:16Lo siento con todo mi corazón.
22:18Las palabras de Marta fueron un bálsamo para el alma de Pelayo.
22:23La besó con ternura, agradecido por su comprensión y su apoyo.
22:31El trabajo de Fina, sin embargo, había causado una impresión duradera en él.
22:36Más tarde, ya en su despacho, Pelayo descolgó el teléfono y marcó un número de Madrid.
22:41Gonzalo, soy Pelayo, escucha.
22:47Te llamo porque acabo de descubrir a una fotógrafa con un talento excepcional aquí en Toledo.
22:55Sí, increíble.
22:57Creo que sería perfecta para la nueva campaña de publicidad de la que me hablaste.
23:00Tienes que ver su trabajo.
23:06Te enviaré algunas muestras.
23:07Su nombre es Fina.
23:09Sí, Fina.
23:12Créeme, va a dar que hablar.
23:14Al colgar, una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro.
23:21Acababa de abrir una puerta para Fina.
23:23Una oportunidad que podría cambiarle la vida.
23:25Y eso, en cierto modo, también lo hacía sentir orgulloso de sí mismo.
23:34En el lujoso salón de la casa de los de la reina, Gabriel le servía una copa de coñac a María.
23:42Su rostro, normalmente un lienzo de encanto y control, estaba contraído por la furia.
23:50El plan ha sido un éxito.
23:52La tal remedios está en un calabozo y nadie sospecha de mí.
23:55Andrés ha quedado como un idealista ingenuo ante toda la familia.
24:02Relató, apurando su propia copa de un trago.
24:08Entonces, ¿por qué esa cara?
24:10Deberías estar celebrándolo.
24:12Dijo María, observándolo desde el sofá.
24:14Porque no soporto a tu primo, espetó Gabriel, golpeando la mesa con el puño.
24:22No lo soporto, su intromisión constante, su aire de superioridad moral.
24:29Y su obsesión con Begoña.
24:31Meterla a ella en esto ha sido un error.
24:33Fue idea tuya seducirla para tenerme contenta.
24:36Le recordó María con frialdad.
24:38Y me arrepiento cada segundo.
24:43La actitud de Andrés se ha vuelto más agresiva, más suspicaz.
24:49Me vigila, me analiza.
24:51Siento sus ojos clavados en mi nuca a todas horas.
24:54He logrado contener la situación por ahora, pero me inquieta.
24:57Ese hombre es capaz de cualquier cosa por proteger a Begoña.
25:04María se levantó y se acercó a él, pasando sus brazos alrededor de su cuello.
25:11Tranquilo, mi amor, has ganado esta batalla.
25:14Andrés sospechará, pero no tiene pruebas.
25:19Y ahora, con la detención de esa mujer, nadie le va a creer.
25:23Disfruta de tu victoria.
25:27Gabriel la besó, pero su mente seguía en otra parte,
25:31calculando su próximo movimiento en la peligrosa partida de ajedrez que jugaba contra su primo.
25:38La preocupación de Gemma, mientras tanto, alcanzó su punto álgido esa noche.
25:43Teo regresó del colegio más tarde de lo habitual, intentando pasar desapercibido.
25:51Pero Gemma notó inmediatamente el arañazo y el incipiente moratón en su mejilla.
25:55Teo, ven aquí.
25:58¿Qué te ha pasado en la cara?
25:59Exclamó, su corazón latiendo con fuerza.
26:05No es nada, mamá.
26:07Me he caído en el patio.
26:08Mintió el niño, evitando su mirada.
26:11Gemma no se lo creyó.
26:15Lo sentó en la cocina y, con manos temblorosas,
26:18le limpió la herida con un algodón empapado en alcohol.
26:21No me mientas más, Teo.
26:26Sé que algo te pasa.
26:27¿Es en el colegio?
26:28¿Alguien te está haciendo daño?
26:32El niño se mordió el labio, luchando contra las lágrimas.
