00:00La ONU es el lugar perfecto para dar discursos. En particular, discursos no acompañados por
00:06acciones, también llamados saludos a la bandera. Que se lo digan si no a, por ejemplo, el presidente
00:12francés y el primer ministro británico, que hace unos días se hicieron merecedores del premio
00:17Habla Paja de Oro en parte de sus intervenciones. Me explico. En su discurso en la 81ª Asamblea
00:25General de Naciones Unidas, Emmanuel Macron criticó las políticas israelíes con más rudeza de la
00:30habitual entre los gobernantes del Jardín Europeo. En concreto, señaló que la situación actual en
00:37Gaza, en medio de una supuesta paz, es una vergüenza para nosotros, al tiempo que pidió respeto para
00:44los derechos legítimos del pueblo palestino y criticó que la llamada seguridad de Israel requiera
00:50violar la soberanía de todos sus vecinos. Por su parte, Andy Burnham se expresó de manera similar
00:57como máximo representante de Londres en esta nueva Asamblea de la ONU. No se culpen si no conocían
01:03su nombre con la frecuencia que cambia el inquilino de Downing Street últimamente casi que ni merece la
01:09pena memorizarlo. Así, el seguramente efímero primer ministro británico dedicó algunos minutos de su
01:16intervención a señalar que las actuales acciones israelíes en Gaza y Cisjordania no se justifican,
01:22subrayando que ha muerto demasiada gente, especialmente niños, muy poca ayuda logra
01:28entrar y esta situación se ha dado por demasiado tiempo. Por supuesto, las declaraciones de ambos
01:34fueron recibidas con la furia e indignación habitual de Tel Aviv, a quien ni se le puede decir educadamente
01:40que trate de asesinar menos bebés sin que se lancen al suelo a hacer un berrinche mientras
01:46esparcen acusaciones de antisemitismo en todas direcciones. Pero tampoco faltaron los aplausos
01:52para las palabras de ambos y acá hace falta detenerse un instante. Por supuesto que está muy bien eso de
01:59señalar y hasta denunciar los crímenes israelíes en Naciones Unidas o donde y cuando se presente la
02:05oportunidad. Hasta ahí todo bien. Lo que ocurre es que en este mundo de dobles raceros las palabras
02:11no valen de nada si no vienen acompañadas de acciones. Más cuando quienes las pronuncian
02:18representan gobiernos que presumen de ser gobiernos de acción y así lo han demostrado en numerosas
02:24ocasiones. Cuando les ha venido en gana, por supuesto. Sí, en años recientes hemos escuchado
02:30algunos gobiernos con un amplio historial de aplicar sanciones por aquí y por allá decir
02:36que han tomado medidas contra una serie de colonos israelíes. Pero eso tiene tanto impacto como salirse
02:43de X para sancionar a Elon Musk. Y tanto París como Londres tienen un amplio historial tomando medidas
02:51radicales contra estados y entidades de peso, no contra un puñado de colonos israelíes con
02:57costumbres psicopáticas, valga la redundancia. Entonces, ante la palabrería de Macron y
03:04Burnham, las preguntas que hay que hacerse son varias. ¿Los bancos franceses e ingleses siguen
03:10operando con normalidad en esa cosa llamada Israel? ¿O dejaron de hacerlo para castigar
03:16las acciones de Tel Aviv? ¿Las empresas israelíes pueden funcionar sin inconvenientes en Francia
03:22o Reino Unido o fueron expulsadas de sus mercados? ¿Han prohibido a las líneas aéreas israelíes
03:28sobrevolar sus territorios como mecanismo de presión? ¿No? ¿Los atletas israelíes tienen
03:35prohibido competir en los torneos deportivos organizados en sus países o deben hacerlo sin
03:40bandera ni himno? ¿Tampoco? ¿Han congelado las cuentas bancarias asociadas a grandes empresarios
03:47israelíes en general o los depósitos gubernamentales israelíes? Ya, ni locos hacen eso. Pues qué extraño
03:55que unos auténticos expertos en aplicar medidas coercitivas contra decenas de países en decenas
04:01de ocasiones tengan tantos remigos en aplicarlas cuando se presenta una ocasión tan clara como la
04:08que presenta el genocidio israelí contra los palestinos. Más cuando, al contrario que en otros
04:14casos, éstas sí tendrían un inmediato efecto de presión. De modo que en la vida y en la política hay
04:21que desconfiar del que dice mucho pero hace poco. O en otras palabras, siempre será preferible quien
04:29hace algo en silencio a quien grita y no hace nada.