La realidad de los grandes SUV, y de los SUV en general, es que no son todoterrenos. No lo son por mucho que lo parezcan, o al menos no todos cuentan con las bondades que regalan los todoterrenos puros. Sí, ofrecen un mayor confort de acceso al habitáculo, un interior más espacioso en la mayoría de casos y mejores capacidades dinámicas en carretera que un todoterreno. Pero mira este Range Rover Sport como es humillado sobre nieve por un Fiat Panda.
Sé la primera persona en añadir un comentario