26:35Entonces, recordó el consejo que le había dado Raúl el otro día,
26:39cuando lo encontró llorando a escondidas.
26:41A veces, la única forma de acabar con los monstruos es encendiendo la luz y contándoselo a alguien.
26:52Con un sollozo que le rompió el alma, Teo se derrumbó.
26:56Hay unos niños, más mayores.
26:58Confesó con la voz entrecortada.
27:02Me esperan a la salida.
27:04Me quitan el dinero del bocadillo.
27:08Y si no les doy nada, me pegan.
27:11Gemma sintió una oleada de furia protectora tan intensa que la dejó sin aire.
27:18Su hijo, su pequeño Teo, estaba siendo atormentado y ella no se había dado cuenta.
27:23¿Por eso cogías dinero de mi monedero?
27:28Preguntó, su voz apenas un susurro.
27:31Teo asintió, avergonzado.
27:36Tenía que darles algo.
27:38Tenía mucho miedo.
27:39Mamá.
27:40Gemma lo abrazó con todas sus fuerzas,
27:42meciéndolo mientras él lloraba desconsoladamente.
27:47En ese momento, comprendió la terrible injusticia que había cometido con Raúl.
27:52No era una mala influencia.
27:54Había sido el único que había intuido el sufrimiento de su hijo.
28:00La culpa se mezcló con su rabia, creando un cóctel amargo y doloroso.
28:05Mañana mismo, arreglaría las cosas.
28:10Primero con los matones del colegio, y después, con Raúl.
28:14Lejos de allí, en un café discreto en una callejuela de Toledo,
28:17Damián de la Reina esperaba, removiendo un café que no tenía intención de beber.
28:25La puerta se abrió y un hombre de aspecto cansado y mediana edad se acercó a su mesa.
28:29Era José Gutiérrez, el padre biológico de Cristina.
28:35Gracias por venir, José, dijo Damián, sin levantarse.
28:39No he tenido más remedio, ¿verdad?
28:44Sus hombres han sido muy persuasivos, respondió José, sentándose frente a él.
28:52Había miedo en sus ojos.
28:54Necesito que hables con Irene.
28:56Fue al grano Damián.
28:57Ha llegado el momento de que sepa la verdad sobre su pasado, sobre sus orígenes.
29:02José palideció, ¿yo? ¿Por qué tengo que ser yo?
29:08Usted es su marido, cuénteselo usted.
29:13Porque no puedo, porque si se lo cuento yo, después de tantos años de silencio, me odiará.
29:22Pero si lo oye de ti, de su padre, quizás pueda entenderlo.
29:27José negó con la cabeza con vehemencia.
29:32No, no, no, no puedo hacer eso.
29:35Remover el pasado es demasiado peligroso.
29:37Don Pedro.
29:41Mi padre ya no está en condiciones de hacerle daño a nadie.
29:44Le interrumpió Damián.
29:48¿Está usted seguro?
29:49Replicó José, su voz temblando.
29:52Ese hombre tiene tentáculos muy largos.
29:57Me juró que si alguna vez abría la boca, mi familia y yo lo pagaríamos muy caro.
30:02Tengo miedo, don Damián.
30:07Miedo de lo que pueda pasar.
30:09Damián lo miró con desprecio.
30:11La cobardía de aquel hombre le repugnaba.
30:16Pero, al mismo tiempo, entendía su temor.
30:19Su propio padre era capaz de las peores atrocidades para proteger sus secretos.
30:23Te pagaré bien, José.
30:28Lo que pidas, solo tienes que contarle la verdad a Irene.
30:31Es lo justo para ella.
30:35Pero José siguió negando con la cabeza, consumido por un terror que venía de muchos años atrás.
30:40Damián se dio cuenta de que no iba a ser tan fácil.
30:46El pasado, por mucho que intentara enterrarlo, siempre encontraba la forma de volver, y sus fantasmas eran más poderosos de lo que había imaginado.
