Israel ha aumentado la cantidad y la intensidad del fuego con que arrasa a inmuebles, vehículos, infraestructura y seres humanos que habitan en la franja de Gaza. El mundo parece acostumbrarse a este drama, según relata -por lo que ve y sabe- el reportero. No hay luz, ni agua, ni alimentos suficientes. La desesperanza se vuelve inseparable de los rostros de los supervivientes: muejeres, niños, ancianos, sobre todo. teleSUR
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