Durante su infancia (con solamente dos o tres años) acompañó a su padre en las campañas que éste lideró al Norte de Germania; convirtiéndose en la mascota del ejército. A los soldados les divertía el hecho de que fuera vestido con un uniforme militar en miniatura que incluía botas y armadura, y por ello le dieron el cariñoso apodo de «Calígula» («Botita»). Según Séneca, siendo ya emperador odiaba este apodo. Cuando tenía siete años acompañó a Germánico a una legación en Siria.10 Durante dicho viaje murió su padre, el 10 de octubre de 19. Según Suetonio, Germánico fue envenenado a través de un agente contratado por Tiberio, que veía al general como un peligroso rival político, pero, a través de Tácito, y por un importante documento epigráfico, se conocen los detalles del proceso, condena y suicidio del principal instigador, un senador amigo íntimo de Tiberio.