30:54La noche había caído sobre la colonia.
30:59Las luces de las casas parpadeaban como estrellas caídas.
31:05Andrés, incapaz de encontrar la paz, caminaba sin rumbo por las calles desiertas.
31:10Su mente no dejaba de darle vueltas a la imagen de Remedios siendo arrastrada por la Guardia Civil.
31:21Vio una luz encendida en la consulta y, sin pensarlo dos veces, se dirigió hacia allí.
31:29Encontró a Begoña recogiendo sus cosas, preparándose para irse a casa.
31:33¿Andrés? ¿Qué haces aquí a estas horas?
31:36Preguntó ella, sorprendida.
31:41No podía dormir, necesitaba hablar con alguien.
31:44Se sentó en uno de los taburetes, el rostro sombrío.
31:50Sigo pensando en Remedios, no puedo quitarme de la cabeza que es inocente.
31:55Begoña se apoyó en el escritorio, observándolo.
32:00Lo sé, Gabriel nos ha contado lo ocurrido en la reunión.
32:03Ha dicho que tenías una corazonada.
32:05Andrés soltó una risa amarga.
32:10¿Una corazonada?
32:11Es más que eso, Begoña.
32:13Es la certeza de que Gabriel está detrás de todo esto.
32:18Él la ha inculpado para desviar las sospechas de sí mismo.
32:21Ha sacrificado a esa pobre mujer sin pestañear.
32:24Begoña frunció el ceño.
32:28Normalmente, habría defendido a Gabriel o habría acusado a Andrés de dejarse llevar por sus celos.
32:33Pero esta vez, algo era diferente.
32:39Para serte sincera, comenzó ella, dubitativa.
32:42A mí también me parece todo muy extraño.
32:47Que la llave apareciera así, de repente.
32:50El viaje a París.
32:51Es como si alguien hubiera escrito un guión para que ella pareciera la culpable perfecta.
32:55Andrés levantó la vista, sorprendido y agradecido.
33:02Entonces, ¿me crees?
33:03No he dicho eso.
33:07Sigo pensando que Remedios tenía razones para actuar.
33:10Que la desesperación puede llevar a la gente a hacer locuras.
33:16Pero, sí.
33:18Reconozoco que todo el asunto es muy raro.
33:20Era la primera vez en mucho tiempo que estaban de acuerdo en algo.
33:26Un pequeño puente se tendió entre ellos en la quietud de la noche.
33:30Una tregua en su guerra personal.
33:34Para Andrés, esa pequeña concesión fue un bálsamo.
33:37Un resquicio de esperanza en un día aciago.
33:43Tengo que demostrarlo, Begoña.
33:45Dijo él, su voz cargada de una nueva determinación.
33:48Tengo que encontrar la forma de probar la inocencia de Remedios y de desenmascarar a Gabriel.
34:00Y creo que sé por dónde empezar.
34:02Pensó en Cristina.
34:03Una vez más, la misteriosa mujer parecía ser la clave que podría desentrañar la red de mentiras de Gabriel.
34:09No descansaría hasta encontrarla.
34:14No descansaría hasta que se hiciera justicia.
34:17Mientras Andrés y Begoña compartían ese instante de inesperada conexión.
34:21En una fría celda del cuartel de la Guardia Civil, Remedios lloraba en silencio.
34:28Su vida, hasta ayer tranquila y anónima, se había convertido en una pesadilla.
34:33Era una detención injusta, una acusación falsa.
34:39Era la primera víctima en el tablero de Gabriel, un peón sacrificado para proteger al rey.
34:47Y sobre ella, sin que aún lo supiera, pendía una sentencia de muerte, la muerte de su reputación, de su libertad y de todos sus sueños.
34:55La noche en Toledo era larga.
35:00Y para muchos, el amanecer traería consigo nuevas batallas que librar.
Comentarios

Recomendada