00:00Mercedes-Benz GLC 350 E Quattromatic Coupé. Maniobra de esquiva.
00:13La versión híbrida enchufable del GLC Coupé es más pesada que cualquier otra versión de la gama GLC Coupé y, además, tiene una suspensión diferente.
00:24Su masa es 2.040 kg, es decir, 195 kg más que la versión diésel GLC 250 E Quattromatic Coupé que probamos hace unos meses.
00:37Con la citada versión diésel superamos la prueba de esquiva a 75 km hora. Con esta versión híbrida enchufable no hemos sido capaces de hacerlo a más de 72 km hora.
00:50La suspensión del GLC 350 E Quattromatic Coupé es la que Mercedes-Benz denomina tren de rodaje con mayor altura libre sobre el suelo. Es una suspensión con un ajuste más blando que la que tiene de serie el GLC Coupé y que deja la carrocería 20 mm más lejos del suelo.
01:10Las reacciones en la prueba de esquiva han sido similares a las que experimentamos con el GLC Coupé diésel, pero un punto más exageradas. Es decir, el subviraje era más acusado y la intervención de las ayudas electrónicas más notorio.
01:25Las ayudas electrónicas, al contrario de lo que sucede en otros modelos que frenan el vehículo y permiten al conductor guiarlo correctamente entre los conos, en este GLC Coupé no ayudaban a girar el coche hacia el último tramo de conos y éste se guía recto. Además, en muchos de los intentos se producía un frenazo repentino, inesperado e innecesario cuando el vehículo circulaba ya por el último sector de conos a muy baja velocidad y con las ruedas rectas.
01:54Slalom
01:57Con esta versión del GLC Coupé es complicado hacer el ejercicio de slalom a mucha velocidad. Hay que ser muy suave y muy preciso con los movimientos que se hacen sobre el volante para evitar la intervención de las ayudas electrónicas.
02:10La entrada en acción de estas ayudas entorpecen la fluidez de movimiento y disminuyen la agilidad en los cambios de apoyo. En determinadas ocasiones frenan demasiado el vehículo y hacen que este vaya recto y no gire como quiere el conductor.
02:40Gracias por ver el vídeo
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