Madrid es la sede estos días del Congreso Mundial del Petróleo, una reunión que se celebra cada tres años y que agrupa a los grandes productores de crudo. La cita fue establecida hace décadas como foro de debate estratégico con carácter científico, tecnológico, económico y de gestión sobre la industria del petróleo. Pero hoy, este encuentro se topa con la oposición de los grupos alternativos de pacifistas, ecologistas y también de Amnistía Internacional. Todos estos colectivos unidos bajo el lema "No más sangre por petróleo" han llegado a Madrid convocados por el Encuentro Social Alternativo al Petróleo (ESAP).